Tecnología

Dos ballenas jorobadas baten récords al nadar entre Australia y Brasil

NUEVA YORK, 20 mayo.  — Científicos han avistado a dos ballenas jorobadas que realizaron respectivas travesías sin precedentes entre Australia y Brasil.

Gracias a las marcas distintivas de sus colas, las ballenas fueron identificadas en dos lugares que están separados por unos 14.500 kilómetros (9.000 millas). Los dos ejemplares viajaron en direcciones opuestas y recorrieron una distancia mayor que la de cualquier ballena jorobada de la que se tenga registro hasta la fecha.

“Es un acontecimiento muy raro, pero es una demostración realmente maravillosa de lo amplio que es el rango de desplazamiento de estos animales”, señaló Phillip Clapham, exdirector de un programa de investigación de ballenas de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), quien no participó en los hallazgos.

Las ballenas jorobadas son conocidas por recorrer largas distancias a través de los principales océanos siguiendo patrones predecibles, por lo general rutas migratorias aprendidas de sus madres. Se alimentan de krill y peces pequeños en los meses más cálidos y se reproducen en aguas tropicales durante el invierno.

Es difícil rastrear los movimientos de criaturas que pasan la mayor parte de su vida bajo el agua. En el nuevo estudio, los científicos analizaron más de 19.000 imágenes de ballenas tomadas en las últimas cuatro décadas.

Un software de reconocimiento ayudó a identificar a las ballenas a partir de los patrones de color y los bordes de sus colas. Con el tiempo, los investigadores ubicaron a dos ballenas distintas en zonas de reproducción en el este de Australia y de Brasil, lo que deja entrever que cruzaron de un lugar al otro.

Una ballena recorrió poco más de 15.00 kilómetros (9.300 millas), superando el récord anterior de un ejemplar que nadó de Colombia a Zanzíbar.

Los hallazgos fueron publicados el martes en la revista Royal Society Open Science.

Dado que las fotos únicamente muestran a las ballenas al inicio y al final de su trayecto, los investigadores no conocen la ruta exacta que siguieron.

Las ballenas no suelen viajar entre zonas de apareamiento, por lo que aún no está claro el motivo por el que estos dos ejemplares emprendieron sus respectivos viajes. Es posible que se hayan encontrado con otras ballenas en zonas de alimentación compartidas y se hayan separado en lugar de regresar por donde venían, explicó la coautora del estudio Stephanie Stack, de Pacific Whale Foundation.

“Encontrar no a uno, sino a dos individuos que han cruzado entre Australia y Brasil cuestiona lo que creíamos saber sobre qué tan separadas están estas poblaciones en realidad”, indicó Stack.

Estas odiseas son más difíciles para las ballenas del hemisferio norte, debido a que el enorme tamaño de los continentes les dificulta el viajar a través de los océanos.

Los científicos indicaron que el nuevo hallazgo demuestra qué tan lejos pueden llegar las ballenas jorobadas. Estos métodos también pueden ayudar a monitorear a estos animales a medida que el cambio climático calienta los océanos, lo que posiblemente cambie los lugares en donde se puede encontrar krill y hacia dónde podrían desplazarse las ballenas jorobadas para alimentarse y reproducirse. (AP)

Comentarios
Difundelo