Lo que dijeron las primarias del PRM

César Pérez

Indudablemente que, de las elecciones del pasado domingo las del Partido Revolucionario Moderno, PRM, fueron las más importantes. En ellas se eligieron su candidato presidencial para las elecciones del 2024 y de dos de los tres municipios de mayor población del país. En caso de las candidaturas presidenciales, entre sus puntos más salientes hay que destacar la forma en que discurrió el proceso eleccionario, la cantidad de participantes y la compostura de clara aceptación de los resultados de partes de quienes no fueron favorecidos por los sufragantes. Hasta el momento de escribir estas notas, los alcaldes que buscaban la nominación para otro mandato no han emitido una nota/balance sobre los adversos resultados.

El PRM puede decir que ha tenido unas primarias en la que participaron más un millón de inscritos en su padrón, que de ellas sale fortalecido como maquinaria electoral y, lo más importante, que por el porcentaje de la votación obtenida por Luis Abinader, 91 %, este fortalece aún más su prácticamente indetenible candidatura. La oposición, es natural, minimiza ese hecho, además las primarias mismas, pero que en esta haya votado cerca de un 33% del padrón, y que estas discurriesen sin incidente alguno manda un mensaje claro de cómo, a nivel presidencial, se perfilan los resultados de las venideras elecciones. Es muy posible que embrujo del proceso electoral, como suele ocurrir en nuestro país, potencie aún más las aspiraciones del candidato/presidente.

Además, en la medida avance ese proceso, la perspectiva es que las dificultades de la configuración de la alianza opositora FP-PLD tenderán a crecer. El hecho de que no puedan llegar a acuerdos de candidaturas unitarias a alcaldías y senadurías en algunas localidades importantes, cuando salgan las fotos de Leonel con sus anteriores acérrimos adversarios, se aireen nuevamente los escándalos de los gobiernos del PLD, de los ministros y funcionarios que actualmente guardan prisión, estos pesarán más que los ataques que, fundados o no, haga la oposición contra la presente administración. Entonces, la tasa de rechazo a los partidos aliados y a sus candidatos tenderían a crecer. Por consiguiente, a nivel de candidaturas presidenciales estas primarias constituyen un potente golpe a la oposición.

De los resultados de las primarias en los municipios de Santo Domingo Este y Oeste, la lectura es más compleja. En esencia, los alcaldes de esas demarcaciones no eran del PRM, ambos confluyeron en ese partido pocos meses antes de ser electos. Los dos, en su momento, al no ser elegidos en el partido en que antes militaban, optaron por la sombrilla perremeísta, pero fracasaron. En ese sentido, sus fracasos podrían ser leídos como por la población como fracaso del partido que los llevó al cargo.  En el caso del alcalde de Santo Este, independientemente de cuanto de él se dice, el partido no supo cómo entenderse con su estilo de dirección que, al decir de muchos, lo limitaban en términos de eficacia, aparte del factor clientelismo en las bases partidarias que operó en su contra.

El de Santo Domingo Oeste, independientemente del cuestionamiento a su gestión, el factor clientelismo jugó un papel que, para muchos de quienes conocen a profundidad ese municipio, fue fundamental. Allí, vuelve el PRM a elegir a un nuevo llegado, clientelista por demás. No serán los únicos nuevos llegados escogidos, posiblemente vendrán otros tránsfugas en unos arreglos para obtener más votos y más representados nominalmente de ese partido, pero menos transparencia y democracia, menos gobernabilidad e institucionalidad y, por tanto, mayor consolidación de la ineficiencia e ineficacia en el ámbito municipal. Se consolida la opción presidencial de esa organización, pero en sentido general, los resultados que arroja una atenta lectura de las primarias en el ámbito municipal deberían preocuparle.

¿Que sólo se eligieron dos alcaldes?, cierto, pero por la importancia poblacional y espacial de los municipios en cuestión, por todo lo envuelto en las derrotas de los dos alcaldes, por los amarres de candidaturas, las discusiones de eventuales acuerdos con nuevos y viejos aliados para completar sus candidaturas a nivel municipal, podría inferirse que el PRM tendría problemas para hacer que la solvencia de estas se corresponda con la solidez de su candidato presidencial. Esa circunstancia no necesariamente limitaría significativamente las perspectivas de que su candidato gane en primera o segunda vuelta, pero sí podrá limitar los alcances de su eventual gobierno.

Diversos sectores del PRM muestran su euforia por los resultaos obtenidos por su candidato presidencial y por el discurrir el proceso, se sienten satisfechos de los resultados del candidato presidencial que resultó vencedor. Vale su euforia, en eso. Pero ahora es que falta. Tienen que lograr un significativo número de gobiernos locales con capacidad de satisfacer las demandas de servicios municipales y con potencial para lograr niveles de institucionalización. Sin eso, ningún gobernante, por más que quiera, podrá lograr un Estado más efectivo, eficiente y democrático. Tampoco si tiene un Congreso con una inadecuada consonancia con su partido, y donde predominen las tendencias conservadoras en términos políticos y sociales.

En definitiva, nada nuevo dijeron las primarias sobre las sólidas perspectivas electorales de Abinader. Sí dijeron que, a pesar de todo, la cuestión municipal constituye el principal problema de las organizaciones que configuran el sistema político dominicano. Sin importar tamaño o signo.

Hoy

Comentarios
Difundelo
Permitir Notificaciones OK No gracias