DEA nombra a Petro “objetivo prioritario” mientras fiscales de EEUU investigan nexos con narcos

NUEVA YORK, 20 marzo.  — El presidente colombiano Gustavo Petro ha sido designado como un “objetivo prioritario” por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) mientras fiscales federales en Nueva York investigan sus presuntos vínculos con narcotraficantes, según personas familiarizadas con el asunto y registros vistos por The Associated Press.

Los registros de la DEA muestran que Petro ha aparecido en múltiples investigaciones que se remontan a 2022, muchas basadas en entrevistas con informantes confidenciales. Los presuntos delitos que la DEA ha investigado incluyen sus posibles tratos con el Cártel de Sinaloa de México y un plan para aprovechar su política de “paz total” para beneficiar a narcotraficantes prominentes que contribuyeron a su campaña presidencial. Los registros también sugieren el uso de fuerzas del orden para contrabandear cocaína y fentanilo a través de puertos colombianos.

La etiqueta de “objetivo prioritario” está reservada para sospechosos que la DEA considera han tenido un “impacto significativo” en el comercio de drogas.

Horas después de conocida la noticia Petro negó cualquier vínculo con narcotraficantes y sostuvo que no aceptó dinero alguno de ellos para la campaña electoral que lo llevó al poder, por lo que cree que estos procesos en Estados Unidos servirán para “desmontar las acusaciones de la extrema derecha colombiana” en su contra, a la que señaló de tratar con narcotraficantes.

En un mensaje de X dijo que, contrario a los señalamientos, ha puesto su vida en riesgo por denunciar los vínculos de narcotraficantes y políticos en Colombia y recalcó que en la investigación que hizo la autoridad electoral a su campaña no descubrió “ni un solo peso de narcotraficantes”.

Una investigación en etapas iniciales

En los últimos meses , fiscales en Brooklyn y Manhattan han estado interrogando a narcotraficantes sobre sus vínculos con Petro y, en particular, sobre acusaciones de que representantes del presidente colombiano solicitaron sobornos para bloquear su extradición a Estados Unidos, según una persona con conocimiento de la investigación que no estaba autorizada a hablar sobre la investigación en curso y habló con The Associated Press bajo condición de anonimato .

La persona indicó que no estaba claro si los fiscales federales han implicado a Petro en algún delito.

La investigación se centra al menos en parte en acusaciones de que representantes de Petro solicitaron sobornos a narcotraficantes en la cárcel colombiana La Picota a cambio de una promesa de que no fueran extraditados a Estados Unidos, dijo una de las personas.

Los fiscales federales de Estados Unidos declinaron hacer comentarios. La DEA no ha respondido de inmediato a una solicitud de comentarios.

Petro ha negado sistemáticamente las acusaciones de narcotráfico, particularmente después de que Donald Trump lo calificó de “capo de las drogas” y el Departamento del Tesoro lo sancionó a fines de 2025 sin ofrecer pruebas. Petro sostiene que, si bien su administración apunta agresivamente contra los principales cárteles, sigue centrada en un enfoque más indulgente y social para los campesinos que cultivan hoja de coca —materia prima de la cocaína—.

La investigación federal fue informada más temprano el viernes por The New York Times.

Petro quedó bajo escrutinio en el curso de investigaciones de narcotráfico por parte de autoridades de Nueva York, quienes lo identificaron como sujeto de investigación, según otra persona familiarizada con el asunto.

Las investigaciones sobre Petro están en etapas iniciales y no está claro si resultarán en cargos, dijo esta persona, y agregó que la Casa Blanca no ha tenido ningún papel en las investigaciones.

Miembros de la familia bajo escrutinio

Petro, quien en su juventud militó en su juventud en la guerrilla M-19 —que entregó las armas en 1990 tras un proceso de paz—, llegó a la presidencia prometiendo reducir la dependencia del país de los combustibles fósiles y reasignar recursos estatales para abordar la pobreza arraigada.

Un izquierdista conocido por pronunciar discursos a veces incoherentes, ha criticado regularmente a la administración Trump por su apoyo a Israel, el bombardeo de lanchas de drogas en el Caribe y ha comparado la ofensiva de detención de inmigrantes de la Casa Blanca con tácticas “ nazis” .

Tras uno de esos arrebatos, en una manifestación propalestina afuera de la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Trump tomó represalias revocándole la visa estadounidense a Petro. También impuso brevemente altos aranceles a Colombia por la negativa de Petro a aceptar vuelos de deportación desde Estados Unidos.

Pero más recientemente ambos han mostrado señales de llevarse bien. Tras una reunión en la Casa Blanca en febrero, Trump describió a Petro como “fantástico”.

Las autoridades colombianas han estado investigando durante años a miembros de la familia de Petro por posibles actos delictivos.

Su hijo, Nicolás Petro, fue acusado en 2023 de solicitar contribuciones ilegales de campaña a un narcotraficante condenado para financiar un estilo de vida lujoso de automóviles y casas costosas. Petro hijo se ha declarado inocente y su padre ha dicho que nada de ese dinero se utilizó para financiar su campaña.

El hermano del presidente, Juan Fernando Petro, también ha sido implicado en negociaciones secretas que presuntamente tuvieron lugar con narcotraficantes encarcelados para protegerlos de la extradición a Estados Unidos a cambio de su desarme.

Política y cocaína

La política en Colombia ha estado durante mucho tiempo manchada por la cocaína, de la cual ese país es el mayor proveedor del mundo. En la década de 1980 el narcotraficante Pablo Escobar fue elegido al Congreso con el apoyo de uno de los partidos más tradicionales de Colombia. Una década después, sus rivales del Cártel de Cali inundaron la campaña presidencial de Ernesto Samper con donaciones ilegales.

El ya extinto grupo guerrillero urbano al que perteneció Petro ha sido sospechoso durante mucho tiempo de recibir dinero de los cárteles de Medellín de Escobar como parte de su mortífero asedio a la Corte Suprema en 1985. Petro no participó en el ataque, que dejó varios guerrilleros y alrededor de la mitad de los magistrados del alto tribunal muertos. Los líderes del grupo siempre han negado cualquier vínculo con el cártel. (AP)

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