Ferrari se postula con la ‘pole’ de Leclerc y el tercero de Sainz

El monegasco Charles Leclerc saldrá primero este domingo en el Gran Premio de Baréin que abre el Mundial de Fórmula Uno, tras haber dominado este sábado la calificación, que su compañero español Carlos Sainz acabó tercero, a sólo seis milésimas del último campeón mundial, en neerlandés Max Verstappen (Red Bull), en una sensacional jornada para Ferrari, la escudería más laureada de la historia de la F1.

Leclerc, de 24 años, logró su décima ‘pole’ desde que corre en la F1 al cubrir los 5.412 metros de la pista de las afueras de Manama -la capital del país- en un minuto, 30 segundos y 558 milésimas, 123 menos que Verstappen, que saldrá segundo; y que mejoró en sólo seis milésimas el tiempo de Sainz, que arrancará desde la segunda fila, al lado del otro Red Bull, el del mexicano Sergio Pérez.

La primera calificación de la temporada, en la noche bareiní y con luz artificial, certificó el avance vislumbrado durante la pretemporada por Ferrari, en el arranque la nueva ‘era’ de la categoría reina, con coches muy distintos a los del año pasado, a causa de la nueva reglamentación. El nuevo reparto de cartas dejó «contento» también al otro español, el doble campeón mundial asturiano Fernando Alonso (Alpine), que arrancará octavo, desde la cuarta hilera; al lado del danés Kevin Magnussen, que acaba de sustituir en Haas al ruso Nikita Mazepin, uno de los damnificados por las sanciones impuestas a Rusia por la FIA (Federación Internacional del Automóvil) como consecuencia de la invasión de Ucrania.

En Sakhir, el circuito de las afueras de la capital del reino del archipiélago arábigo, también se constató que Mercedes -ganadora de los últimos ocho Mundiales de constructores- no iba de farol y tenía problemas reales. El séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton, al que Verstappen -de 24 años, trece menos que él- destronó en la última vuelta de la última carrera del año pasado (no exenta de una gran polémica), en Abu Dabi; no pasó del quinto puesto -a casi siete décimas- y arrancará desde la tercera fila, al lado del que fuera su compañero los pasados años, el finlandés Valtteri Bottas, que seguramente no se imaginaba un debut tan bueno con Alfa Romeo, otro equipo beneficiado por las prestaciones del propulsor Ferrari.

Leclerc y Sainz ya habían sido segundo y tercero en los dos primeros entrenamientos libres del viernes: el intrascendente primero, que había dominado el francés Pierre Gasly (Alpha Tauri); y el segundo, bastante más significativo, al disputarse en idéntico horario al de la calificación y la carrera, que lideró ‘Mad Max’.

La joven estrella neerlandesa volvió a marcar el mejor tiempo en el último ensayo, horas antes de la cronometrada principal, con nueve centésimas sobre el monegasco y con el madrileño quinto, a medio segundo; en una sesión que ‘Checo’ había acabado tercero y Alonso -con medios en lugar de blandos, como el resto-, decimosexto.

En la primera ronda de la calificación, en la que quedaron eliminados el australiano Daniel Ricciardo (McLaren) y el alemán Nico Hülkenberg, sustituto en Aston Martin de su compatriota Sebastian Vettel -positivo por covid-, los monoplazas rojos ya avisaron, con el mejor parcial de Leclerc y el segundo de su compañero español.

En la Q2, en la que cayó el otro McLaren, el del inglés Lando Norris, y el Alfa Romeo de Zhou Guanyu -el primer piloto oficial chino en los 73 años de historia de la F1- cedieron de nuevo el protagonismo a Verstappen, con Sainz segundo, a sólo tres centésimas, y el piloto del principado de la Costa Azul, tercero.

Sainz -que afirmó que fue «una pena» no acabar la jornada primero, pero que calificó como «gran noticia» haber luchado por ese puesto- llegó a tener la ‘pole’ provisional tras la primera tanda de intentos en la Q3. Que no afrontó, para guardar neumático, Alonso, que regresa a la pista en la que ganó tres veces: en 2005 y 2006, los años de sus títulos, con Renault; y en 2010, cuando se convirtió en el cuarto piloto de la historia -después del estadounidense Mario Andretti, el inglés Nigel Mansell y el finlandés Kimi Raikkonen- en ganar su primera carrera con la ‘Scuderia’.

Leclerc ‘voló’ en su último intento y Sainz se quedó a nada del capitán de Red Bull, que ‘aparcó’ el número 33 y recuperó el 1 -el que hasta hace nueve años acreditaba al campeón del mundo-; y que acabó entre los dos pilotos del equipo de Maranello, en una sensacional jornada para Ferrari; motor que también propulsa el Haas del recién repescado Magnussen, indirectamente beneficiado por los delirios de algún que otro mandatario ruso. Hace dos semanas, el danés estaba en su casa. Este domingo arrancará séptimo en la primera prueba del Mundial de F1.

Adrian R. Huber

EFE

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