Detallistas respaldan reforma fiscal, pero reclaman medidas para reducir cargas y formalizar más de 70 mil colmados
Santo Domingo, 15 junio.- El presidente de la Central Nacional Detallistas Unidos, Ricardo Rosario, expresó su respaldo general al proyecto de reforma tributaria sometido por el Gobierno al Congreso Nacional, aunque advirtió que el sector comercio espera que durante la discusión legislativa se introduzcan medidas que permitan reducir las cargas que afectan a los colmados y faciliten la formalización de miles de pequeños negocios en todo el país.
Al participar en el programa Propuesta de la Noche, que produce y conduce el periodista Manuel Jiménez por Teleimpacto, canales 52 y 22, Rosario afirmó que la organización tuvo la oportunidad de conocer previamente algunos aspectos de la iniciativa gubernamental y plantear observaciones al Ministerio de Hacienda antes de su presentación formal.
“Nosotros en principio hemos dado apoyo a esta iniciativa. Se nos presentó previo a la presentación formal y advertimos algunas cosas que entendemos deben discutirse en el Congreso, donde fijaremos posiciones más institucionales y focalizadas en nuestro sector”, expresó.
El dirigente comercial sostuvo que varias de las medidas incluidas en el proyecto responden a reclamos históricos de las micro, pequeñas y medianas empresas, entre ellas la flexibilización del pago de anticipos y la posibilidad de una amnistía fiscal que permita regularizar situaciones pendientes con la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
Rosario consideró que la eliminación de la obligación mensual del anticipo representa un alivio para muchos pequeños comerciantes, aunque advirtió que todavía deben analizarse los efectos de concentrar esos pagos en períodos más largos.
“Cuando una empresa pequeña tiene que buscar 20 mil pesos mensuales para pagar un anticipo es una carga, pero también habrá que ver qué pasa cuando tenga que reunir 60 mil o 90 mil pesos de una sola vez”, explicó.
Uno de los temas centrales abordados durante la entrevista fue la propuesta de implementar un sistema de monotributo para los pequeños negocios, una figura que, según Rosario, ya existe en varios países latinoamericanos y permitiría incorporar a la formalidad a decenas de miles de colmados.
Recordó que actualmente existen más de 70 mil colmados en el país y que muchos de ellos permanecen fuera de los esquemas formales debido a la complejidad de los procesos tributarios y de seguridad social.
“La mejor manera de formalizar los colmados es a través de un monotributo. Que el colmado pague lo que le corresponde, pero que con eso quede dentro de la seguridad social, esté formalizado y tenga hasta derecho a una pensión como ocurre en otros países”, señaló.
Rosario afirmó que el comercio detallista es uno de los sectores más afectados por la carga fiscal existente y cuestionó la percepción de que los colmados son responsables de una parte importante de la evasión tributaria.
Según explicó, los comerciantes pagan de manera anticipada los impuestos incorporados en los productos que adquieren a fabricantes e importadores, por lo que entiende que existe una inequidad en el sistema actual.
“Los comerciantes de provisiones somos el sector más penalizado. Miles de millones de pesos salen de nuestros inventarios para pagar impuestos por adelantado a la industria, y luego se nos acusa de evasión cuando ya ese dinero fue pagado en origen”, afirmó.
Asimismo, mostró preocupación por el aumento propuesto en el impuesto aplicado a transferencias bancarias, que pasaría de 0.15 % a 0.20 %, al considerar que esa medida incrementará los costos operativos del comercio.
“Cada vez que compramos un saco de arroz o un saco de azúcar mediante transferencia, ese impuesto termina aumentando el costo del producto. Y uno de los principales problemas que tenemos hoy son precisamente los costos operativos y la competencia”, manifestó.
Pese a esas observaciones, Rosario justificó el respaldo de su organización al proyecto fiscal argumentando que el país enfrentó una situación internacional compleja por el aumento de los combustibles derivado de los conflictos geopolíticos en Medio Oriente.
No obstante, insistió en que el Gobierno debe acompañar la reforma con políticas de apoyo a los pequeños comerciantes y medidas para dinamizar la economía.
“Hay una falta de circulante en la sociedad y eso nos está afectando seriamente. Necesitamos seguir fortaleciendo programas que ayuden al comercio de proximidad”, indicó.
En ese sentido, destacó los resultados del programa “Del Campo al Colmado”, desarrollado por la Central Nacional de Detallistas Unidos junto a cooperativas de productores agropecuarios, iniciativa que busca reducir intermediarios y abaratar los productos básicos que llegan a los consumidores.
Explicó que actualmente cerca de 13 mil colmados están integrados al programa y que se han habilitado centros de distribución en Santo Domingo, Santo Domingo Norte, Los Alcarrizos, La Vega y San Pedro de Macorís.
“Hemos logrado mover mercancías por más de mil millones de pesos y el programa funciona. Lo que queremos ahora es ampliarlo, incorporar más productos y facilitar financiamiento para modernizar los colmados”, expresó.
Rosario reveló además que trabajan junto al Banco Agrícola y varias cooperativas en un plan piloto para modernizar unos 150 colmados, con el objetivo de mejorar sus instalaciones, aumentar sus ventas y fortalecer su capacidad para competir frente al crecimiento de las grandes cadenas de supermercados.
En cuanto a los precios de los alimentos, el dirigente aseguró que, aunque algunos productos experimentaron aumentos importantes durante los primeros meses del año, especialmente los derivados del petróleo utilizados en empaques y envases, varios artículos esenciales han registrado reducciones en las últimas semanas.
Citó como ejemplo el pollo, cuyo precio disminuyó tras superar una etapa de escasez temporal, y el plátano, que también ha mostrado una reducción significativa respecto a los niveles alcanzados meses atrás.
A su juicio, la prioridad debe ser seguir fortaleciendo el comercio detallista, avanzar en la formalización de miles de pequeños negocios y garantizar que las reformas económicas contribuyan a mejorar las condiciones de los sectores productivos y de los consumidores dominicanos.
