La represión a las protestas aúpa el movimiento estudiantil propalestino en EE.UU.

Washington, 26 abril – La detención de cientos de estudiantes en las últimas horas en Estados Unidos ha provocado que las protestas universitarias se extiendan a más campus por todo el país. Todas en contra de la guerra de Israel en Gaza y en solidaridad con sus compañeros.

Las protestas del día anterior habían dejado escenas de represión y caos con más de 250 estudiantes detenidos solo entre la Universidad de Texas, en Austin. Asimismo, en la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles, y el Emerson College de Boston.

Una estudiante participa en una protesta universitaria propalestina en la Ciudad Universitaria de Nueva York (EE.UU.). EFE/Ángel Colmenares

En la Universidad de Columbia en Nueva York, epicentro desde hace días de las manifestaciones en contra de la guerra de Gaza, continuaba una de las al menos 20 acampadas estudiantiles que hay a lo largo y ancho del país.

Cientos de manifestantes pro Israel rodearon esa acampada, portando banderas del estado hebreo y de Estados Unidos, y se dedicaron a dar vueltas alrededor del edificio, dando vivas a los dos países.

Algunos estudiantes pro palestinos que se encararon con ellos, que también exhibían carteles con lemas como “No existe Palestina, es solo Jordania”, o “Dios está de nuestro lado” y fotos de los rehenes de Hamás.

Cancelaciones de eventos por protestas

Por su parte, la Universidad del Sur de California anunció que canceló la ceremonia principal de graduación, que se realizaría el 10 de mayo próximo, en la que se esperaban 65.000 asistentes y en la que iba a dar un discurso la mejor de las mejores estudiantes, que es musulmana.

Esta decisión demuestra las dificultades que están enfrentando las autoridades universitarias entre la presión política, mediática y el malestar de su propia comunidad educativa para responder a unas protestas que muchos señalan de antisemitas y favorables a Hamás.

En la Universidad de Texas, en Austin, donde 57 personas pasaron la noche en la cárcel del condado, los profesores emitieron un comunicado censurando la decisión del presidente de la institución, Jay Hartzell, de invitar a policías estatales fuertemente armados para dispersar una protesta pacífica.

Las protestas se repitieron en Austin, aunque sin violencia policial.

Estudiantes acampan en Washington

En la universidad George Washington, situada en el centro de la capital estadounidense, un centenar de manifestantes propalestinos se reunieron en un parque del campus con un mensaje. Este rezaba que no quieren que sus instituciones educativas sean cómplices de lo que consideran un genocidio.

Entre pancartas y tiendas de campaña, Dunia, una estudiante de la Universidad de Georgetown, quiso dirigirse a los contribuyentes estadounidenses porque cree que deben saber que su dinero se destina a “financiar una matanza”. Les pidió que actúen para “detener la máquina de la guerra”.

Agentes de policía alejan a un manifestante proisraelí que trató de irrumpir en el campamento de los manifestantes propalestinos, en la Universidad George Washington. EFE/Lenin Nolly

“Este genocidio es tanto de Estados Unidos como de Israel”, afirmó a EFE Samar, otra estudiante de Georgetown que se acercó al campamento. A su vez, le pidió al actual presidente estadounidense, Joe Biden, que deje de enviar dinero y armas al Gobierno israelí.

La concentración a favor de Gaza estaba blindada por una cadena humana hecha por trabajadores de la facultad alrededor de los congregados. Al mismo tiempo, desde el otro extremo del parque, un pequeño grupo de estudiantes con dos banderas de Israel contemplaron la escena en silencio.

También levantaron un campamento estudiantes en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

Presión política para la Administración Biden

Las protestas se están convirtiendo en un dolor de cabeza añadido para los demócratas y el Gobierno de Biden. Aunque el jefe de Estado se ha mostrado crítico en ocasiones con la actuación de Israel, también se ha mantenido firme en su apoyo incondicional.

Estudiantes gritan consignas en una protesta universitaria propalestina en la Ciudad Universitaria de Nueva York (EE.UU.). EFE/Ángel Colmenares

Los republicanos y algunos demócratas han asumido el relato de que las protestas, abrumadoramente pacíficas, son antisemitas. Por ello presionan a la Casa Blanca para que imponga el orden.

La congresista demócrata Kathy Manning, por ejemplo, reclamó que el Gobierno “se asegure de que las universidades toman las medidas necesarias para que los estudiantes y profesores judíos estén seguros”.

Pero a seis meses de las elecciones presidenciales los demócratas ven cómo se les complica cada vez más el voto joven. Este se asume muy necesario para que Biden sea reelegido.

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