El desgaste del PRM y el sentir popular en los barrios dominicanos
Jeremy Jiménez
En la República Dominicana, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) enfrenta un momento de creciente desgaste político. El discurso oficial, que busca sostener figuras como Zorrilla o cualquier otro nombre ligado a la estructura gubernamental, ya no logra convencer a la población. La realidad en los barrios y comunidades es distinta: se siente el sabor amargo de un mal gobierno que no cumple las expectativas generadas.
El malestar no se refleja únicamente en encuestas ni en debates partidarios. Se palpa en las calles, en los mercados, en las familias que sienten que el costo de la vida aumenta mientras las promesas de desarrollo y oportunidades quedan rezagadas. La gente percibe que los grandes intereses y las élites siguen capturando los beneficios del poder, mientras la mayoría lucha con lo básico.
El PRM llegó al poder con la bandera del cambio y la esperanza de un nuevo estilo de gobernar. Sin embargo, poco a poco, los ciudadanos dominicanos ven cómo ese cambio se desvanece en prácticas repetidas de clientelismo, improvisación y falta de soluciones concretas. La frustración se acumula, y con ella la convicción de que el gobierno ha perdido la conexión con la realidad del pueblo.
En política, los símbolos importan. Cada vez que el gobierno recurre a las mismas figuras para sostener su narrativa, sin renovar liderazgos ni propuestas, transmite un mensaje de agotamiento. Los dominicanos, especialmente en los barrios, no necesitan más nombres reciclados: necesitan respuestas tangibles a sus necesidades.
El PRM está perdiendo poder poco a poco, no por conspiraciones externas ni por campañas de la oposición, sino por la fuerza silenciosa de la decepción ciudadana. Y cuando esa decepción se convierte en voz colectiva, ningún partido, por más estructura que tenga, puede detener el curso de la historia.
Jeremy Jiménez Olivero se ha destacado como abogado, político y escritor. Posee una maestría en Derecho Internacional y actualmente cursa un doctorado en Historia del Caribe en su alma máter, la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). Fue candidato a diputado por el partido Fuerza del Pueblo, columnista del periódico El Nuevo Diario y preside la Fundación de Apoyo Social contra la Pobreza.
Además, ha desempeñado funciones como asesor jurídico del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y del sistema de seguridad portuaria. Es vocero nacional de la Juventud de la Fuerza del Pueblo y es ampliamente reconocido por su compromiso con el trabajo social, así como por sus aportes académicos y políticos.
Autor: Abogado, político y escritor, con máster en Derecho Internacional y doctorando en Historia del Caribe. Ex precandidato a Diputado por la Fuerza del Pueblo, es columnista del Nuevo Diario y presidente de la Fundación de Apoyo Social contra la Pobreza. Ha sido asesor jurídico del Centro de Operaciones de Emergencia y del sistema de seguridad portuaria. Vocero de la Juventud del Partido de la Fuerza del Pueblo, Jeremy es conocido por su trabajo social y sus contribuciones académicas y políticas.