Gregorio Urbano Gilbert, ejemplo de patriotismo

Por Euri Cabral

Todos los 10 de enero de cada año, de acuerdo a la Ley 162-19, se celebra el Día Nacional de Gregorio Urbano Gilbert, como un homenaje a este gran patriota y defensor de la soberanía nacional dominicana, de Nicaragua y de toda América Latina.

Se escogió esa fecha, porque el 10 de enero del 1917, Gilbert protagonizó una de las jornadas más memorables de patriotismo en la historia de nuestra nación.  Ese día, siendo un jovencito de 17 años, con solo un revólver en sus manos, en el puerto de San Pedro de Macorís, Gilbert enfrentó las tropas de Estados Unidos que mancillaron la soberanía nacional con la oprobiosa intervención militar de 1916. Consciente de que era un acción que podría costarle la vida, no tuvo temor para arremetar en contra de los soldados interventores, y por obra la gracia divina, pudo salir vivo y de inmediato se integró a los la guerrilla de Los Gavilleros, el grupo nacionalista que, en la zona este del país, enfrentó con gallardía y dignidad esa deleznable ocupación militar de nuestro territorio.

Con los lamentables hechos de Venezuela y las acciones del gobierno de Estados Unidos de retomar la doctrina Monroe y creerse nuevamente tener el derecho de violar la soberanía de nuestra naciones, hoy más que nunca Gilbert tiene actualidad. Hoy más que nunca debemos asumir el ejemplo de patriotismo, integridad, honestidad y firmeza de Gilbert.

Gregorio Urbano Gilbert es sinónimo de patriotismo y defensa sin tregua de la dominicanidad y de la lucha por el respeto a la soberanía de los pueblos de América. Y él nunca claudicó ni traicionó sus ideales. Cuando los marines interventores lo apresaron, después de su acción el 10 de enero de 1917, fue torturado salvajemente y condenado a pena de muerte, pero nunca se arrepintió de haber defendido la patria dominicana. En ese momento, un sargento de las indignas tropas invasoras estadounidenses, le ofreció un rango militar para perdonarlo a cambio de que traicionara a su patria, y él, con toda la dignidad de un patriota, le respondió: “Oiga bien, invasor yanqui, por mi cerebro nunca ha pasado la idea de ser colaborador, sin importar la forma, de los enemigos de mi patria. Yo no soy un traidor…”

Gilbert fue maltratado y golpeado de forma salvaje por los invasores estadounidenses de 1916. Se le hizo un juicio irregular y fue condenado a morir en la horca. Pero, por gestiones del sacerdote Rafael Castellanos, cura párroco de Puerto Plata, y de su propio hermano José, se le cambió la pena de muerte por cadena perpetua. Fue confinado en una de las peores celdas de la Fortaleza Ozama.

En las ergástulas de esa prisión , Gilbert estuvo detenido y torturado, por un tiempo de “cuatro años, ocho meses y 28 días”. El 2 de noviembre de 1922, fue indultado y liberado, fruto también de los esfuerzos del Padre Castellanos y de su hermano José.  Al ser liberado, y viendo que su pueblo todavía estaba intervenido por tropas extranjeras, Gilbert encaminó su compromiso patrio hacia Nicaragua. Se integró al ejército del general de hombres y mujeres libres, Augusto César Sandino, en su lucha en contra de la intervención militar de Estados Unidos a Nicaragua en 1927.

Cuando nuevamente en 1965, las tropas militares estadounidenses intervinieron nuestro país y mancillaron por segunda vez la soberanía nacional, ahí estuvo Gilbert, al lado del pueblo dominicano, junto con el coronel Caamaño y las tropas constitucionalistas, defendiendo el honor y la dignidad nacional. En ese momento, tenía 66 años de edad, estaba enfermo, pero nada le impidió responder el llamado de la patria, igual que cuando tenía solo 17 años.

Gregorio Urbano Gilbert tienen el honroso récord de ser el único patriota dominicano, que ha enfrentado y luchado en contra de las dos intervenciones militares de los Estados Unidos a nuestra nación, la de 1916 y la de 1965.

Gregorio Urbano Gilbert es un verdadero ejemplo para las presentes y futuras generaciones. Los jóvenes de hoy deben beber en las fuentes del ejemplo y la entrega de Gilbert, en su profundo amor a la patria, en su entrega por un ideal sin pedir nada a cambio, en su honestidad, en su espíritu solidario internacional y su firme defensa de la soberanía de los pueblos de América Latina. Gilbert es un modelo y un referente, para la juventud y los líderes dominicanos y latinoamericanos de este tiempo.

Euri Cabral

Economista y Comunicador

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