Las tropas separatistas y rusas aseguran haber entrado en Lisichansk

Moscú/Kiev, 2 jul (EFE).- Las tropas porrusas y rusas aseguraron hoy haber entrado en Lisichansk, el último bastión de Ucrania en la región oriental de Lugansk tras cerrar supuestamente por completo el cerco en torno a ella, algo que Kiev sin embargo negó.

El líder checheno, Ramzán Kadírov, cuyos hombres combaten en este frente, afirmó en un vídeo colgado en su cuenta de Telegram que «Lisichansk es nuestra», tras indicar que «las unidades aliadas ya están en el centro de la ciudad».

Su ayudante, Apty Alaudínov, informó a su jefe en una vídeomensaje que la unidad Ajmat de Chechenia y el Segundo Cuerpo de la milicia separatista de Lugansk llegaron al centro de la urbe.

El asesor del ministro del Interior de la autoproclamada república popular de Lugansk, Vitali Kiselev, aseguró a su vez a la agencia oficial TASS que las tropas prorrusas se encuentran en la zona del estadio de fútbol Shakhtar de la ciudad.

Kadírov publicó por la tarde otro vídeo en el que se puede ver a otros de sus hombres con el Sexto Regimiento Cosaco ondeando banderas supuestamente delante de la Administración de Lisichansk.

Otro vídeo de la agencia oficial RIA Nóvosti muestra a militares rusos en vehículos entrando presuntamente en la localidad.

Horas antes, el portavoz de la milicia separatista de Lugansk, Andréi Marochko, dijo a las agencias rusas que «hoy (…) se ocuparon las últimas posiciones estratégicas elevadas importantes, lo que nos permite decir que Lisichansk está completamente rodeada».

SIN CONFIRMACIÓN DE MOSCÚ Y KIEV

El Ministerio de Defensa de Rusia aún no ha confirmado ni el cierre del cerco ni la supuesta entrada de las tropas en la ciudad.

El Estado Mayor General de Ucrania guardó silencio por primera vez sobre la situación de Lisichansk en su parte bélico vespertino.

El gobernador de Lugansk, Serhiy Gaidiai, tampoco se ha pronunciado aún.

Horas antes, pasado el mediodía, el portavoz de la Guardia Nacional de Ucrania, Ruslán Muzychuk, había asegurado que la ciudad no estaba rodeada y permanecía aún bajo control de las fuerzas ucranianas.

PRÓXIMO OBJETIVO: DONETSK

De confirmarse la caída de la última ciudad bajo control de Kiev en Lugansk, las fuerzas rusas pueden centrarse en la vecina región de Donetsk, próximo objetivo de Rusia para «liberar» todo el Donbás.

Allí, las dos principales plazas en manos de Kiev son Kramatorsk y Sloviansk, pero analistas occidentales han expresado ya sus dudas sobre la capacidad de Rusia de tomar Donetsk tras cinco meses de guerra y un Ejército mermado ante la falta de una movilización.

El líder de la autoproclamada república de Donetsk, Denís Pushilin, dejó entrever hoy cuál será el futuro de esta región, reconocida como Estado independiente por el presidente ruso, Vladímir Putin, tres días antes de lanzar su guerra en Ucrania.

En Telegram informó del nombramiento de «gestores rusos experimentados» al frente de cuatro ministerios ante la «necesidad de una rápida transición hacia las leyes rusas» de la región.

Precisamente en esta provincia separatista se encontrarían actualmente más de 10.000 habitantes de la ocupada ciudad portuaria de Mariúpol, perteneciente a Donetsk, en prisiones prorrusas, según denunció hoy el Ayuntamiento en Telegram.

«La gente está en condiciones terribles e inhumanas, como en un campo de concentración. 10 personas están encerradas en celdas estrechas de 2 por 3 metros cada una. La gente de Mariúpol apenas recibe agua y comida. No se les lleva al exterior. No tienen acceso a atención médica normal y están sujetos a diversas formas de tortura, desde psicológica hasta física», denunció la Alcaldía.

El alcalde de Mariúpol fiel a Kiev, Vadym Boychenko, instó al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y a la ONU a «prestar atención a la detención ilegal de civiles en la ciudad» y utilizar «todas las herramientas posibles para obtener listas de presos».

La retirada del Ejército ruso, el pasado día 30, de la estratégica Isla de las Serpientes o Zmiinyi, en el mar Negro, ha insuflado energía a las fuerzas ucranianas, pero Rusia sigue atacando objetivos civiles en todos los frentes.

EL «TERROR RUSO»

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció hoy el «terror ruso» tras el ataque la víspera contra un edificio residencial y un centro recreativo en la región de Odesa, en el sur, en el que fallecieron al menos 21 personas.

También en el ataque con misiles el pasado día 27 contra un centro comercial en Kremenchuk, en el centro del país, fallecieron al menos 21 personas.

El Servicio Estatal de Emergencias informó hoy que ha finalizado el trabajo de desescombro.

Mientras, unidades de las fuerzas armadas ucranianas completaron hoy la operación militar de limpieza en la isla de los equipos y armas que dejaron las tropas rusas tras su retirada, según la administración militar regional de Odesa.

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