El autor de la masacre en la escuela de Texas: Salvador Ramos, un joven introvertido de 18 años «sin amigos ni novia»

ÁFRICA ALBALÁ  .

 Retraído, con problemas de dicción, con una vena agresiva y víctima de acoso durante su infancia. Es el retrato esbozado por los vecinos y los conocidos de Salvador Ramos, el joven de 18 años que este martes sembró el terror en la localidad texana de Uvalde, en Estados Unidos, al abrir fuego contra los alumnos de un colegio de la localidad. Al menos 21 muertos, 19 de ellos niños, son las víctimas de esta tragedia, contenida por las autoridades solo al abatir al autor de los disparos.

Ramos, residente en la misma localidad donde perpetró la masacre, irrumpió sobre las 11.37 hora local en el colegio Robb Elementary y se atrincheró con algunos de los alumnos en un aula, donde perpetró la mayor matanza en un centro escolar de la última década. Una vez en el interior, abrió fuego contra estudiantes y profesores, hasta que la Policía lo abatió.

De momento, las autoridades no han logrado esclarecer las motivaciones del joven para ejecutar a sus víctimas, si entró en el centro educativo de manera fortuita o intencionada ni si llevaba tiempo preparando la matanza o se trató de un impulso. No obstante, Ramos había adquirido armas de fuego pocos días después de cumplir la mayoría de edad, según los medios locales.

¿Quién es Salvador Ramos?

De nombre y apellido hispanos, Salvador Ramos era ciudadano estadounidense, según el gobernador de Texas, Greg Abbott, aunque las autoridades no han podido precisar su ascendencia. En concreto, nació hace 18 años en Dakota del Norte, de acuerdo con Roland Gutiérrez, senador estatal, aunque esta información no ha sido confirmada por ninguna otra fuente.

Agentes policiales, junto a la escuela de primaria de Uvalde, en Texas, EE UU, donde un joven mató a al menos 18 niños.

Desde hacía unos meses, residía con su abuela, después de abandonar el domicilio familiar a causa de los constantes enfrentamientos con su madre, consumidora de drogas, según ha relatado un vecino, Ruben Flores, a The Washington Post. Las peleas con su progenitora eran cada vez más frecuentes y Ramos incluso había subido las imágenes de una discusión a redes sociales, por lo que decidió interrumpir la convivencia con ella.

A la pertenencia a un hogar desestructurado, se unió durante la infancia de Ramos el acoso escolar por su tartamudez y sus problemas para pronunciar la letra ‘s’, según describen sus familiares y amigos. Todo ello forjó en él un carácter solitario y huraño, y le llevó a abandonar las clases del instituto de secundaria de Uvalde al que asistía. «No era una persona muy sociable después de aquello», narró su prima Mia al diario estadounidense.

«No era una persona muy sociable después de aquello»

Todos estos factores redundaron en que el tirador no tuviera «amigos ni novia identificada en este momento», aunque tampoco contaba con antecedentes penales ni sin afiliación a pandillas, según informó el portavoz del Departamento de Seguridad Pública de Texas, el teniente Chris Olivarez.

Retraído, pero con una vena agresiva

Aunque carecía de empleo en el momento del ataque, había ejercido poco antes en un establecimiento de la cadena de comida rápida Wendy’s, donde había llamado la atención de su jefe, Adrian Mendes, por su carácter reservado. «Era un tipo callado, de los que no hablan mucho. No socializaba con otros empleados. Trabajaba, cobraba y venía a recoger su cheque», explica a New York Post.

En este ambiente laboral, a veces era «grosero» con las chicas e incluso llegó a enviarles «mensajes de texto inapropiados», según explicó a The Daily Beast una de sus compañeras en el local, que afirmó que tenía una «vena agresiva». Asimismo, amenazó a uno de los camareros, al preguntarle si sabía quién era él, y también circulaban vídeos de Ramos tratando de pelearse con gente por la calle con unos guantes de boxeo, según detalló.

Su tía, Nikki Cross, antes de confirmarse la noticia, había pedido colaboración en la redes sociales para encontrar al pequeño con la esperanza de que hubiese corrido para esconderse en casas del vecindario como les habían dicho que habían hecho otros niños cuando comenzó el tiroteo.

Ramos era también aficionado a videojuegos como ‘Fortnite’ y ‘Call of Duty’, según han narrado un vecino, John Morales, y un antiguo amigo, Santos Valdez Jr., a medios locales. Este último, que también habla de acoso en el ámbito escolar, acostumbraba a relacionarse con el asesino de Uvalde hasta que su comportamiento «comenzó a deteriorarse».

Un corte autoinfligido con un cuchillo en la cara o dar vueltas con el coche en busca de personas a las que disparar con una pistola de balines fueron algunas de las actitudes que alejaron a Valdez de su compañero.

Relación con las armas

Esta particular relación de Ramos con las armas continuó y, hace aproximadamente un año, publicó en redes sociales fotos de rifles automáticos que «tenía en su lista de deseos», según ahondó Valdez The Washington Post. Hace cuatro días, el autor del tiroteo publicó imágenes de dos armas de este tipo que definió como suyas, de un cargador y de sí mismo ante un espejo con una sudadera gris.

Salvador Ramos, autor de la masacre en la escuela de Uvalde (Texas).Salvador Ramos, autor de la masacre en la escuela de Uvalde (Texas).INSTAGRAM

En estas historias etiquetó a una joven, a la que supuestamente no conocía y a quien le confesó que tenía «un pequeño secreto», según New York Post. La chica, que no reside en Texas, le preguntó por qué la había mencionado y él le pidió que las ‘reposteara’. Este martes, volvió a recibir varios mensajes de Ramos, entre ellos uno que le decía: «Estoy a punto de». Tras lo ocurrido, la interpelada se preguntaba si podría haber hablado más con él para haber evitado lo ocurrido, según medios locales.

El asesino se hizo presuntamente con estos rifles AR-15 apenas seis días después de cumplir 18 años el pasado 16 mayor, según la cadena ABC News, que cita fuentes de seguridad.

Así es el rifle AR-15, el arma que usó Salvador Ramos en el tiroteo y masacre de Texas

El abuelo de Ramos, Rolando Reyes, de 72 años, aseguró a ABC News no tener ni idea de que su nieto hubiera comprado dos rifles AR-15 o que los tuviera en su casa. De hecho, apuntó que el martes por la mañana, antes del tiroteo, no vio nada inusual que augurara lo que iba a pasar. Según él, el sospechoso tuvo una pequeña discusión con la abuela sobre la factura de teléfono.

Recorrido del terror

No acabó con la publicación de las fotos el macabro presagio de la tragedia. El responsable de los tiros alertó un cuarto de hora antes en un mensaje privado de Facebook de que se disponía a disparar en un centro escolar, según ha reconocido este miércoles el gobernador del estado, Greg Abbott. Unos minutos después, le comunicó que ya había abierto fuego contra su abuela, que resultó herida de gravedad. En un tercer texto, poco antes de la masacre en la escuela, indicó que se disponía a atacar un colegio.

Antes de consumar su matanza en el centro escolar, Ramos disparó en casa contra su abuela, hospitalizada en estado grave la noche del martes. A continuación, ataviado con un chaleco antibalas, se subió a su coche y llegó hasta las inmediaciones del colegio Robb Elementary, aunque no está claro si tuvo un accidente o lo estrelló de manera voluntaria

En ese momento, las fuerzas de seguridad recibieron las primeras llamadas de alerta, para indicar que un individuo armado con un rifle se dirigía hacia el colegio. Cuando la Policía llegó al edificio, el agresor abrió fuego contra los agentes y dos resultaron heridos, relató Olivarez, que agregó que, acto seguido, Ramos se adentró en la escuela, se metió en una clase y allí se atrincheró.

Ya en el interior del colegio y antes de que la Policía lo abatiera, acabó con la vida de 21 personas, 19 niños y dos maestras, cuya muerte ha conmocionado a Estados Unidos y al mundo entero.

Publicado originalmente en el diario 20minutos.es

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