Irán afirma que ataques estadounidenses son muestra de “mala fe” y advierte consecuencias
DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos, 26 mayo. — Irán denunció el martes los ataques de Estados Unidos del día anterior, calificándolos como una señal de “mala fe y falta de fiabilidad”, mientras continúan las negociaciones hacia un posible acuerdo para poner fin a la guerra.
El Ejército de Estados Unidos señaló que los ataques del lunes en el sur de Irán fueron de carácter defensivo, y afirmó que entre los objetivos había sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones que colocaban minas. También sostuvo que Estados Unidos actuó con “moderación” a la luz del alto el fuego de varias semanas.
El Ministerio de Exteriores de Irán calificó los ataques como una violación del alto el fuego y advirtió que Washington asumiría la responsabilidad por “todas las consecuencias”, sin dar detalles.
“La República Islámica de Irán no dejará sin respuesta ningún acto de agresión”, añadió en un comunicado.
La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó el martes que había derribado y disuadido drones y un avión de combate que ingresaron en su espacio aéreo, según la agencia oficial iraní Mizan, que no precisó cuándo ocurrió el incidente.
Hasta el momento, se ignora qué significarían los acontecimientos para las negociaciones. Los ataques se produjeron después de que el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, viajara a Qatar como parte de las conversaciones, que según declaró el lunes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “avanzaban bien”.
Los ataques fueron el más reciente repunte en el frágil alto el fuego que comenzó el 7 de abril y que se ha mantenido en gran medida.
Las negociaciones se centran en parte en el estrecho de Ormuz, la crucial vía marítima frente al sur de Irán por la que, antes de que comenzara la guerra con los ataques de Estados Unidos e Israel en febrero, pasaba una quinta parte del petróleo crudo y el gas natural del mundo. Teherán respondió cerrando de facto el estrecho, dejando varados a cientos de barcos y sacudiendo la economía global.
El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido informó que, el martes por la mañana, se reportó una explosión a bordo de un petrolero en el golfo de Omán, que se encuentra cerca del estrecho. Nadie resultó herido en el incidente y, hasta el momento, no se cuenta con información sobre la causa.
Además de alterar los mercados energéticos, el cierre del estrecho también presiona el suministro de fertilizantes en todo el mundo. El impacto total podría no quedar claro hasta las cosechas, que aún están a varios meses de distancia. El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Qu Dongyu, advirtió el martes en un acto en Roma que “las decisiones que tomemos ahora determinarán si esto sigue siendo un shock manejable o evoluciona hacia una crisis más profunda de seguridad alimentaria mundial en 2026 y 2027 y más allá”.
El estrecho se ha convertido en una poderosa ventaja para Teherán en las conversaciones, sumándose al prolongado tema del programa nuclear y el uranio altamente enriquecido de la República Islámica. Irán, a su vez, quiere que Estados Unidos levante su bloqueo militar de los puertos iraníes, que comenzó el 17 de abril.
“Lo que vemos hoy no es solo una crisis geopolítica, es un shock sistémico para el sistema agroalimentario mundial”, dijo Qu el martes.
Trump ha introducido un nuevo ángulo en las negociaciones para un acuerdo sobre la guerra, al afirmar que cualquier pacto para poner fin al conflicto debería incluir el requisito de que varios países más, entre ellos Arabia Saudí y Pakistán, se sumen a los Acuerdos de Abraham, una serie de convenios diplomáticos, económicos y de seguridad impulsados por Estados Unidos con el objetivo de normalizar las relaciones con Israel.
Bahréin y Emiratos Árabes Unidos se convirtieron en los primeros países en sumarse en 2020; después lo hicieron Sudán, Marruecos y Kazajistán. Egipto y Jordania ya reconocen formalmente a Israel y tienen tratados de paz de larga data. Turquía fue el primer país en reconocer a Israel en 1949.
La conducta de Israel contra los palestinos, incluida la guerra contra Hamás en la Franja de Gaza, ha distanciado a los estados árabes del Golfo y al mundo musulmán en general, pero Trump ha mostrado interés en ampliar los Acuerdos de Abraham, forjados durante su primer mandato. Incluso ha sugerido que Irán podría adherirse en el futuro. (AP)
