El Museo del Prado radiografía un Renacimiento napolitano con huella española

Madrid, 17 oct (EFE).- Las ciudades italianas de Florencia, Roma y Venecia fueron los epicentros del Renacimiento, pero su vibración se dejó sentir en otros lugares como Nápoles, en este caso de manera muy singular y con gran peso de artistas españoles. «Otro Renacimiento», en el Museo de Prado, pone el foco en este capítulo de la historia del arte.

La exposición, que abre este lunes sus puertas en la principal pinacoteca de España hasta el enero de 2023, está realizada en colaboración con el Museo e Real Bosco di Capodimonte de Nápoles, donde viajará en 2023.

«Otro Renacimiento. Artistas españoles en Nápoles a comienzos del Cinquecento» explora cómo se desarrolló el Renacimiento en Nápoles, entonces territorio español, en uno de los capítulos menos estudiados en la historia del arte.

El Prado ha ideado una diseño expositivo que evoca las construcciones napolitanas de la época, vestido con una selección de 75 obras muy variada: dos terceras partes (44) son pinturas, pero también hay gran peso de la escultura (25), un retablo y varios libros (5).

Uno de ellos, es una preciosa edición del misal de Fernando El Católico, una pieza que se encuentra en la Biblioteca Vaticana y que nunca sale de Italia.

MÁS ALLÁ DE MIGUEL ANGEL

El Renacimiento se desarrolló en Nápoles a comienzos del siglo XVI de una manera «muy peculiar, más plural y menos codificado» que en Roma o en Florencia, señala Miguel Falomir, director del Museo del Prado. «Es muy singular, hay muchas tendencias distintas».

La ciudad, sólo por detrás de París en número de habitantes en aquella época, se acababa de convertir en territorio español, ocupaba un lugar privilegiado en el Mediterráneo y hasta allí se trasladaban artistas de todo el mundo y discípulos de los grandes maestros del Renacimiento como Miguel Ángel y Leonardo.

La exposición evita poner el foco sobre grandes nombres del Renacimiento italiano como Miguel Ángel o Leonardo, pero descubre otros menos conocidos para el gran público y de extraordinaria calidad como Giovanni Da Nola, Andrea di Piero Ferrucci o Pedro Fernández.

Las obras reunidas ponen en contexto este peculiar capítulo de la historia del arte. Todos se habían formado en los grandes centros del Renacimiento y se encargaron de llevar a la ciudad las novedades del nuevo movimiento -conocido como la «maniera moderna» (estilo moderno)-.

Pero más tarde, la dirección cambia y son los artistas procedentes de España los que viajan a Nápoles para aprender.

EL ERASMUS ITALIANO

«Podríamos decir que los artistas españoles iban a Nápoles a hacer su Erasmus», apuntó Andrea Zezza, profesor de la Universirà degli Studi della Campania y comisario de la muestra.

Aquellos peculiares «erasmus» fueron artistas bastante conocidos hoy día como Pedro Machuca, Bartolomé Ordóñez, Diego de Siloe o Alonso Berruguete. Todos fueron a Italia a aprender las nuevas técnicas, con el objetivo de volver a España a ponerlas en práctica.

Estos artistas ibéricos fueron conocidos como «Las águilas», a su vuelta, sentaron las bases del Renacimiento español. De todos ellos hay numerosos ejemplos en la muestra, muchos rara vez salen de los conventos y colecciones particulares donde habitualmente se encuentra.

Varias esculturas de Berruguete demuestran cómo su gran expresividad viene impulsada por su pasión por Miguel Ángel. Mientras que las pinturas de Machuca evidencian que supo trasladar, como ningun otro, las enseñanzas de su maestro Rafael, primero en pintura pero también en arquitectura.

EN TORNO A RAFAEL

La única figura destacada del Renacimiento es justo esta, Rafael, y su única obra en el Prado es «Virgen del pez». La llegada de la obra a Nápoles marcó un punto de inflexión en los artistas locales, que la acogieron con gran entusiasmo y se inspiraron en ella para muchas de sus obras, como se puede ver en la muestra.

La obra es una «pieza extraordinaria» en la que Rafael consigue combinar elementos más clásicos con otros más modernos, una simbiosis que luego seguirán los artistas españoles que vuelven a España, apunta Zezza.

«Otro Renacimiento. Artistas españoles en Nápoles a comienzos del Cinquecento», es «una oportunidad para ver lo que estaba sucediendo en Nápoles a comienzos siglo XVI y comprobar el protagonismo de los artistas españoles», explicó a EFE Manuel Arias, jefe de Escultura del Prado.

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