En solemne Tedeum por la Independencia, Iglesia advierte sobre crisis moral y defensa de la soberanía
Santo Domingo, 27 Feb.- Tras rendir cuentas ante la Asamblea Nacional con motivo de su sexto año de gestión, el presidente Luis Abinader se trasladó a la Catedral Primada de América, donde se celebró el tradicional Tedeum conmemorativo del 181 aniversario de la Independencia Nacional.
La ceremonia religiosa inició a las 2:00 de la tarde y fue oficiada por el arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Carlos Tomás Morel Diplán, quien centró su homilía en una firme advertencia sobre lo que definió como una “crisis moral” que amenaza las buenas costumbres y los valores fundamentales de la nación.
Durante su intervención, el prelado llamó a preservar los principios que, a su juicio, sustentan la identidad dominicana. “No dejemos que grupos malsanos intenten imponer su hegemonía contraria a los principios y valores de nuestro pueblo. Es traicionar la memoria de nuestros padres fundadores. La libertad es valor y un derecho fundamental dado por Dios y fruto del sacrificio de muchos hombres y mujeres dominicanos”, expresó.
Soberanía y recursos naturales

Morel Diplán también se refirió a lo que consideró amenazas actuales a la soberanía nacional. Recordó que la libertad de la patria ha enfrentado invasiones y tiranías en el pasado, y advirtió que hoy surgen nuevos desafíos, algunos de carácter más sutil.
En ese contexto, mencionó como preocupación las eventualidades en la frontera y la “explotación irracional” de los recursos naturales por manos tanto nacionales como extranjeras, pese —según señaló— a los esfuerzos que se realizan para resguardar el interés nacional.
Asimismo, condenó lo que describió como la “propagación de ideologías” que, a su entender, buscan normalizar comportamientos contrarios a la ley natural. Citó como ejemplo a personas que se autoperciben como animales u objetos inanimados, señalando que tales posturas atentan contra la dignidad humana, creada —afirmó— a imagen y semejanza de Dios. En ese sentido, exhortó a la ciudadanía a no descuidarse y a proteger la identidad patriótica.
Rebeldía en las escuelas y pérdida de valores
El arzobispo coadjutor sostuvo que el país no solo enfrenta desafíos económicos y políticos, sino también una profunda crisis moral. Hizo referencia al deterioro del comportamiento en el ámbito escolar y a la falta de respeto hacia los docentes.
“Hay una decadencia de los valores fundamentales, del comportamiento humano; llama la atención la cantidad de casos de estudiantes que han agredido a sus maestros”, manifestó.
Ante esta situación, instó a padres, madres y tutores a reforzar en los jóvenes un profundo sentimiento patrio y un compromiso con el país, de modo que puedan convertirse en hombres y mujeres dispuestos a entregar lo mejor de sus vidas a la nación.
Morel Diplán también criticó la avaricia, a la que calificó como “la peor de las enfermedades” y el “cáncer social más cruel y despiadado” que afecta actualmente a la humanidad. Consideró que es momento de que hombres y mujeres se unan para rescatar los valores que distinguen al pueblo dominicano.
Honores al jefe de Estado
El mandatario estuvo acompañado por la vicepresidenta Raquel Peña; el presidente del Senado, Ricardo de los Santos Polanco; el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, así como ministros y representantes de los distintos estamentos políticos, civiles y militares.
A su llegada a la Catedral Primada de América, el jefe de Estado fue recibido con los honores correspondientes a su investidura, incluyendo una salva de 21 cañonazos y la interpretación del Himno Nacional, en un acto solemne que reafirma la tradición republicana cada 27 de febrero en conmemoración de la Independencia Nacional.

