Informe del Banco Mundial destaca baja efectividad de educación a distancia

Santo Domingo, 27 junio – El informe del Banco Mundial “Dos años después: salvando a una generación” evaluó la efectividad de la educación a distancia en la República Dominicana durante la pandemia de COVID-19 y revela que el uso del material de educación a distancia disminuyó con el tiempo y la proporción de estudiantes de primaria que miró programas de televisión de educación a distancia fue del 52 % en noviembre de 2020, pero descendió al 25 % antes de abril de 2021.

Además, expresa que el tiempo dedicado a tal actividad en abril de 2021 equivalió a entre el 10 % y el 12 % de la duración total del programa. 

Se destaca que los gobiernos de todo el mundo diseñaron e implementaron diferentes estrategias para mitigar las pérdidas de aprendizaje y escolarización causadas por el cierre de las escuelas durante la pandemia y que la República Dominicana diseñó la estrategia “Educación para todos preservando la salud”. 

Explica el informe que esta estrategia incluyó cinco pilares y se centró en desarrollar herramientas y materiales educativos para los estudiantes, facilitar la conectividad y el acceso a los dispositivos para el aprendizaje a distancia y capacitar a los docentes y directores de las escuelas.

Para el año escolar 2020-2021, el Gobierno, a través del Ministerio de Educación dispuso inversiones adicionales por 36 mil 643 millones de pesos para atender las necesidades de impartir educación a distancia

De acuerdo con datos levantados Acción Empresarial por la Educación (Educa), el gasto más importante ha sido la adquisición de equipos y dispositivos tecnológicos por un valor de 19 mil 291 millones de pesos, seguido por 5 mil 263 millones de pesos para los servicios de publicidad para transmisión de docencia por radio y televisión y 1,999 millones de pesos para la producción de contenido digital para educación en línea. 1,273 millones más se destinaron a la capacitación docente.

Resultados de encuestas

El informe, preparado por el Banco Mundial, se basa en los resultados de una encuesta telefónica en los hogares representativa a nivel nacional realizada a 800 familias con hijos en edad escolar inscritos en escuelas públicas antes de la pandemia, en los índices de audiencia televisiva de los programas educativos y en una encuesta telefónica representativa a nivel nacional realizada a 454 directores de escuelas públicas. 

De acuerdo a la publicación, los indicadores de percepción de los padres recogidos en ese estudio sugieren que los estudiantes podrían tener ciertos retrasos cuando volvieran a las clases presenciales, pues menos horas de estudio por día podrían significar menos aprendizaje. 

El promedio de horas de estudio durante la educación a distancia ha sido bajo para todos los estudiantes. Los padres informaron que el 47 % de los estudiantes de secundaria y el 66 % de los estudiantes de primaria dedicaron, en promedio, menos de tres horas por día al estudio.

Si el promedio de horas de estudio fue bajo, es probable que el aprendizaje también lo haya sido. El 9 % de los estudiantes de primaria informaron que dedicaron a su estudio menos de una hora por día o ninguna. 

Además, el 60 % de los padres de estudiantes de educación primaria y secundaria coincidieron en que sus hijos aprendieron menos durante la educación a distancia que con la educación presencial. Este porcentaje asciende al 84 % según los directores de escuelas primarias y al 88 % según los directores de escuelas secundarias.

Sin capacidad de supervisión

El informe del Banco Mundial señala que la mayoría de los ministerios de Educación no tenían capacidad para supervisar el uso de los sistemas de educación a distancia ni el compromiso y el aprendizaje de los estudiantes. Tampoco contaban con los equipos técnicos necesarios ni con la capacidad de supervisar y evaluar continuamente los procesos y resultados educativos para saber si la estrategia educativa en su conjunto estaba siendo eficaz. Los datos confirman que la educación a distancia, especialmente con las limitaciones y las características antes mencionadas, no logró garantizar la participación de los estudiantes.

Limitaciones de la educación a distancia

El informe del Banco mundial que refleja que los resultados del aprendizaje podrían haber retrocedido más de diez años en los países de América Latina y El Caribe, indica también que a pesar de las significativas inversiones realizadas para garantizar la continuidad del servicio educativo, el diseño de la educación a distancia enfrentó varias limitaciones, las cuales afectaron especialmente a los países y grupos más vulnerables. 

El “paquete de respuesta” para el aprendizaje a distancia enfrentó varios desafíos que limitaron su alcance, participación y calidad. 

Destaca que en la región fueron particularmente relevantes cinco tipos de limitaciones: la brecha de conectividad en la región; el acceso limitado a los dispositivos necesarios para el aprendizaje a distancia, especialmente para los grupos más vulnerables; las complejidades en la implementación de las diferentes estrategias de aprendizaje a distancia, cada una de las cuales tuvo sus fortalezas, limitaciones y requerimientos.

El cuarto factor es la falta de preparación del personal docente para una educación totalmente a distancia; y diferentes limitaciones institucionales. 

En efecto, datos recientes para 12 países en ALC muestran que cerca de 1 de cada 4 hogares tienen acceso a Internet, con notables diferencias entre países. 

Rol del docente en educación a distancia

El informe resalta que para una implementación eficaz de cualquier modalidad de aprendizaje, el rol del docente es fundamental; sin embargo, a pesar del esfuerzo, la preparación de los docentes continuó siendo un problema. Los datos indican que muchos docentes no se sintieron preparados para la transición a las modalidades de educación a distancia y se vieron abrumados por los nuevos requerimientos.42 Una encuesta realizada a docentes a mediados de 2020, que incluyó ocho países de ALC, mostró que el 57% de las personas encuestadas coincidieron en que la falta de conocimientos tecnológicos fue una de las mayores dificultades durante la crisis sanitaria. La misma encuesta muestra que el 66% de los docentes había finalizado la capacitación sobre competencias digitales ofrecida por sus propias escuelas, ministerios nacionales, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales locales, pero solo el 56% de esos docentes capacitados sintieron que estaban preparados para una enseñanza remota eficaz. Por otro lado, indica que las estrategias basadas en Internet, posiblemente puedan ofrecer soluciones de mayor calidad, pero se ven afectadas tanto por el acceso a la conectividad y su calidad como por las competencias digitales del docente. “Lo que está en juego aquí es tanto la capacidad de combinar bien diferentes canales de entrega como la de proporcionar experiencias de aprendizaje de alta calidad independientemente de la plataforma (lo que implica una visión más amplia sobre la calidad de la estrategia de respuesta global)”, refiere el informe.

Publicado en Diario Libre

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