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Estados Unidos exigirá que parte de los solicitantes de la ‘Green Card’ completen el trámite fuera del país

Washington, 23 mayo. — El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas directrices migratorias que requerirán que una parte de los solicitantes de la residencia permanente, conocida como Green Card, deban salir del territorio estadounidense para completar el proceso desde el extranjero, una medida que ha generado críticas entre legisladores demócratas y organizaciones defensoras de inmigrantes.

La disposición fue dada a conocer a través de un memorándum publicado este viernes por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), en el que se instruye a funcionarios migratorios a considerar que, en la mayoría de los casos, la transición de un estatus temporal a la residencia permanente debe realizarse fuera del país mediante el procedimiento consular ordinario.

El USCIS explicó que el ajuste de estatus contemplado en el artículo 245(a) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad —mecanismo que hasta ahora permitía a muchas personas tramitar la residencia sin abandonar Estados Unidos— no fue concebido para sustituir el proceso regular de solicitud desde el extranjero y que, de ahora en adelante, deberá aplicarse solo en circunstancias excepcionales.

“Volvemos a la intención original de la ley para garantizar que los extranjeros se acojan al sistema de inmigración de nuestro país de forma adecuada”, expresó el portavoz del USCIS, Zach Kahler, mediante un comunicado oficial.

Según explicó el funcionario, la medida busca evitar que visas temporales, como las de estudiantes, trabajadores temporales o turistas, sean utilizadas como una vía indirecta para obtener la residencia permanente.

“Nuestro sistema está diseñado para que se marchen cuando termine su visita. Su visita no debe servir como primer paso en el proceso de obtención de la Green Card.

La ley se redactó así por una razón y, aunque durante años se ignoró, cumplirla contribuirá a que nuestro sistema sea más justo y eficiente”, agregó Kahler.

Las autoridades migratorias consideran además que el endurecimiento de las reglas permitirá reducir la carga operativa del USCIS y liberar recursos administrativos para concentrarse en casos considerados prioritarios.

La medida forma parte de la política migratoria impulsada por la administración del presidente Donald Trump, caracterizada por un enfoque más restrictivo en materia de inmigración y control fronterizo.

A través de la red social X, el Departamento de Seguridad Nacional celebró públicamente la decisión y afirmó que “se acabó la época de abusar del sistema de inmigración” estadounidense.

Sin embargo, la disposición ha provocado fuertes críticas entre legisladores demócratas, especialmente integrantes del Caucus Hispano del Congreso, quienes consideran que la medida afectará a miles de inmigrantes que actualmente viven y trabajan legalmente en el país.

El presidente del Caucus Hispano, el congresista Adriano Espaillat, condenó la nueva política y advirtió que dificultará el acceso a la residencia permanente para personas que ya están integradas a la sociedad estadounidense.

“Esta nueva política hará más difícil que las personas elegibles que ya viven, trabajan y aportan a las comunidades puedan obtener una residencia permanente sin verse obligadas a salir del país”, afirmó Espaillat en un comunicado.

El legislador sostuvo además que la medida afectará directamente a estudiantes, científicos, empresarios y cónyuges de ciudadanos estadounidenses que actualmente realizan sus procesos migratorios de forma legal.

“Esta política ataca injustamente a personas que están siguiendo los procesos legales de inmigración”, manifestó.

En términos similares se expresó el congresista demócrata Chuy García, quien calificó la disposición como “absurda y cruel”.

Según García, la nueva normativa obligará a miles de inmigrantes legales a abandonar temporalmente sus hogares, empleos y familias mientras esperan la aprobación de su residencia desde el exterior.

“Esta nueva política obligará a miles de inmigrantes legales, incluidos los cónyuges de ciudadanos estadounidenses, a salir del país durante semanas o incluso meses para completar el trámite de residencia”, sostuvo.

La decisión ha generado preocupación entre personas que buscan regularizar su estatus migratorio a través de distintas categorías, incluyendo solicitudes laborales, reunificación familiar, programas humanitarios y casos de asilo.

Especialistas advierten que una de las áreas más afectadas podría ser precisamente la de patrocinio familiar, considerada una de las principales vías para obtener la residencia permanente en Estados Unidos.

De acuerdo con un informe del Instituto Cato, el USCIS ha reducido considerablemente las aprobaciones de residencia permanente legal durante el último año.

El análisis indica que, aunque las solicitudes basadas en empleo se han mantenido relativamente estables, los recortes más drásticos han impactado las categorías humanitarias y los procesos de reunificación familiar.

El estudio señala además que las aprobaciones de residencia por patrocinio familiar se redujeron en un 54 % entre julio de 2025 y enero de 2026.

El endurecimiento de las políticas migratorias ha incrementado la incertidumbre entre miles de inmigrantes que permanecen legalmente en Estados Unidos bajo visas temporales y que aspiraban ajustar su estatus sin abandonar el país.

Diversas organizaciones defensoras de derechos de inmigrantes han advertido que la nueva política podría generar retrasos, separación familiar y mayores dificultades económicas para quienes dependen de estos procesos para regularizar su situación migratoria.

Mientras tanto, el Gobierno estadounidense insiste en que las nuevas directrices buscan fortalecer el cumplimiento de la legislación migratoria y evitar lo que considera un uso indebido de las visas temporales como mecanismo para obtener residencia permanente.

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