Luisiana aprueba nuevos distritos congresuales en un intento por dar a los republicanos otro escaño
BATON ROUGE, Luisiana, 29 mayo. — Luisiana promulgó este viernes un nuevo mapa de distritos congresuales diseñado para ayudar a los republicanos a ganar un escaño adicional en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, al tiempo que elimina uno de los dos distritos de mayoría afroamericana del estado, ambos actualmente representados por demócratas.
El gobernador republicano Jeff Landry firmó el plan pocas horas después de que fuera aprobado de manera abrumadora por la Legislatura estatal controlada por los republicanos.
La aprobación del nuevo mapa se produce un mes después de que la Corte Suprema de Estados Unidos invalidara el mapa actual de Luisiana —que incluía dos distritos de mayoría afroamericana— al considerarlo una manipulación racial ilegal de los distritos electorales (racial gerrymandering), debilitando así la histórica Ley de Derechos Electorales de 1965. Esa decisión intensificó una batalla nacional por la redistribución de distritos impulsada por los esfuerzos del presidente Donald Trump para proteger la estrecha mayoría republicana en la Cámara de Representantes de cara a las elecciones de medio término. Luisiana es uno de varios estados del sur que actualmente rediseñan sus mapas para favorecer a los republicanos.
Los republicanos de Luisiana habían considerado inicialmente diseñar un mapa que les permitiera competir por los seis escaños del estado en la Cámara de Representantes federal. Sin embargo, eso habría requerido incorporar más votantes demócratas registrados en distritos actualmente controlados por republicanos, lo que podría haber generado pérdidas para el Partido Republicano.
El mapa aprobado el viernes mediante una votación de 28 a 10 en el Senado estatal, siguiendo estrictamente líneas partidarias, refleja el argumento republicano de que un mapa de 5 a 1 es más seguro para el partido y protege mejor al presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, frente a una posible reelección complicada. Actualmente, los republicanos ocupan cuatro de los seis escaños congresuales de Luisiana.
“Una carrera viciosa hacia el fondo”
Los demócratas sostienen que el nuevo mapa constituye una manipulación racial destinada a concentrar a un mayor número de votantes afroamericanos —quienes suelen estar registrados como demócratas— en un solo distrito.
Durante el debate legislativo celebrado el viernes, el senador estatal demócrata Royce Duplessis señaló que otros estados del sur, como Carolina del Sur, se han negado a redibujar sus mapas electorales en medio de un año electoral y afirmó que Luisiana está participando en una “viciosa, viciosa carrera hacia el fondo”.
El patrocinador del proyecto, el senador estatal republicano Jay Morris, insistió repetidamente en que la afiliación partidaria, y no la raza, fue el factor determinante para definir los límites de los distritos.
“Deliberadamente coloqué más demócratas en el Distrito 2 para que los distritos restantes tuvieran un mejor desempeño para los republicanos”, afirmó Morris en un momento del debate.
Morris aseguró además que instruyó a los demógrafos encargados del mapa para que evitaran utilizar datos raciales o incluir estadísticas relacionadas con la raza en la información compartida con los legisladores antes de la votación.
El senador estatal demócrata Sam Jenkins expresó a Morris: “Creo que se trata de un distrito manipulado racialmente que nos va a traer muchos problemas”.
“Estamos de acuerdo en estar en desacuerdo”, respondió Morris.
Se anticipan más litigios en Luisiana
Actualmente, Luisiana utiliza un mapa ordenado por un tribunal inferior en 2024 para cumplir con la Ley de Derechos Electorales mediante la creación de un segundo distrito con mayoría de población afroamericana.
Sin embargo, dicho mapa fue impugnado judicialmente y la Corte Suprema respondió el 30 de abril anulándolo por considerarlo una manipulación racial ilegal.
El gobernador Landry pospuso las elecciones primarias cerradas para la Cámara de Representantes previstas para el 16 de mayo. Posteriormente firmó una ley que convirtió las primarias en abiertas y trasladó la fecha al 3 de noviembre, con el objetivo de dar tiempo a los legisladores republicanos para diseñar y aprobar un nuevo mapa electoral. Todos los candidatos, independientemente de su afiliación partidaria, aparecerán en la boleta electoral para los votantes de sus respectivos distritos.
El nuevo mapa modifica el distrito de la representante demócrata Cleo Fields, agrupándolo alrededor de comunidades predominantemente blancas en el área de Baton Rouge y el sur de Luisiana. También incorpora parte de Baton Rouge a un distrito fuertemente demócrata y de mayoría afroamericana con sede en Nueva Orleans, actualmente representado por el congresista demócrata Troy Carter.
Se espera que el nuevo mapa genere nuevas demandas judiciales.
Los demócratas sostienen que la redistribución podría ser objeto de impugnaciones legales por manipulación racial de los distritos. La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) de Luisiana sugirió este viernes que podría presentar una demanda, calificando el mapa como “una manipulación racial escondida detrás de una delgada apariencia de partidismo” y advirtiendo que “esta lucha apenas comienza”.
Por otra parte, los demandantes que obtuvieron la victoria en la decisión de la Corte Suprema criticaron esta semana el mapa aprobado por la Legislatura por mantener un distrito de mayoría afroamericana.
Batalla nacional por la redistribución de distritos
En las semanas posteriores al fallo de la Corte Suprema, varios estados sureños controlados por republicanos han aprovechado el debilitamiento de la Ley Federal de Derechos Electorales para intentar rediseñar sus propios distritos congresuales.
Hasta ahora, los republicanos parecen estar ganando la batalla por la redistribución de distritos. Sin embargo, eso no significa necesariamente que lograrán mantener el control de una Cámara de Representantes estrechamente dividida en las elecciones de noviembre.
Los republicanos consideran que podrían ganar hasta 15 escaños gracias a los esfuerzos de redistribución realizados hasta el momento, mientras que los demócratas estiman que podrían obtener seis nuevos escaños mediante la creación de distritos favorables en California y Utah.
Mientras tanto, una decisión judicial emitida este viernes en Wisconsin podría abrir una nueva vía para que los demócratas aumenten su representación en 2028.
La Corte Suprema de Wisconsin, de mayoría liberal, anunció que conocerá una apelación presentada por una coalición bipartidista de empresarios que busca redibujar los distritos congresuales del estado, considerados favorables a los republicanos.
Actualmente, los republicanos controlan seis de los ocho escaños de Wisconsin en la Cámara de Representantes federal, aunque solo dos son considerados competitivos.
Un panel de tres jueces desestimó el caso en abril. Quienes presentaron la demanda no buscaban una decisión a tiempo para las elecciones de 2026. En cambio, solicitan que la Corte Suprema estatal devuelva el caso al tribunal inferior para celebrar un juicio sobre sus reclamaciones, algo que probablemente no ocurriría hasta 2027. AP
