EE.UU. revoca visas a directivos de La Nación en medio de tensiones políticas y cuestionamientos sobre libertad de prensa en Costa Rica
SAN JOSÉ, Costa Rica, 3 mayo. La revocación de visas estadounidenses a varios miembros de la junta directiva del periódico costarricense La Nación ha generado un amplio debate político y mediático en Costa Rica, en un contexto marcado por denuncias de sectores opositores sobre presuntas represalias contra voces críticas del gobierno saliente de Rodrigo Chaves.
La información fue confirmada este sábado por el propio diario, considerado uno de los medios de comunicación más influyentes y críticos de la administración de Chaves, quien concluirá su mandato el próximo viernes para entregar el poder a su aliada política Laura Fernández. La situación ha sido reseñada por agencias internacionales y medios regionales, entre ellos AFP y diversos medios centroamericanos.
En un comunicado oficial, la junta directiva de La Nación informó que varios de sus integrantes recibieron la cancelación de sus visas de turista por parte de Estados Unidos, aunque señaló que hasta el momento no han recibido ninguna explicación formal sobre las razones de la medida.
“Resulta inédito en la historia reciente de Costa Rica que se revoque la visa a miembros de la Junta Directiva de un periódico generalista e independiente”, expresó la empresa periodística, fundada hace casi ocho décadas.
El medio también afirmó que la divulgación de las cancelaciones ocurrió inicialmente por canales ajenos a las notificaciones oficiales, situación que, según indicó, “merece reflexión en una democracia que valora la institucionalidad, la transparencia y el debido proceso”.
Pese a lo ocurrido, La Nación aseguró que continuará ejerciendo un periodismo independiente y crítico. “Bajo ninguna circunstancia estos hechos alterarán el compromiso ni el ejercicio independiente del periodismo que ha caracterizado al diario costarricense durante 79 años”, sostuvo el comunicado.
Tensiones entre el gobierno y medios críticos
Durante su mandato, el presidente Rodrigo Chaves mantuvo frecuentes confrontaciones públicas con medios de comunicación y periodistas críticos. En distintas ocasiones calificó a sectores de la prensa como “prensa canalla” y “sicarios políticos”, incluyendo al diario La Nación, al que acusó reiteradamente de difamación.
Organizaciones internacionales como Reporteros Sin Fronteras han advertido sobre un deterioro en los indicadores de libertad de prensa en Costa Rica durante los últimos años.
La controversia ocurre además en un escenario de estrecha relación entre el gobierno costarricense y la administración del presidente estadounidense Donald Trump. Chaves respaldó iniciativas regionales impulsadas por Washington, entre ellas el denominado “Escudo de las Américas”, una alianza de 17 países latinoamericanos enfocada en cooperación contra el narcotráfico.
Asimismo, la futura presidenta Laura Fernández ha prometido mantener acuerdos migratorios con Estados Unidos para la recepción de deportados de diversas nacionalidades.
Una lista creciente de figuras afectadas
La cancelación de visas a directivos de La Nación se suma a otros casos recientes que han involucrado a figuras políticas, judiciales y empresariales costarricenses vinculadas a posiciones críticas frente al gobierno de Chaves.
Uno de los casos de mayor repercusión fue el del expresidente y premio Nobel de la Paz Óscar Arias Sánchez, a quien Estados Unidos retiró la visa en abril de 2025.
En declaraciones ofrecidas entonces a medios locales, Arias cuestionó duramente a la administración Trump y denunció prácticas incompatibles con los principios democráticos.
“¿Cómo es que al que piensa diferente lo quieren castigar? Eso no es democracia”, expresó el exmandatario, quien además aseguró sospechar que la medida habría sido solicitada por el gobierno costarricense.
“No tengo la menor duda de que la visa mía me la quitaron a petición del presidente de la República”, afirmó Arias, señalando como indicio que Chaves anunció públicamente la cancelación antes de que él recibiera la notificación oficial de la embajada estadounidense.
Antes del caso de Arias, también fueron afectados los entonces diputados Francisco Nicolás, Johana Obando y Cynthia Córdoba, así como la auditora del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Ana Sofía Machuca Flores.
A esa lista se sumaron posteriormente Rodrigo Arias —expresidente de la Asamblea Legislativa—, el magistrado constitucional Paul Rueda, el empresario Leonel Baruch, presidente del medio digital CR Hoy y socio del banco BCT, y recientemente el magistrado Fernando Cruz Castro.
Cruz reaccionó públicamente tras la revocación de su visado afirmando que consideraba la medida “un motivo de distinción” y criticando la política exterior estadounidense.
Debate político y preocupación institucional
La acumulación de casos ha incrementado las críticas de sectores opositores y organizaciones civiles, que cuestionan si las cancelaciones de visas podrían estar siendo utilizadas como mecanismo de presión política.
Hasta el momento, ni el gobierno de Estados Unidos ni la administración de Rodrigo Chaves han ofrecido explicaciones públicas detalladas sobre los criterios utilizados para retirar los permisos migratorios a las distintas figuras costarricenses.
Mientras tanto, el caso continúa alimentando el debate sobre libertad de prensa, institucionalidad democrática y relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Estados Unidos en una etapa de transición política para el país centroamericano.

