Magín Díaz advierte que “todos vamos a tener que pagar de una u otra forma la crisis” por impacto del conflicto en Medio Oriente
Santo Domingo, 10 mayo. – El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, afirmó que las medidas adoptadas por el Gobierno para reducir el impacto económico del conflicto en Medio Oriente sobre la República Dominicana tienen un alcance limitado y advirtió que la población terminará asumiendo parte de los efectos de la crisis internacional.
Durante una entrevista en el programa televisivo Hoy Mismo, transmitido por Color Visión, el funcionario explicó que el escenario actual representa uno de los mayores choques externos registrados en el mercado petrolero en los últimos años, debido a la incertidumbre sobre la duración del conflicto y sus consecuencias económicas a largo plazo.
“Esto se va a sentir. Lo que puede hacer un gobierno es mitigar porque la magnitud del choque externo es muy grande. Todos vamos a tener que pagar de una u otra forma la crisis; el Gobierno puede mitigar, sobre todo en la población más vulnerable, pero esto va a costar dinero”, expresó Díaz.
El ministro señaló que el aumento de los precios internacionales del petróleo impacta directamente sectores estratégicos de la economía nacional, incluyendo el transporte, la producción y los costos energéticos.
Las declaraciones del funcionario generaron reacciones entre economistas y analistas financieros, quienes consideran que el país enfrenta un escenario económico distinto al proyectado originalmente en el Presupuesto General del Estado.
El economista Haivanjoe NG sostuvo que el presupuesto nacional fue elaborado tomando como referencia un precio del petróleo cercano a los US$48 por barril y posteriormente ajustado a estimaciones próximas a US$80, aunque sin introducir modificaciones estructurales en la planificación fiscal.
A su juicio, mientras continúe la tensión geopolítica en Medio Oriente, el mercado energético permanecerá marcado por la volatilidad y los altos precios, lo que podría traducirse en mayores presiones inflacionarias sobre la economía dominicana.
“El petróleo seguirá moviéndose en una zona de alta volatilidad y precios elevados, afectando a la economía nacional”, indicó el especialista, al advertir que la situación podría reflejarse en combustibles más costosos, incremento en el transporte, alzas en alimentos y una reducción del poder adquisitivo de los hogares.
En términos similares se expresó el economista Daniel Toribio, quien consideró que medidas como el congelamiento de precios, subsidios al transporte o reducciones temporales de impuestos implican un costo fiscal que eventualmente deberá ser asumido por el Estado o la ciudadanía.
Toribio planteó que cualquier política de subsidios debe manejarse bajo criterios de transparencia y reglas claras, para evitar que el financiamiento de esas medidas incremente el déficit fiscal o limite la inversión pública.
“El costo existirá; la discusión debe centrarse en quién lo pagará, cuánto se pagará y bajo qué nivel de transparencia”, sostuvo.
Al referirse a las alternativas de financiamiento, Magín Díaz explicó que una de las opciones podría ser ampliar temporalmente el déficit fiscal, tal como ocurrió durante la crisis financiera internacional de 2008, o reorientar partidas presupuestarias hacia sectores considerados prioritarios.
El funcionario indicó que la estrategia oficial contempla mantener mecanismos de subsidio y trasladar parcialmente algunos costos, con el objetivo de reducir el impacto inmediato sobre los sectores más vulnerables de la población.
