Gobierno anuncia recorte de gastos no esenciales para enfrentar crisis internacional y liberar RD$40 mil millones

Santo Domingo, 30 de abril de 2026.– El Gobierno dominicano anunció un conjunto de medidas de austeridad orientadas a mitigar los efectos económicos derivados de la crisis en Medio Oriente, con un enfoque centrado en la reducción del gasto en áreas no esenciales para generar un ahorro estimado de RD$40,000 millones.

Las disposiciones fueron presentadas durante el quincuagésimo séptimo Consejo de Ministros, encabezado por el presidente Luis Abinader y la vicepresidenta Raquel Peña, en el Palacio Nacional, donde se dio seguimiento al plan gubernamental diseñado para enfrentar el impacto de la coyuntura internacional sobre la economía local.

El director general de Presupuesto, José Rijo Presbot, explicó que las medidas están dirigidas a contener y eficientizar el gasto público, respetando los compromisos contractuales ya establecidos, mientras que las partidas aún no comprometidas serán objeto de revisión, ajuste o reducción conforme a las prioridades nacionales.

Entre las principales acciones anunciadas figura la reducción significativa de gastos operativos en el Estado, incluyendo la limitación en la adquisición de vehículos —salvo en áreas consideradas prioritarias como la asistencia social y la seguridad alimentaria—, así como la disminución de gastos en reparaciones menores y mantenimiento.

Asimismo, el plan contempla la racionalización de servicios y contrataciones, la restricción de eventos institucionales a su mínima expresión, y ajustes en rubros como textiles, vestuario, viáticos y pasajes. También se prevé una reducción en el uso de combustibles y en los presupuestos destinados a publicidad oficial.

Como parte de las medidas de ajuste, el Gobierno propuso además una reducción del 50 % en el presupuesto asignado a los partidos políticos, junto con una disminución verificable de las transferencias corrientes a organismos autónomos, descentralizados y empresas públicas que tengan capacidad de generar ingresos propios.

Estas decisiones forman parte de una estrategia orientada a preservar la estabilidad macroeconómica del país ante un entorno internacional incierto, marcado por tensiones geopolíticas que podrían impactar variables clave como los precios del petróleo, el comercio y la inflación.

El Ejecutivo subrayó que el objetivo central de estas medidas es garantizar el uso eficiente de los recursos públicos, priorizando las áreas esenciales y protegiendo el gasto social, mientras se fortalece la capacidad del Estado para responder a posibles efectos adversos de la crisis global.

Presbot subrayó que estas decisiones responden a la necesidad de posponer temporalmente todo gasto no prioritario, con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta del Estado ante el contexto internacional, preservar la estabilidad económica y asegurar que los recursos públicos se concentren en proteger a los sectores más vulnerables y sostener el dinamismo del país.

Por otro lado, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, explicó que el país enfrenta un choque externo, cuyo principal canal de transmisión para economías como la dominicana es el aumento en los precios internacionales del petróleo, lo que genera presiones directas sobre la inflación y el costo de vida.
En ese sentido, destacó que cada aumento sostenido de US$10 por barril implica alrededor de US$763 millones adicionales en la factura petrolera anual de la República Dominicana, lo que incrementa las presiones fiscales y los costos asociados a los subsidios.

Asimismo, resaltó que, pese al contexto internacional, la República Dominicana ha logrado contener el impacto mejor que la mayoría de países de la región, gracias a las medidas adoptadas para proteger a las familias dominicanas. No obstante, advirtió que estos esfuerzos implican un costo fiscal significativo, por lo que deben manejarse con prudencia y sostenibilidad.

Mientras que el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, afirmó que República Dominicana enfrenta uno de los mayores choques de precios de su historia reciente, provocado por el alza de más de un 80 % en el precio del petróleo, pero aseguró que el Gobierno ha centrado su estrategia en tres objetivos esenciales: preservar la estabilidad macroeconómica, fiscal y social; mitigar el impacto sobre los alimentos, la canasta básica y los insumos agropecuarios; y sostener la inversión pública, apoyado en reservas internacionales superiores a US$16,000 millones, estabilidad cambiaria, crecimiento económico, fortalecimiento de los programas sociales y una política de austeridad orientada a proteger a la población más vulnerable.

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