Macron pone en guardia a la población contra el probable corte del gas ruso

París, 14 jul (EFE).- Emmanuel Macron quiso poner este jueves en guardia a la población francesa ante el escenario, que considera «probable», de que Vladímir Putin cierre totalmente los grifos del gas en dirección de Europa como un arma de guerra con importantes efectos económicos y dijo que la primera respuesta tiene que ser la sobriedad energética.

«Rusia utiliza la energía, igual que la alimentación, como un arma de guerra», destacó el presidente francés en una entrevista a la televisión con ocasión de la Fiesta Nacional, dedicada en buena parte a las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania, sobre todo las económicas.

De entrada, sobre el conflicto propiamente dicho, avisó de que «tenemos que prepararnos a que dure». Dio por hecho que «el verano y el comienzo del otoño serán muy duros» a la vista de cómo se están desarrollando los combates por el control de la región del Donbás, que fue el principal motivo de la invasión.

Confirmó que Francia, que ya es el país de Europa occidental con el ejército más potente, tendrá que aumentar su presupuesto militar en los próximos años ante el nuevo escenario geopolítico. Aunque no quiso dar cifras porque eso dependerá de la evaluación de las amenazas y de las necesidades que ha encargado a su Gobierno de aquí a finales de año.

UN DESFILE MARCADO POR LA GUERRA DE UCRANIA

Apenas una hora antes de la entrevista, Macron había presidido el tradicional desfile militar del 14 de julio en París, que en esta ocasión estuvo marcado por la presencia de la bandera de la OTAN y de 106 militares de nueve países miembros del flanco este de Europa antiguos miembros del Pacto de Varsovia que se sienten amenazados con la ofensiva rusa en Ucrania desde finales de febrero.

En ese desfile también había 125 representantes de las tropas francesas que cumplen misiones en varios de esos países, que se han reforzado en estos cuatro meses y medio.

El presidente francés avanzó que, ante la eventualidad de que Moscú corte el flujo de gas hacia Europa, su Gobierno va a pedir a las administraciones y a las grandes empresas planes de «sobriedad» para ahorrar energía con objetivos cifrados, y dijo que las medidas deben aplicarse con criterios de «ejemplaridad y responsabilidad».

Además de confirmar que se van a mantener en funcionamiento las dos últimas centrales de carbón del país más allá de las fechas de cierre que se habían programado inicialmente este año y el próximo, mostró su intención de «negociar» con sus socios europeos un cambio en el mecanismo de fijación de precios de la electricidad.

A su parecer, ese mecanismo que establece el precio en función de la última central que tiene que aportar electricidad al mercado para cubrir la demanda constituye un sinsentido en la situación actual ya que «es demasiado dependiente del gas que importamos».

REFORMA LABORAL Y DE LAS PENSIONES EN LOS PRÓXIMOS MESES

Macron, que el mes pasado en las elecciones legislativas perdió la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional que le había permitido durante su primer mandato la adopción casi sin problemas de la inmensa mayoría de sus proyectos de ley, aprovechó esta comparecencia ante los dos canales de televisión de más audiencia del país para presentar sus principales iniciativas de los próximos meses.

En primer lugar, indicó que ha pedido al Gobierno de su primera ministra, Elisabeth Borne, que este mismo verano elabore un proyecto de ley de reforma laboral que tendrá como objetivo el «pleno empleo», es decir reducir todavía más la tasa de paro del 7 % actual al 5 % en 2022. Para él, eso es lo que garantizará que el generoso sistema social francés esté financiado.

Esa reforma debe servir para facilitar la vuelta al empleo de los parados y de los beneficiarios de subsidios sociales con un mejor acompañamiento en su formación en sectores con futuro, y más en general para generalizar la cualificación para el mercado laboral.

Una de las metas fijadas por el jefe del Estado es incrementar todavía más el número de personas en régimen de aprendizaje en las empresas, de 750.000 actualmente a un millón.

Macron fue interrogado por la que aparece como la reforma más polémica de su programa electoral, la de las pensiones con la que decía tener intención de elevar la edad mínima de jubilación de los 62 años actualmente a 65.

El presidente confirmó su intención de retomarla en otoño para que pueda empezar a aplicarse en el verano de 2023. Pero -sabedor de la fuerte oposición que suscita-, se esforzó en evitar presentarla como un proyecto cerrado.

Se limitó a señalar que habrá que trabajar más tiempo, que eso se hará progresivamente y que, teniendo en cuenta los plazos necesarios, no se llegará a los 65 años durante su mandato, que concluye en 2022.

Ángel Calvo

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