Actualidad

Presidente de Bolivia declara el estado de excepción tras más de 50 días de protestas

LA PAZ, Bolivia, 20 junio.  — El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, declaró en la madrugada del sábado el estado de excepción en todo el país con el fin de liberar las carreteras bloqueadas tras superarse el umbral de los 50 días de protestas en su contra.

“Este no es un estado de excepción para restringir la vida de la gente. Es un estado de excepción para devolverle la libertad a la gente”, dijo el mandatario en un mensaje a la nación.

Paz explicó que la medida busca garantizar el suministro de combustible que arrecia en la nación a raíz de los cortes de ruta, que han dejado camiones cisterna varados. Además, hay escasez de oxígeno medicinal y alimentos.

El decreto prohíbe “bloquear calles, avenidas, caminos y carreteras que afecten la circulación y el abastecimiento”, y dispone que las Fuerzas Armadas apoyen de forma temporal a la policía “para recuperar el orden, liberar las vías y proteger a la población”.

Según la Administradora Boliviana de Carreteras, actualmente hay más de 40 puntos de bloqueo. La capital, La Paz, y la vecina ciudad de El Alto son las más castigadas por los cortes de ruta. Las protestas se mantienen en cuatro de las nueve regiones del país, siendo el departamento central de Cochabamba una de las zonas con mayor afectación.

La medida puede durar hasta 90 días, pero podrá anularse antes “si cesan los bloqueos, la violencia y las amenazas contra la población”, explicó el gobierno en un comunicado. El estado de excepción no limita el derecho al debido proceso ni las garantías constitucionales y permite que la población mantenga sus actividades cotidianas, agregó.

Los cortes de ruta han dejado a La Paz desabastecida de alimentos y combustibles y han causado al menos 17 fallecidos, la mayoría por falta de atención médica debido a los bloqueos, de acuerdo con el Defensor del Pueblo y organizaciones de derechos humanos.

El viernes por la noche, Paz firmó un acuerdo con uno de los sindicatos obreros, cuyos responsables pidieron levantar los cortes. La Central Obrera Boliviana se desmarcó de los sindicatos campesinos del altiplano de La Paz y los afines al expresidente Evo Morales (2006-2019), que mantenían las protestas.

Los campesinos rechazan dialogar con el gobierno de Paz y exigen su dimisión inmediata.

Las movilizaciones comenzaron con demandas sectoriales que, según los manifestantes, no fueron atendidas por el gobierno.

Por su parte, el ejecutivo acusa a Morales de promover las protestas desde su feudo cocalero en el Chapare, en el centro del país. El exmandatario se refugia en esa región desde octubre de 2024 para evitar declarar ante la justicia en un caso de presuntos abusos a una menor. (AP)

Difundelo