PLD y FP, cogiendo lucha sin necesidad
Por Charlie Núñez
El país está a menos de dos años de las elecciones municipales y dos años y días de las presidenciales, pero los actores políticos están en campaña a tiempo completo.
Un error que cometen nuestros dirigentes es creerse que, como ellos están en política, todo el mundo lo está y no es así y, algo peor, las elecciones no las van a decidir los miembros de los partidos, sino los que observan desde las gradas.
Aquellos que no tienen una pensión privilegiada ni disfrutan del presupuesto del país dándose la buena vida a costilla del pueblo llano y los sectores productivos, están desesperados por salir de este gobierno y, por tanto, tienen que mirar las opciones que disponen en la oposición.
Hoy por hoy, la mitad del universo de votantes no tiene una decisión de votar, o por quién hacerlo, posición muy cónsona con el historial de los últimos procesos.
Para lograr los votos que faltan a cualquiera de los partidos, tienen que desarrollar una buena campaña que atraiga esos votos que no tienen compromiso partidario, tratar de forzar una segunda vuelta y tratar de quedar en uno de los dos primeros lugares.
Cuando Danilo dice que no cuenten con que el PLD le va a endosar su apoyo a nadie, está en lo correcto, su trabajo es fortalecer la organización lo más que se pueda, y dijo dos cosas que pasaron por alto, no tienen el síndrome de Estocolmo y la expresión “por el momento”
Para tener resultados positivos, se necesita una buena estructura partidaria, recursos económicos y una acertada estrategia comunicacional; con estructura, dinero y comunicación no se gana si el traje no le queda al mensajero que lo sustente.
Ahí está parte de los problemas del PLD y la Fuerza del Pueblo; por eso hay quienes plantean que el PLD es un gran partido sin candidato y Leonel Fernández es un gran candidato sin partido. Eso no lo dicen enemigos, son dominicanos que entienden la coyuntura que estamos viviendo sin ser parte de los temas que separan a algunos de los miembros de estos partidos.
El PLD enfoca su campaña en que “con el PLD se vivía mejor” y en su historia partidaria, Leonel en su fortaleza como figura y su historia gubernamental; el problema es que la historia del PLD y la de la figura Leonel es la misma. Leonel tiene 6 años en la FP y 47 en el PLD; de los gobiernos en que se vivía mejor, Leonel encabezó 12 años de los 20.
La historia no se puede borrar; yo quiero que alguien me diga cuál es la diferencia entre el concepto “con el PLD se vivía mejor” o el utilizado en la campaña del 2004 con Leonel como candidato, que decía: “Estábamos mejor con él, por eso vuelve Leonel”.
La diferencia es que, como el PLD aún no tiene candidato, usan las siglas; si Danilo Medina pudiera ser candidato, estarían diciendo “estábamos mejor con él”. Ahora bien, los estudios demuestran que a la gente no le interesan ni entienden los problemas entre Leonel y Danilo.
En una ocasión llegan unos “Dominican York” a un bar de Salcedo y piden un blue label; la joven que le atiende, que no conoce eso, le lleva un white label. Cuando le dicen que ese no, que es un blue label, ella le contesta: “Son label to, es to lo mismo”. Así ve este pueblo a los verdes y morados, aunque haya teóricos que quieran plantear lo contrario.
El traje que confeccionó el PLD le queda a Leonel o a Danilo, pero Danilo no va a tocar esta fiesta; o cambian el concepto o se ponen de acuerdo, porque la historia partidaria y magníficas obras de gobierno no podrán ser un discurso ni de uno ni de otro si no van montados en la misma guagua. Si no quieren, no se “reburujen”, pero tienen que ir juntos; el pueblo lo sabe.

