Crisis en Venezuela: La devaluación del bolívar se agrava tras los nuevos aranceles de Trump al petróleo
Caracas, Venezuela, 28 de marzo – La economía venezolana enfrenta una nueva sacudida con el desplome del bolívar a mínimos históricos, impulsado por la incertidumbre sobre el futuro de la industria petrolera.
La administración de Donald Trump ha impuesto un arancel del 25% a las importaciones de crudo venezolano, una medida que ha ahuyentado a compradores clave y está intensificando la crisis cambiaria en el país.
El anuncio ha provocado la retirada de empresas como Reliance Industries, de India, y la española Repsol, que detuvo un envío de petróleo venezolano. Esto ha generado un impacto inmediato en el mercado de divisas, ya que el gobierno de Nicolás Maduro depende de los ingresos petroleros para abastecer el mercado oficial de dólares.
Con menos divisas disponibles, tanto empresas como ciudadanos han acudido en masa al mercado paralelo, elevando la cotización del dólar por encima de los 100 bolívares, en comparación con los 66 registrados a principios de año. La brecha con el tipo de cambio oficial ha alcanzado su nivel más alto en más de cinco años.
Una medida sin precedentes y sus consecuencias
“Desde el punto de vista de flujo de caja y producción petrolera, es la medida más fuerte que ha tomado una administración estadounidense contra el gobierno en Venezuela”, explicó Alejandro Grisanti, director de AGC en la consultora Ecoanalítica.
El impacto económico de la medida amenaza con avivar la inflación y revertir la relativa estabilización que el régimen de Maduro había logrado en los últimos años, gracias en parte a la dolarización informal de la economía.
La contracción del PIB, prevista para este año por primera vez desde 2020 según el Observatorio Venezolano de Finanzas, sumada a la caída de las reservas internacionales, agrava aún más la crisis.
Uno de los mayores golpes proviene de la salida de Chevron, cuya licencia en Venezuela expira en 60 días. Anticipando este escenario, el gobierno ya ha reducido a la mitad la oferta de dólares en el mercado oficial de cambios, lo que acelera la depreciación del bolívar.
Opciones limitadas para Maduro
Ante este panorama, el gobierno de Maduro tiene pocas alternativas. Según Jesús Palacios, economista de Ecoanalítica, una de las pocas estrategias viables sería flexibilizar las regulaciones sobre los minoristas, permitiéndoles ajustar los precios sin seguir estrictamente la tasa oficial.
“El régimen podría ser mucho más laxo con el marco regulatorio que opera sobre las operaciones en divisas”, afirmó Palacios.
Sin embargo, la falta de dólares también dificulta la reposición de inventarios para las empresas, generando más presión inflacionaria. Además, la reciente reducción de las horas laborales en el sector público como parte de un plan de ahorro energético ha generado incertidumbre sobre el consumo interno y el desempeño económico en general.
“La situación ha erosionado aún más la credibilidad del régimen para mantener el tipo de cambio bajo control”, señaló José Manuel Puente, economista venezolano y profesor asociado de IE University en Madrid.
A medida que el cerco económico se estrecha y las fuentes de ingresos en dólares se reducen, Venezuela enfrenta una tormenta financiera con pocas vías de escape, lo que podría profundizar aún más su crisis estructural.