MOCA Y SU DOS DE MAYO
EDITORIAL PUBLICADO POR
VALENTIN MICHEL, PROFESOR e INTELECTUAL MOCANO
PUBLICADO EN EL SEMANARIO VANGUARDIA EN EL
Año de 1953
(Padre de la periodista Camelia Michel)
Hoy se cumple un nuevo aniversario de uno de los acontecimientos más significativos de la Historia dominicana: el grito de protesta contra la Anexión a España, la gesta que, para la comunidad mocana,
constituye –sin alarde- un blasón de orgullo para el patriotismo nacional.
Recordamos en este día otro editorial de este Semanario, en edición próxima a la fecha memorable que nos ocupa y decíamos, entre otras cosas, que Moca debía despojarse de cierta indiferencia –quizás elegante- frente al papel que le ha tocado vivir en nuestra Historia, para que asumiera una actitud de máxima festividad en la fecha que se avecina.
Y así lo dijimos porque como lo sabemos todos, Moca no ha querido, por temperamento propio de su personalidad colectiva, elevar el hecho glorioso del 2 de Mayo a la categoría de la magnitud con que otros pueblos de la República exaltan cualquier batalla o escaramuza de segundo orden que, sin dejar de entrañar méritos, no constituyeron sino episodios que eslabonados con otros, se sumaron a la serie de acontecimientos que imprimieron carácter de verdadera consumación en la estructura de la Nacionalidad.
Pero ese afán provincialista de desfigurar un hecho hasta el extremo de engrandecerlo hiperbólicamente, deificando a los actores que intervinieron en su ejecución, en ninguna manera merece una crítica mordaz.
Pero en contraposición a ello, una acción como la del 2 de Mayo de 1861 representa, no un hecho cualquiera formando parte de una concatenación de hechos tendientes a un fin, sino que representa un acto de rebeldía del concepto de dominicanidad ante la insólita actitud de un general tristemente famoso, que opacó sus glorias precedentes por la falta de confianza en la solidez de la nueva República, o por –según opinión de algunos historiadores- el efímero honor de un título de relumbrón, perdido muy pronto en los legajos de documentos del archivo doliente de Pedro Santana.
Y hoy, por la iniciativa oficial y privada de personas e instituciones, como esperamos que siga ocurriendo en lo porvenir, Moca celebra su fausta fecha, con la serena dignidad que otorga el haber cumplido nuestros antepasados con su deber patrio, sin que fructificara de inmediato la simiente arrojada por una avanzada de la cruzada redentora de la Restauración de la Patria.
