Dos candidatos con visiones radicalmente opuestas se disputan el segundo lugar del balotaje en Perú
LIMA, 16 abril. — Dos candidatos de polos ideológicos opuestos pelean voto a voto por entrar en segundo puesto al balotaje presidencial que Perú realizará en junio mientras avanza lentamente el cómputo de sufragios.
El nacionalista Roberto Sánchez, del partido Juntos por el Perú, superaba el jueves al ultraconservador Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, por más de 6.000 votos al 93% del conteo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
En tanto, la conservadora Keiko Fujimori, candidata por Fuerza Popular, encabeza la votación con 17,06%.
Perú irá a un balotaje el 7 de junio porque ningún candidato ha logrado el 50% más uno de los votos válidos que exige la ley para ganar en primera vuelta.
A la ajustada diferencia entre Sánchez y López Aliaga falta incorporar unas 1.600 actas de peruanos que votaron en el extranjero y pueblos remotos del país y hay más de 5.000 actas adicionales que han sido observadas y están bajo un análisis de la justicia electoral que podría tomar varias semanas.
“En Perú siempre hay un porcentaje de actas observadas, donde no sumaron correctamente (los votos). Cuando sucede esto, se envían a los 60 jurados especiales para revisarlas”, explicó a The Associated Press Álvaro Henzler, presidente de Transparencia, una organización que trabaja por la calidad de la democracia y desplegó 4.000 observadores para los comicios del domingo.
En 2021 el Tribunal Electoral proclamó los resultados de la primera vuelta 37 días después de los comicios, pero entonces la diferencia entre los contendientes por el segundo lugar fue amplia desde el inicio, por lo que no hubo suspenso.
“En este caso, como está tan pegado, las actas observadas podrían terminar cambiando el orden de posición, por eso está demorando más”, dijo Henzler.
Sánchez lamentó ante la prensa que López Aliaga haya ofrecido de forma pública 5.800 dólares a funcionarios electorales para que le envíen pruebas de un posible fraude. Temprano, López Aliaga realizó ese ofrecimiento en su cuenta de X, pero luego borró el mensaje y colocó otro similar pero sin ofrecer dinero a cambio.
Una misión de observación electoral de la Unión Europea descartó cualquier posibilidad de fraude. El martes, López Aliaga protestó frente al Tribunal Electoral y exigió anular las elecciones, también pidió iniciar una insurgencia civil “si se termina de consumar el fraude”, una acusación de la que no ha presentado pruebas.
Los comicios se realizaron el domingo pero se extendieron hasta el lunes porque más de 52.000 no pudieron votar en Lima debido a que las papeletas electorales no llegaron a los centros de sufragio.
Esta es la cuarta vez que Fujimori —hija del fallecido exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000)— busca la presidencia y la segunda vez que López Aliaga intenta llegar al máximo puesto de Perú. Sánchez se presenta por primera vez.
Perú celebró elecciones en medio de una crisis política entre el Parlamento y el Ejecutivo que ha provocado el desfile de ocho presidentes y tres Congresos en una década y un incremento de la delincuencia que los ciudadanos identifican como su mayor preocupación.
En el último quinquenio las denuncias por extorsión —un delito que golpea a la clase trabajadora y a los pequeños empresarios— se han quintuplicado, mientras los asesinatos se han duplicado, según datos oficiales. (AP)

