Hamás entregará los cuerpos de 4 rehenes israelíes a cambio de liberar a cientos de prisioneros
EL CAIRO, 26 febrero. — Hamás entregará el jueves los cuerpos de cuatro rehenes israelíes muertos a cambio de la liberación de cientos de palestinos presos en Israel, dijo el grupo unos días antes de que expire la primera fase del alto el fuego entre los dos bandos.
Israel ha retrasado la liberación de unos 600 presos palestinos desde el sábado para protestar por lo que considera un trato cruel de Hamás a los rehenes durante su liberación.
El grupo insurgente señaló que la demora es una “grave violación” del alto el fuego y que las conversaciones para la segunda fase no serán posibles hasta que los palestinos recuperen la libertad.
El portavoz de Hamás, Abdul Latif al-Qanou, dijo a The Associated Press el miércoles que el grupo entregará los cuerpos de cuatro israelíes más el jueves.
A cambio, Israel debería dejar libres a los presos, así como a un número no especificado de mujeres y menores detenidos desde el ataque encabezado por el grupo el 7 de octubre de 2023, que desató el conflicto.
Un funcionario israelí confirmó que se esperaba la entrega de los cadáveres de cuatro rehenes, pero no ofreció más detalles. El funcionario habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a informar a la prensa.
Israel y Hamás dijeron el martes que se había alcanzado un acuerdo para devolver los cuerpos, pero no se había anunciado ninguna fecha.
Hamás ha entregado a los rehenes y los cuerpos de cuatro fallecidos en grandes actos públicos durante los cuales se exhibió a los israelíes y se les obligó a saludar a grandes multitudes.
Israel, como la Cruz Roja y funcionarios de Naciones Unidas, ha afirmado que esas ceremonias son humillantes para los rehenes, y el fin de semana pasado retrasó la liberación de presos programada en señal de protesta.
No habrá ningún acto público cuando los cuatro cadáveres sean devueltos a Israel en el último intercambio en las primeras horas del jueves, según un alto funcionario de Hamás que no estaba autorizado a hablar con los medios, por lo que lo hizo bajo condición de anonimato.
El estancamiento en torno al canje había amenazado con hacer colapsar el alto el fuego en vísperas de que la primera fase de seis semanas expire este fin de semana.
El último pacto completaría las obligaciones de ambas partes: Hamás devolvería a 33 rehenes —incluyendo ocho cuerpos— a cambio de casi 2.000 prisioneros palestinos.
También podría allanar el camino para la esperada visita del enviado de la Casa Blanca para Oriente Medio, Steve Witkoff, a la región esta semana.
Witkoff ha manifestado que quiere que las partes avancen hacia las negociaciones de la segunda fase, durante la cual se debe liberar a todos los rehenes restantes en poder de Hamás y se pactará el fin de la guerra. El diálogo debía haber comenzado hace semanas, algo que no ocurrió.
El alto el fuego, mediado por Estados Unidos, Egipto y Qatar, puso fin a 15 meses de intensos combates que estallaron tras el ataque de Hamás que mató a unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, en el sur de Israel y tomó a otras 250 como rehenes.
La ofensiva militar de Israel se ha cobrado la vida de más de 48.000 palestinos, según funcionarios de salud gazatíes, ha desplazado alrededor del 90% de la población de la Franja y ha arrasado la infraestructura y el sistema sanitario del sitiado enclave. El Ministerio de Salud, dirigido por Hamás, no diferencia entre víctimas civiles y combatientes en su conteo, pero afirma que más de la mitad de los fallecidos son mujeres y niños.AP