Resolución de la OEA sobre Haití busca aumentar presión a comunidad internacional sobre la crisis en el vecino país

Santo Domingo, 26 junio – El Canciller Roberto Álvarez Gil, afirmó que el significado de la resolución aprobada el pasado viernes por la Organización de Estados Americanos (OEA) referente a la actual situación haitiana es continuar generando presión internacional para lograr que se le brinde asistencia a la vecina nación.

«Es ampliar, es de amplificar, magnificar la voz de la comunidad internacional, solicitando el auxilio, la asistencia, la ayuda de Haití en toda la materia que dice ahí. La OEA no tiene las soluciones de poder usar las fuerzas coercitivas», explicó el canciller Álvarez en una entrevista a Diario Libre.

Recordó que hay un solo órgano que tiene esa faculta, que es el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, por lo aseguró que la resolución es un llamado a la comunidad internacional.

«Hay dos formas de ayudar a la Policía Nacional Haitiana: una es que el Consejo de Seguridad establezca bajo el capítulo 7 y el otro es que cualquier país puede pedir a otros países bilateralmente que les manden asistencia a sus fuerzas, eso no es una intervención de la soberanía del Estado cuando un país solicita asistencia militar por un motivo equis», dijo Álvarez.

Con relación al punto de las elecciones en Haití, indicó que el documento es muy claro porque establece que deben ser convocadas cuando estén dadas las condiciones y confió en que todo tiene que desembocar algún día en elecciones porque está claro que hay convencimiento de la comunidad internacional que no puede haber elecciones hasta que se creen la condiciones.

«No se puede dejar de hablar de elecciones, tiene que hablarse de eso eventualmente ahí tiene que ocurrir esas elecciones una vez que se haya mitigado el poder de las pandillas», manifestó.

El ministro de Relaciones Exteriores informó que la República Dominicana participó en un grupo de trabajo para tratar la situación haitiana que se formó desde la pasada asamblea de la OEA y que preside Trinidad y Tobago.

Al preguntarle sobre las implicaciones que tendrá para la República Dominicana la resolución de la OEA sobre Haití, el diplomático se limitó a decir que es un llamado de la comunidad internacional solicitando ayuda para el vecino país.

Expertos opinan

Para los expertos en el tema haitiano Nelson Espinal Báez y el ex cónsul de Haití en República Dominicana coincidieron en valorar la resolución de la OEA, respeto a la problemática haitiana.

Espinal Báez considera oportuno que la reunión de la OEA fuera aprovechada para poner en primer plano la cooperación con Haití. Porque entiende que la prioridad es el establecimiento del orden público, recuperar las calles y el espacio público que están bajo el dominio de pandillas fuertemente armadas.

Considera que hay que ver con optimismo el compromiso de controlar y evitar el tráfico de armas, reforzar la frontera y los puertos, junto a la asistencia a la policía haitiana.

«Ahora se requiere la definición de una hoja de ruta y el establecimiento de responsabilidades concretas por países. Llegó la hora de asumir la responsabilidad de los organismos internacionales, superando los formalismos y las declaraciones sin práctica, frente a lo urgente. Como lo viene reclamando reiteradamente nuestro presidente y la Cancillería», explicó

El experto en temas internacionales estima que la Organización de Estados Americanos debe tener un plan para sacar a Haití de la situación calamitosa en que se encuentra, que responda a preguntas como: ¿De qué forma la OEA va a contribuir con el restablecimiento de la ley y el orden en Haití?

¿Está definido el método de quitarle el control territorial a las bandas y el poder que ejercen sobre el Haití? ¿Cómo se van a satisfacer las necesidades básicas de la población a corto plazo, y garantizar que las ayudas no queden en manos de terceros que se benefician y la comercializan?

«A mediano plazo, qué hará la OEA para comprometer a los haitianos con la producción, en lo que sea factible, de modo que ellos mismos puedan traer comida a la mesa y empiecen a dejar de depender de las donaciones y el contrabando para alimentarse precariamente».

Otra preocupación es: ¿Cómo se afrontarían los problemas básicos de salud pública? En esencia, ¿se pondrá en marcha un plan de trabajo serio, integral y bien consensuado de carácter multinacional para abordar la crisis coyuntural y de fondo, o se continuará con la práctica de dejar esa pesada carga en las manos exclusiva de la República Dominicana?

Destaca rol de RD

Por su lado, Edwin Paraison, también director ejecutivo de la Fundación Zile, sostuvo que la comunidad internacional tiene un rol protagónico en la crisis haitiana como lo han demostrado antiguos altos funcionarios internacionales o el documental «Asistencia mortal» de Raoul Peck.

Destacó que la República Dominicana, como único país fronterizo de Haití, ha estado sintiendo de manera más intensa el impacto de la crisis solicitando un mayor apoyo de la comunidad internacional que tiene la responsabilidad moral de buscar soluciones.

«Para garantizar una implementación exitosa de esta resolución dos factores fundamentales deben tomarse en cuenta: la realidad política en términos de liderazgo gubernamental en Haití y en el escenario internacional y los intereses geopolíticos que dividen a los países», explicó el ex diplomático haitiano.

Estimó que es necesario buscar la mejor fórmula para la solución de la situación haitiana y puso de ejemplo que El Salvador es el primer país del mundo en anunciar que abriría una oficina de apoyo a la Policía Nacional Haitiana en Haití, pero no se ha recibido apoyo a esa propuesta en la región y Canadá tiene la misma idea, pero fuera del territorio haitiano.

«Los haitianos estamos divididos y no logramos un real acuerdo respecto a la transición, pero igual la comunidad internacional que quiere ayudar.  Ojalá que motivados por esta resolución logremos unificar criterios y crear sinergias para mejores resultados a favor de Haití», enfatizó.

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