LeBron James se tomará su tiempo para decidir si vuelve para una 24ma temporada
LOS ÁNGELES, 12 mayo. — LeBron James no sabe si su actuación de 24 puntos en la derrota del lunes de los Lakers de Los Ángeles, que puso fin a su temporada en las semifinales de la Conferencia Oeste ante el Thunder de Oklahoma City, fue el último partido de su carrera.
El máximo anotador en la historia de la liga se mantuvo fiel a la estrategia que ha seguido los últimos veranos, cuando se negó a anunciar su futuro inmediatamente después de la última derrota de los Lakers en la postemporada.
No ha descartado el retiro ni volver, y no dijo nada sobre la posibilidad de mudarse a otro equipo mientras contempla una inédita 24ª temporada en la NBA.
“No sé qué me depara el futuro, obviamente, tal como están las cosas ahora mismo esta noche. Ahora tengo mucho tiempo”, indicó James, de 41 años. “Creo que lo dije el año pasado después de que perdimos contra Minnesota, volveré y recalibraré con mi familia, hablaré con ellos y pasaré algo de tiempo con ellos, y luego, obviamente, cuando llegue el momento, ustedes sabrán lo que decida hacer”.
La 23ª temporada récord de James terminó con una dolorosa derrota 115-110, que completó la barrida de cuatro partidos de los campeones defensores de la NBA sobre unos Lakers diezmados.
El equipo comenzó los playoffs sin el campeón anotador, Luka Doncic, y sin su segundo máximo anotador, Austin Reaves, por lesión; aun así, James condujo a los Lakers a una sorpresa en la primera ronda ante Houston antes de toparse con el mejor equipo de la liga en la segunda ronda.
“Es increíble lo que está haciendo ahí afuera a esta edad. Es muy impresionante. Es difícil ponerlo en palabras. No es muy viejo en el gran esquema de la vida, pero para la NBA es bastante viejo, y ahí afuera no lo parece”, comentó la superestrella del Thunder, Shai Gilgeous-Alexander.
James ha disputado más partidos, ha ganado más partidos, ha anotado más puntos y ha lanzado más tiros que cualquier otra persona, pero nunca ha puesto un límite a su tiempo en el juego.
En cambio, repitió sus declaraciones habituales de que lo resolverá con unas copas de vino y con su familia en los próximos dos meses.
“Nadie tiene idea de lo que depara el futuro, y yo tampoco”, agregó James. “Me tomaré tiempo para recalibrar y revisar la temporada y ver qué es lo mejor para mi futuro, y cuando llegue a ese punto, todos lo sabrán”.
James mostró apenas señales marginales del avance de la edad en su 23ª temporada, y siguió jugando un baloncesto versátil a un nivel de élite durante toda la exitosa campaña regular de los Lakers.
Las lesiones lo obligaron a hacer sus mayores concesiones: se perdió el campamento de entrenamiento y los primeros 14 partidos de la temporada por ciática, y se perdió ocho partidos adicionales durante la temporada regular, lo que lo dejó fuera de consideración para integrar cualquiera de los los equipos All-NBA por 22ª campaña consecutiva.
Con Doncic ganando el título de máximo anotador de la NBA y Reaves consolidándose como un anotador legítimo de primer nivel en la NBA, James asumió de buen grado un papel de apoyo como la opción número 3 en el ataque de los Lakers — y funcionó.
Sus 20,9 puntos por partido fueron su cifra más baja desde su temporada de novato, en gran medida porque su precisión en triples cayó a 31,7%, y sus 33,2 minutos por partido fueron la menor cantidad de su carrera. Aun así, aportó 7,2 asistencias y 6,1 rebotes, con otra temporada de actuaciones constantes — y cuando los Lakers necesitaron que diera un paso al frente, lo hizo repetidamente.
James fue elegido para el Juego de Estrellas por 22ª vez y, justo antes del receso de mitad de temporada, se convirtió en el jugador de mayor edad en la historia de la NBA en registrar un triple-doble. A finales de marzo superó el récord de Robert Parish de más partidos de temporada regular disputados.
Los Lakers tomaron impulso en el tramo final de la temporada regular, ganando 16 de 18 al entrar en abril y encendiendo la esperanza de ser un candidato sorpresa capaz de complicarle las cosas al Thunder o a los Spurs en los playoffs antes de que Doncic y Reaves se lesionaran.
James afrontó la decepción dando un paso al frente y tomando de nuevo el control del ataque de los Lakers.
Las razones de James para prolongar su carrera en Los Ángeles serían múltiples.
Ha pasado las últimas dos temporadas jugando junto a Bronny James, su hijo mayor y un escolta suplente de los Lakers. Incluso compartieron minutos significativos en los playoffs esta temporada, lo que le permitió a LeBron vivir otro sueño.
Y el gran nivel de los Lakers en el tramo final sugirió que podrían estar entre los mejores equipos de la NBA con Doncic, James y Reaves plenamente sanos — y se espera que Reaves firme un contrato enorme para quedarse con los Lakers este verano.
Que los Lakers puedan realmente competir por un campeonato la próxima temporada será un factor que James deberá sopesar.
Por ahora, James se tomará un tiempo para disfrutar de la vida lejos de la rutina diaria que ha permitido que su carrera alcance una duración sin precedentes — y si decide no volver, no parece tener arrepentimientos sobre cómo terminó esta temporada.
“Dejé todo lo que pude en la cancha. Controlo lo que puedo controlar, y puedo salir de la cancha diciendo que, aunque odio perder, estuve concentrado en lo que necesitábamos hacer”, dijo James. AP
