La Constitución de la República es sagrada. No debe festinarse

Alfredo Cruz Polanco

La Constitución es la ley fundamental por la que se rige el sistema de gobierno de un país, la cual está conformada por una serie de reglas, normas y principios. También se le denomina Ley de leyes, Carta Sustantiva, Carta Magna y Ley Suprema. Nuestra primera Constitución fue promulgada en San Cristóbal, el 6 de noviembre de 1844.

La misma ha sido modificada en 39 ocasiones por 14 gobiernos, a lo largo de la historia republicana del país, siendo una de las más reformadas en toda Latinoamérica. La mayoría de las veces ha sido con el único propósito de buscar la reelección presidencial. La primera modificación ocurrió el 29 de julio de 1854 por el gobernante Pedro Santana, quien obligó al Congreso Nacional a eliminar el artículo 210, el cual limitaba los poderes del primer mandatario de la nación, convirtiéndose en un dictador.

La Constitución del año 1963, promulgada por el Presidente Juan Bosch, ha sido considerada como la más moderna, la de mayor: desarrollo, justicia social, respeto a los derechos humanos y a las libertades públicas; la más progresista y democrática. La misma fue sustituida por la Constitución de 1966, promulgada por Joaquín Balaguer, la cual eliminó todos los avances de la anterior.

A raiz de la crisis política del año 1994, la misma fue modificada para crear la doble vuelta y el 50 más 1 para ganar las elecciones en primera vuelta. En el año 2002 fue sometida por Hipólito Mejía; en el 2010 fue promulgada una nueva constitución por el Presidente Leonel Fernández; en el 2016 por Danilo Medina.

El señor Presidente de la República Luis Abinader ha convocado al Consejo Económico y Social (CES) para discutir y conocer todo lo relativo a otra reforma constitucional. Esta vez los temas sugeridos son: la recomposición del Consejo Nacional de la Magistratura, la reorganización del funcionamiento de las altas cortes, así como garantizar la independencia del Ministerio Público y el fortalecimiento de los órganos de control interno y externo, para que no dependan del Poder Ejecutivo. Esta convocatoria ha encontrado rechazos en los partidos de la oposición: PLD, Fuerza del Pueblo y PRD, los cuales se retiraron de las mesas de debates.

La Constitución de la República no es un pedazo de papel cualquiera, como lo definiera el Dr. Joaquín Balaguer; es algo muy sagrado, que no debe reformarse atendiendo a intereses particulares. Cuando esta se produzca debe hacerse de forma integral, es decir, para modificar y corregir todas las carencias y debilidades que afecten la institucionalidad del país, con la participación de todos los sectores económicos, políticos y sociales, colocando siempre primero los intereses del país.

El temor de la oposición es que esta reforma procura eliminar el 50 más 1 para ganar la presidencia en la primera vuelta, algo improcedente, pues este sistema ha dado muy buenos resultados, ya que con la excepción de las elecciones celebradas en el año 1996, que fueron ganadas por el Dr. Leonel Fernández en segunda vuelta, en lo sucesivo, todos los candidatos  que lo han logrado, ha sido en la primera vuelta: Hipólito Mejía en el 2000; Leonel Fernández en el 2004 y en el 2008; Danilo Medina en el 2012 y en el 2016 y más recientemente, Luis Abinader Corona en el 2020.

Con este sistema, el candidato ganador se convierte en un presidente más legítimo, porque surge con el voto de la mayoría de los electores.

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