Intensas lluvias dejan en Cuba casas inundadas, evacuados y cultivos anegados

San Juan y Martínez (Cuba), 4 jun (EFE).- Casas anegadas, vecinos evacuados y cosechas perdidas es el saldo que deja el remanente del huracán Agatha a su paso por la occidental provincia cubana de Pinar del Río, donde han llegado a acumularse 300 milímetros (litros por metro cuadrado).

«Mira la marquita que yo hice aquí. Ahí llegó el agua», señala a Efe José Luis Pérez, de 25 años, como a un metro de altura, en la fachada de su humilde casa, por encima del alfeizar de su ventana sin cristal. La edificación de bloques de cemento, dos cuartos en una sola planta, se levanta entre un camino de tierra y el río, en un extremo de la aldea de San Juan y Martínez.

Es una de las zonas más afectadas de toda Cuba por las intensas lluvias que dejó el remanente de Agatha -convertido en depresión tropical- en el occidente y centro del país entre el jueves y el sábado.

En esta localidad de apenas unos miles de habitantes, se contabilizaron 177 milímetros (o litros por metro cuadrado) sólo entre las 8 y las 11 de la mañana del viernes.

En total se han registrado tres muertes a causa de las lluvias en Cuba, además de varios miles de evacuados, más de un centenar de derrumbes de viviendas (principalmente en La Habana), riadas y cortes de la electricidad que llegaron a afectar a 123.000 clientes, según datos preliminares ofrecidos por las autoridades.

«Cuando me levanté el viernes el agua me llegaba al tobillo», prosigue José Luis. Entonces se dio cuenta de que tenía el tiempo contado: su mujer y su hija pequeña dejaron la casa y él se quedó intentando salvar todo lo posible.

«ME LLEGABA HASTA EL CUELLO»

Un día después aún cuelgan de las vigas que soportan las chapas metálicas del tejado, suspendidos con sogas a más de un metro del suelo, la cama de matrimonio cargada de bultos, un mueble y la cuna, con dos grandes peluches: un caramelo naranja y un gran y desgastado búho rosa chillón, que salieron indemnes de la inundación.

«El microondas lo tenía en la meseta. Yo pensé que a la meseta no iba a llegar el agua y cuando vi estaba el agua por la mitad del microondas», recuerda este sábado, mientras sigue limpiando.

José Luis, como muchos de sus vecinos, tiene experiencia -porque no es la primera vez que se inundan sus casas- y sabe que justo cuando para de llover y empieza a bajar el nivel del agua es cuando hay que frotar con líquido el fango de las paredes para evitar que quede marca.

En ese mismo camino, dos casas más allá, vive desde hace años Odani Peña. Como las inundaciones son frecuentes, él levantó su vivienda sobre un pedestal de más de un metro de altura. Esa obra, que subraya que le costó mucho esfuerzo, le salvó el viernes de males mayores. El agua no entró.

Su mujer, Regla Cantún, recuerda perfectamente la velocidad con la que subió el nivel de agua en el camino. «Yo, que soy pequeña, me llegaba hasta el cuello», asegura señalándose esa parte del cuerpo. Cuenta que pasó miedo: «Con dos hijos pequeños, claro, es normal».

Odani habla también de una casa de acopio de tabaco que «se ha venido abajo» en los últimos días por las lluvias en San Juan y Martínez. Aún no hay cifras oficiales sobre las afectaciones del temporal en el sector del tabaco, pero podría ser importante.

AFECTACIONES AL TABACO

La provincia del Pinar del Río, la más afectada, suele aportar el 65 % de la producción tabaquera nacional, aunque la inmensa mayoría del tabaco se recogió entre febrero y marzo. Ésta es la cuarta mayor industria en términos de producto interior bruto (PIB) del país, con unas ventas por exportaciones de 507 millones de dólares en 2020.

El remanente del huracán Agatha, que días antes había dejado nueve muertos en México, es el primer evento frente al que han advertido las autoridades cubanas en esta temporada de ciclones tropicales, que según el Instituto de Meteorología de Cuba (Insmet) se prevé muy activa.

Entre el 1 de junio y el 30 de noviembre este centro prevé que se formen hasta 17 ciclones tropicales, de los que 9 podrían alcanzar la categoría de huracán. Hay un 85 % de probabilidades de que uno de ellos afecte a Cuba.

La última ocasión en que un huracán de grandes dimensiones afectó al país fue en 2017, cuando Irma recorrió la costa norte de la isla de oriente a occidente, dejando 10 muertos y pérdidas materiales valoradas oficialmente en 13.185 millones de dólares.

Juan Palop

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