Economistas advierten sobre creciente peso de la deuda pública y su impacto en las finanzas del Estado
Santo Domingo, 5 junio. – Los economistas Richard Medina y Miguel Collado analizaron el comportamiento de la deuda pública dominicana y advirtieron sobre los desafíos que representa su crecimiento para las finanzas públicas, especialmente por el aumento de los recursos que deben destinarse al pago de intereses.
Durante sus evaluaciones, ambos especialistas coincidieron en que el endeudamiento continúa siendo uno de los principales retos de la política fiscal del país, aunque abordaron el tema desde perspectivas diferentes.
Richard Medina sostuvo que para desacelerar el ritmo de crecimiento de la deuda es necesario reducir el déficit fiscal o lograr una expansión económica significativamente mayor a la actual.
Sin embargo, consideró que en las condiciones actuales resulta difícil disminuir el déficit debido a las presiones que generan los subsidios a los combustibles sobre el gasto público.
El economista explicó que, como consecuencia de ese escenario, el déficit fiscal podría elevarse este año hasta un 3.8 % del producto interno bruto (PIB), impulsado por el aumento de los recursos destinados a subsidiar los combustibles y proteger a los consumidores de las fluctuaciones internacionales de los precios.
Por su parte, Miguel Collado, vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), manifestó preocupación por el nivel actual de la deuda pública y por la velocidad con que continúa creciendo.
“El peso de los intereses de la deuda pública sobre los ingresos tributarios está en niveles históricamente altos. Para 2026, esa cifra está presupuestada en 26.2 %; es decir, de cada 100 pesos que recauda el Estado en impuestos, 26 pesos se destinan únicamente al pago de intereses de la deuda. Solo en 2020 se registró una proporción superior, debido a circunstancias coyunturales”, afirmó.
Collado consideró que la relación entre la deuda y el producto interno bruto no constituye el indicador más adecuado para medir la sostenibilidad del endeudamiento público, debido a que el propio PIB está influenciado por el gasto gubernamental.
En ese sentido, favoreció que el análisis se concentre en el peso que tienen los intereses de la deuda sobre los ingresos tributarios, al entender que este indicador refleja con mayor precisión la carga financiera que asume el Estado.
El ejecutivo de CREES señaló que la deuda del Sector Público No Financiero (SPNF) alcanzó los US$66,409 millones en abril de este año, lo que representa un incremento de 107 % con respecto al nivel registrado en 2018.
Explicó que esta evolución implica que la deuda del SPNF se duplicó en un período de siete años y cuatro meses. Al incorporar los compromisos financieros del Banco Central de la República Dominicana, el monto total de la deuda pública asciende a US$82,791 millones.
Collado atribuyó el crecimiento sostenido del endeudamiento a un incremento del gasto público por encima de los ingresos del Estado.
“¿Por qué se ha producido un incremento de la deuda que alcanza los niveles actuales? Porque el gasto crece en exceso de los ingresos”, sostuvo.
A su juicio, el principal problema radica en que las políticas de gasto implementadas por el sector público han contribuido a aumentar el nivel de endeudamiento por habitante.
“El sector público ha llevado una política de gasto que, deliberadamente, hace que los dominicanos estén más endeudados a nivel per cápita. Las decisiones de gasto presente son pensadas para endeudar a los ciudadanos”, afirmó.
Las consideraciones de ambos economistas se producen en momentos en que diversos sectores analizan la sostenibilidad fiscal del país y el impacto que el creciente servicio de la deuda podría tener sobre la capacidad del Estado para financiar inversiones, programas sociales y proyectos de desarrollo en los próximos años.
