Hutíes se atribuyen lanzamiento de misil contra Israel, el primero desde que comenzó la guerra
DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos — 28 marzo. – ejército de Israel indicó que interceptó un misil lanzado desde Yemen hacia territorio israelí en la madrugada del sábado, la primera vez que enfrenta fuego procedente de ese país. Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, se atribuyeron la responsabilidad del ataque, lo que puso en duda si el grupo insurgente respaldado por Teherán volverá a atacar el transporte marítimo comercial en el corredor del mar Rojo.
Las sirenas sonaron en los alrededores de Beer Sheba y en zonas cercanas al principal centro de investigación nuclear de Israel por tercera vez durante la noche del viernes al sábado, mientras Irán y Hezbollah seguían atacando a Israel durante la noche.
Los hutíes controlan la capital de Yemen, Saná, desde 2014, y hasta ahora se habían mantenido al margen de la guerra. Los rebeldes mantienen desde hace años un inestable alto el fuego con Arabia Saudí, que en 2015 lanzó una guerra contra el grupo en nombre del gobierno yemení exiliado.
Los ataques contra embarcaciones durante la guerra entre Israel y Hamás trastocaron el transporte marítimo en el mar Rojo, por donde pasaban bienes por aproximadamente 1 billón de dólares cada año antes de la guerra. Los insurgentes también dispararon drones contra Israel.
Israel atacó instalaciones nucleares iraníes horas después de amenazar con “intensificar y ampliar” su campaña contra Teherán el viernes. Irán prometió tomar represalias y atacó una base en Arabia Saudí, hiriendo a militares estadounidenses y dañando aviones.
El general de brigada Yahya Saree, portavoz militar de los hutíes, reivindicó el operativo el sábado en la televisora satelital Al-Masirah, controlada por los rebeldes.
Saree dijo que dispararon una andanada de misiles balísticos contra lo que describió como “sitios militares israelíes sensibles” en el sur de Israel. El ataque ocurrió horas después de que Saree señalara en una vaga declaración el viernes que los rebeldes se sumarían a la guerra que conmocionó a la región y sacudió la economía mundial.
En 2024, el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump lanzó ataques contra los hutíes que terminaron semanas después. La campaña liderada por Estados Unidos contra los rebeldes hutíes, eclipsada por la guerra entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza, se convirtió en la batalla naval continua más intensa que la Armada había enfrentado desde la Segunda Guerra Mundial.
Los insurgentes hutíes atacaron más de 100 buques mercantes con misiles y drones, hundiendo dos embarcaciones y matando a cuatro marineros, desde noviembre de 2023 hasta enero de 2025. Eso causaría más caos en el transporte marítimo mundial, que ya de por sí se tambalea debido al control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, la estrecha boca del golfo Pérsico por donde antes pasaba una quinta parte de todo el petróleo y el gas natural que se transporta en el mundo.
La posible implicación de los hutíes en la guerra también complicaría el despliegue del USS Gerald R. Ford, el portaaviones que atracó en Creta el lunes para reparaciones. Enviarlo de regreso al mar Rojo podría arrastrarlo al mismo alto ritmo de ataques del USS Dwight D. Eisenhower en 2024 y el USS Harry S. Truman en la campaña estadounidense de 2025 contra los hutíes.
Sin embargo, antes del ataque desde Yemen parecía haber un avance, luego de que Teherán acordó permitir el paso de ayuda humanitaria y de productos agrícolas a través del estrecho de Ormuz, aceptando una solicitud de la ONU. El embajador iraní ante las Naciones Unidas en Ginebra, Alí Bahreini, indicó que el gobierno iraní ha acordado “facilitar y agilizar” ese tránsito.
Dicha vía marítima normalmente maneja una quinta parte de los embarques mundiales de petróleo y casi un tercio del comercio mundial de fertilizantes. Aunque en gran medida los mercados y los gobiernos se han centrado en los suministros bloqueados de petróleo y gas natural, la restricción a ingredientes de fertilizantes y del comercio amenaza la agricultura y la seguridad alimentaria en todo el mundo.

Se han registrado ataques en todo Irán, concretamente en las ciudades de Teherán, Isfahán, Shiraz y Dezful, mientras que los ataques israelíes y estadounidenses tienen como objetivo al régimen iraní, la Guardia Revolucionaria Islámica y otras infraestructuras
“Esta medida refleja el compromiso continuo de Irán de apoyar los esfuerzos humanitarios y garantizar que la ayuda esencial llegue a quienes la necesitan sin demora”, dijo Bahreini en una publicación en la red social X. La ONU anunció previamente la creación de un grupo de trabajo para abordar los efectos en cadena que la guerra ha tenido sobre la entrega de ayuda.
Más de dos docenas de soldados estadounidenses han resultado heridos en ataques iraníes contra una base aérea saudí en la última semana, según dos personas conocedoras del asunto. Irán disparó seis misiles balísticos y 29 drones contra la Base Aérea Prince Sultan de Arabia Saudí en un ataque el viernes que hirió al menos a 15 soldados, cinco de ellos de gravedad, según las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato porque no estabn autorizadas a realizar declaraciones públicas.
La base fue atacada dos veces a principios de esta semana, incluido un incidente que hirió a 14 soldados estadounidenses, añadieron.
Ubicada a unos 96 kilómetros (60 millas) de la capital saudí, Riad, la base está operada por la Real Fuerza Aérea Saudí, pero también es utilizada por tropas estadounidenses.
Israel ataca instalaciones nucleares iraníes
El anuncio de Bahreini se conoció apenas horas después de que medios estatales iraníes informaran que dos instalaciones nucleares habían sido atacadas. Israel, que había amenazado con “intensificar y ampliar” su campaña contra Teherán, se atribuyó la responsabilidad, y el gobierno iraní amenazó rápidamente con tomar represalias.
“Irán hará que paguen un precio MUY alto por los crímenes israelíes”, dijo en X el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi.
La Organización de Energía Atómica de Irán informó que el Complejo de Agua Pesada Shahid Khondab en Arak y la planta de producción de concentrado de uranio de Ardakan, en la provincia de Yazd, fueron atacados, reportó la agencia noticiosa IRNA. Los ataques no causaron víctimas y no había riesgo de contaminación, indicó. La planta de Arak no ha estado operativa desde que Israel la atacó en junio.

La agencia de noticias Reuters, citando a un funcionario estadounidense anónimo, informa que 12 soldados estadounidenses resultaron heridos, dos de ellos de gravedad, en un ataque iraní contra la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita.
El concentrado de uranio resulta de la eliminación de las impurezas del mineral en bruto. El agua pesada se utiliza como moderador en reactores nucleares.
Más tarde, el ejército israelí reportó que en la planta de Yazd se procesan materias primas para el enriquecimiento y que el ataque fue un golpe importante al programa nuclear de Irán.
Seyed Majid Moosavi, comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria, dijo en X que los empleados de empresas vinculadas a Estados Unidos e Israel deberían abandonar sus lugares de trabajo: “Esta vez, la ecuación ya no será ‘ojo por ojo’, sólo esperen”.
El viernes por la noche, funcionarios israelíes dijeron que Irán había lanzado misiles hacia Israel y que un hombre de 52 años murió en Tel Aviv. Las sirenas alertaron a la gente para que buscara refugio en y en las inmediaciones de Tel Aviv, Jerusalén, Beer Sheba y en zonas próximas al principal centro de investigación nuclear del país, que fueron blanco de ataques iraníes que hirieron a decenas el fin de semana pasado.
Trump pide que se normalice la relación Israel-Arabia Saudí
En declaraciones en Miami durante un evento patrocinado por el fondo soberano saudí, Trump reiteró su deseo de que esos dos países normalicen sus relaciones.
El presidente ha estado presionando a las dos mayores potencias de Oriente Medio sobre ese tema durante años, parte de sus empeños de los Acuerdos de Abraham, y dijo que el momento será el adecuado cuando terminen las hostilidades con Irán.
“Ya es hora”, expresó. “Los hemos derrotado, y su derrota ha sido contundente. Tenemos que entrar en los Acuerdos de Abraham”.
Persisten obstáculos importantes, incluida la insistencia de Arabia Saudí de que debe haber una vía creíble hacia la creación de un Estado palestino antes de que normalice los lazos comerciales y diplomáticos con Israel.
Washington impulsa solución diplomática
La noticia de los ataques contra Irán se conoció después de que Trump afirmara que las conversaciones para poner fin a la guerra iban “muy bien” y que había dado más tiempo a Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz. Irán sostiene que no participa en negociación alguna.
Con los mercados bursátiles tambaleándose y las repercusiones económicas de la guerra extendiéndose mucho más allá de Oriente Medio, Trump enfrenta una creciente presión para poner fin al control de Irán sobre el estrecho.
Un bloque árabe del golfo Pérsico afirmó el jueves que Irán cobra un peaje a las embarcaciones para garantizar su paso seguro.
Steve Witkoff, enviado de Trump, señaló que Washington entregó a Irán una “lista de acciones” con 15 puntos para un posible alto el fuego, utilizando a Pakistán como intermediario. Propone restringir el programa nuclear iraní y reabrir el estrecho.
Irán rechazó la propuesta y presentó la suya con cinco puntos, que contempla indemnizaciones y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho.
Trump ha dicho que, si Irán no reabre el estrecho a todo el tráfico para el 6 de abril, ordenará la destrucción de las plantas energéticas iraníes.
La incertidumbre en torno al conflicto provocó una nueva caída de las acciones estadounidenses el viernes. El S&P 500 se hundió 1,7%, para cerrar su peor semana desde que comenzó la guerra de Irán y su quinta semana consecutiva de pérdidas. El promedio industrial Dow Jones también cayó 1,7%, y el compuesto Nasdaq se desplomó 2,1%. Mientras tanto, los precios del crudo siguieron disparándose.
En un momento en que los precios de la gasolina en Estados Unidos se acercan a los 4 dólares por galón, algunos legisladores han estado presionando para suspender el impuesto federal a la gasolina, fijado en 18,4 centavos por galón para la gasolina y 24,4 centavos por galón para el diésel. Trump dijo que lo ha “pensado”, pero planteó que los estados deberían sopesar suspender sus impuestos sobre el combustible.
Los ataques parecían intensificarse la madrugada del sábado
Testigos en el este de Teherán reportaron un corte parcial de energía tras ataques aéreos. En Israel, fuertes explosiones llenaron el ambiente en Tel Aviv y los equipos de emergencia respondieron a casi una docena de sitios donde hubo impactos.
Un periodista de The Associated Press escuchó fuertes explosiones en Tel Aviv, y el Servicio de Bomberos y Rescate de Israel dijo que acudió a 11 sitios de impacto en el área metropolitana.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, había prometido antes que Irán “pagará precios muy altos y cada vez mayores por este crimen de guerra”.
Israel enfocó sus ataques el viernes a sitios “en el corazón de Teherán” donde se producen misiles balísticos y otras armas, según el ejército. También aseveró que alcanzó lanzamisiles y sitios de almacenamiento en el oeste de Irán.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudí indicó que derribó misiles y drones que se dirigían a la capital, Riad. En Líbano, el Ministerio de Salud reportó que dos personas murieron.
Kuwait informó que tanto el puerto de Shuwaikh, en la ciudad de Kuwait, como el de Mubarak Al Kabeer, en el norte y que se construye dentro de la “Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda” de China, sufrieron “daños materiales” a consecuencia de ataques. Al parecer, es una de las primeras veces que un proyecto vinculado a China en los Estados árabes del golfo Pérsico es atacado en la guerra. Beijing ha seguido comprando crudo iraní.
Continúan las maniobras diplomáticas mientras EEUU envía más soldados
Diplomáticos de varios países, incluidos Pakistán y Turquía, han tratado de organizar un encuentro directo entre enviados de Estados Unidos e Irán. Por separado, los ministros de Exteriores del G7 reunidos el viernes en Francia pidieron formalmente un cese inmediato de los ataques contra poblaciones e infraestructura.
Mientras tanto, buques estadounidenses se aproximaban a la región con unos 2.500 infantes de Marina a bordo. Además, al menos 1.000 paracaidistas de la 82da División Aerotransportada —entrenados para aterrizar en territorio hostil con el fin de asegurar zonas clave y aeródromos— han recibido la orden de desplazarse a Oriente Medio.
No obstante, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseveró que Estados Unidos “puede lograr todos nuestros objetivos sin efectivos terrestres”. En declaraciones a periodistas tras la reunión del G7, Rubio dijo que los despliegues están diseñados para garantizar la “máxima oportunidad de ajustarse a contingencias si surgieran”.
Israel desplegó a la 162da División en el sur de Líbano para ayudar a proteger las localidades fronterizas del norte de su territorio de los ataques de Hezbollah y erradicar al grupo miliciano, según dijo el ejército israelí.
La Organización Internacional para las Migraciones apuntó el viernes que 82.000 edificios civiles en Irán —incluyendo hospitales y los hogares de 180.000 personas— están dañados.
“Si esta guerra continúa, corremos el riesgo de un desastre humanitario mucho más amplio”, aseveró en un comunicado Jan Egeland, secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados. “Millones de personas podrían verse obligadas a huir cruzando la frontera, ejerciendo una enorme presión sobre una región ya sobrecargada”.
Aumenta el número de muertes, principalmente en Irán y Líbano
Diecinueve personas han fallecido en Israel, mientras que cuatro soldados israelíes han perdido la vida en Líbano.
Las autoridades informaron que más de 1.100 personas han muerto en Líbano y más de 1.900 en Irán.
Al menos 13 soldados estadounidenses han perdido la vida, además de cuatro personas en Cisjordania —un territorio palestino bajo ocupación de Israel y 20 en los Estados árabes del golfo Pérsico.
En Irak, donde milicias apoyadas por Irán se han sumado al conflicto, han fallecido 80 miembros de las fuerzas de seguridad. (AP)

