El Congo abre más centros para tratar un tipo raro de ébola que ha matado a más de 110 personas
KINSHASA, República Democrática del Congo, 18 mayo.— La República Democrática del Congo abrirá tres centros de tratamiento contra el ébola en la provincia oriental de Ituri, y la Organización Mundial de la Salud enviará un equipo de expertos al país, tras un brote de un tipo raro del virus que ha matado a más de 110 personas.
La OMS declaró el domingo una emergencia de salud pública de importancia internacional debido al brote. Hasta el lunes, había más de 118 muertes y 300 casos sospechosos en las provincias de Ituri y Kivu del Norte, y una muerte y un caso sospechoso en la vecina Uganda. Expertos dicen que es probable que el número de casos aumente a medida que los funcionarios de salud realicen más vigilancia.
La cepa Bundibugyo se propagó sin ser detectada durante al menos unas semanas, declararon expertos en salud y trabajadores humanitarios. Ahora se han confirmado casos en Bunia, Goma —la capital de Kivu del Norte en manos de rebeldes—, Mongbwalu, Butembo y Nyakunde.
“Debido a que las pruebas iniciales buscaron la cepa equivocada de ébola, obtuvimos falsos negativos y perdimos semanas de tiempo de respuesta”, indicó Matthew M. Kavanagh, director del Centro de Política y Política de Salud Global de la Universidad de Georgetown. “Estamos tratando de ponernos al día frente a un patógeno muy peligroso”.
Criticó la decisión del gobierno de Trump de retirarse de la OMS y de hacer profundos recortes en la ayuda exterior, “precisamente el sistema de vigilancia diseñado para detectar estos virus temprano”, señaló.
La gravedad de los síntomas y el aumento del número de casos están alimentando una creciente sensación de pánico en los vecindarios de Bunia.
“Conozco las consecuencias del ébola, sé cómo es”, dijo Noëla Lumo, residente de Bunia. Anteriormente vivió en Beni, una región afectada por brotes anteriores de ébola. Tan pronto como se enteró del último brote, Lumo comenzó a hacer mascarillas protectoras a mano.
El Congo ha dicho que el primer deceso por el virus fue el 24 de abril en Bunia, y el cuerpo fue trasladado a la zona sanitaria de Mongbwalu, una zona minera con una gran población.
“Eso hizo que el brote de ébola se agravara”, apuntó el ministro de Salud del Congo, Samuel Roger Kamba.
Cuando otra persona enfermó el 26 de abril, se enviaron muestras a Kinshasa para su análisis, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África. El 5 de mayo, la OMS fue alertada de unas 50 muertes en Mongbwalu, incluidas cuatro de trabajadores de salud. El primer caso se confirmó el 14 de mayo.
Las muestras de los casos de Bunia se analizaron inicialmente para la cepa Zaire, la más común del ébola, indicaron funcionarios congoleños. Dieron negativo, aseguró el doctor Richard Kitenge, responsable de incidentes de ébola del Ministerio de Salud.
La primera confirmación de ébola llegó el 14 de mayo, y la cepa Bundibugyo se confirmó al día siguiente.
“La situación es bastante preocupante y está evolucionando bastante rápido”, dijo a la AP Esther Sterk, del grupo de ayuda Médicos Sin Fronteras. “Se detectó bastante tarde”. Pero aseveró que eso suele ocurrir con los brotes de ébola, que tiene síntomas similares a otras enfermedades tropicales.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) emitieron avisos en los que instaron a sus ciudadanos que viajen al Congo y a Uganda a evitar a personas que presenten síntomas como fiebre, dolor muscular y sarpullido.
Los CDC indicaron que, durante los próximos 30 días, Estados Unidos prohibirá la entrada de todos los extranjeros que hayan visitado Congo, Uganda y Sudán del Sur en las últimas tres semanas, y tomará medidas para identificar a personas con síntomas de ébola en los puntos de entrada.
Variante rara de ébola
El ébola es altamente contagioso y puede contraerse a través de fluidos corporales como vómito, sangre o semen. La enfermedad que provoca es rara, pero grave y a menudo mortal.
“El ébola es en gran medida una enfermedad de compasión en el sentido de que tiene a afectar a las personas que están cuidando a gente enferma”, comentó el doctor Craig Spencer, profesor asociado de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Brown que sobrevivió al ébola hace más de una década tras contraer la enfermedad en Guinea .
“Sospecho que el número de casos va a subir de manera bastante drástica en las próximas semanas a medida que hagamos mejor vigilancia y terminemos encontrando que hubo muchos más casos y probablemente muchas más muertes de las que reconocimos”, dijo.
Aunque desde 1976 se han producido más de 20 brotes de ébola en Congo y Uganda, esta es apenas la tercera vez que se detecta el virus Bundibugyo.
Provoca fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, debilidad, diarrea, vómitos, dolor de estómago y sangrado o moretones sin explicación, según los CDC de Estados Unidos.
El virus Bundibugyo se detectó por primera vez en el distrito ugandés de Bundibugyo durante un brote de 2007-2008 que infectó a 149 personas y mató a 37. La segunda vez fue en 2012, en un brote en Isiro, Congo, donde se reportaron 57 casos y 29 muertes.
Kaseya, director general de los CDC de África, dijo a Sky News el domingo que está en “modo de pánico” debido a la falta de medicamentos y vacunas, pero se esperan algunos posibles tratamientos las próximas semanas.
La región ya enfrenta una crisis humanitaria
Mongbwalu, en Ituri, está en una remota parte del oriente de Congo, con una red vial deficiente, y está a más de 1.000 kilómetros (620 millas) de la capital del país, Kinshasa.
El este de Congo enfrenta una crisis humanitaria y la amenaza de grupos armados que han matado a decenas y desplazado a miles en Ituri durante el último año.
Se ha solicitado al personal de la ONU trabajar desde casa y evitar el contacto físico y las zonas concurridas, manifestó un funcionario de la ONU con sede en Bunia, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar públicamente sobre el tema.
Ruanda cerró su frontera terrestre con Congo el domingo. Las autoridades ugandesas dijeron que no había evidencia de que el ébola se estuviera propagando dentro del país, y dijeron que se ha intensificado la vigilancia a lo largo de su frontera con Congo. (AP)
