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La desconfianza de Irán, abandonando el edificio, marca la primera jornada de negociaciones con EE.UU. en Suiza

Por Antonio Broto

Ginebra, 21 junio.- Las negociaciones para lograr un acuerdo de paz duradero entre EE.UU. e Irán arrancaron este domingo en Bürgenstock, un apartado complejo turístico en los Alpes suizos, con mucha desconfianza por parte de la delegación iraní, que acabó la jornada abandonando el edificio de las conversaciones en protesta por nuevas amenazas del presidente Donald Trump.

La delegación, encabezada por el jefe ngociador Mohamad Baqer Qalibaf, dejó el edificio después de que el mandatario estadounidense publicara en la red Truth Social un mensaje en el que amenazaba a Irán con nuevos ataques si no impedía que sus aliados de Hizbulá «causaran problemas» en Líbano.

Según la agencia estatal iraní IRNA, el desplante se produjo a raíz de que las negociaciones «entraran en una fase difícil después de 80 minutos de discusiones y una interrupción a causa de la publicación de un mensaje insultante del presidente estadounidense».

Ya antes de este incidente, la delegación de Irán, en la que también está el ministro de Asuntos Exteriores Abás Araqchí, evitó hacerse fotos en las que sus miembros estrecharan la mano de sus contrapartes estadounidenses.

Irán EE.UU.
(De izquierda a derecha) El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, habla junto al primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el primer ministro de Qatar, el jeque Mohammed bin Abdulrahman bin Jassim al-Thani, antes de una reunión cuadrilateral en el Buergenstock Resort, en Obbuergen, cerca de Lucerna, Suiza, el 21 de junio de 2026. EFE/EPA/Fabrice Coffrini/ POOL

Tampoco participaron en una comparecencia al inicio del encuentro con el vicepresidente estadounidense, JD Vance, que encabeza la delegación de su país, junto a los primeros ministros de Catar y Pakistán, mediadores de las negociaciones.

EE.UU. ve avances

Vance aseguró que hubo «grandes avances» en las horas previas, y esperaba que hubiera más a lo largo de la jornada, destacando también el hecho histórico de que altos responsables iraníes y estadounidenses negociaran cara a cara tras medio siglo de desencuentros.

El objetivo de este diálogo, aseguró, es «pasar página y transformar nuestra relación con el pueblo iraní», aunque advirtió a Teherán que sus dirigentes deben estar «dispuestos a dejar de ser un factor de inestabilidad regional y a renunciar a largo plazo a sus aspiraciones de obtener armas nucleares».

Respecto a la situación en Líbano, donde persisten los ataques israelíes, el vicepresidente aseguró que hay también avances para garantizar la aplicación del alto el fuego.

«Esas cosas son siempre un poco complicadas», afirmó al respecto, aunque destacó que si se compara la situación del conflicto en Líbano con la de hace tres meses «se han logrado grandes progresos» y el presidente Trump «se ha comprometido a lograr un alto el fuego completo en toda la región».

Irán EE.UU.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, interviene antes de una reunión cuadrilateral en el Buergenstock Resort, en Obbuergen, cerca de Lucerna, Suiza, el 21 de junio de 2026. EFE/EPA/Fabrice Coffrini / POOL

«La paz nunca es fácil, siempre requiere un poco de trabajo y cierta disposición a ceder y recibir, pero el presidente de Estados Unidos está comprometido no solo con la paz con Irán, sino con una paz regional», aseguró.https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/116788337995785578/embed

¿El fin a cuatro meses de guerra?

Las conversaciones de Bürgenstock, surgidas después de que el miércoles pasado Teherán y Washington firmaran un memorando de entendimiento de 14 puntos, tienen por objetivo concretar un acuerdo de paz definitivo que ponga fin a la guerra iniciada en febrero.

El memorando estipula que ambas partes disponen de 60 días para negociar sobre el fin de las hostilidades pero también del supuesto programa nuclear iraní, en un periodo en el que Teherán debe garantizar el libre tránsito por el estrecho de Ormuz.
Asimismo, Washington se comprometería a levantar todas las sanciones contra Irán, liberar activos congelados y elaborar un plan de reconstrucción de 300.000 millones de dólares.

El texto prevé en su primer punto el fin de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano, un aspecto en el que Teherán ha insistido especialmente, hasta el punto de retrasar el inicio de las conversaciones por los ataques de Israel en el sur del territorio libanés y amenazar el sábado con que cerraría de nuevo Ormuz.

La desconfianza siembra de incertidumbre sobre la continuación de las negociaciones, aunque los anfitriones suizos, según señaló la televisión nacional RTS, esperan que el entorno «discreto» de Bürgenstock, de difícil acceso (sólo por una carretera y un funicular cerrados durante estos encuentros) favorezca la continuación del diálogo durante los dos meses que ahora comienzan. EFE

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