Sheinbaum pide explicaciones sobre labor de funcionarios de EEUU muertos al norte de México
CIUDAD DE MÉXICO, 20 abril. — La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum dijo el lunes desconocer el operativo y la labor de dos miembros de la embajada de Estados Unidos muertos la víspera junto a dos funcionarios mexicanos en un accidente de tránsito en las montañas de Chihuahua, al noroeste de México, por lo que pedirá explicaciones tanto al gobierno estatal como al embajador estadounidense para confirmar que no se violó la ley.
“No fue un operativo que tuviera conocimiento el gabinete de seguridad”, señaló Sheinbaum durante su conferencia matutina. “No estábamos enterados, fue una decisión del gobierno de Chihuahua… ellos tienen que tener autorización de la Federación para esta colaboración que se tiene a nivel estatal, necesariamente, así lo establece la Constitución”.
Sin embargo, el fiscal de Chihuahua, César Jáuregui, dijo el domingo que el ejército mexicano participó en el desmantelamiento de uno de los mayores laboratorios de drogas sintéticas ubicados por las autoridades y que el accidente en el que murieron los “oficiales instructores” de la embajada estadounidense fue al regresar de esa operación.
La Embajada de Estados Unidos, ante una petición expresa de The Associated Press, declinó identificar a los funcionarios fallecidos o indicar en qué departamento del gobierno trabajaban pero, en un breve mensaje señaló que “apoyaban los esfuerzos de combate a los cárteles de las autoridades de Chihuahua”.
Según la explicación del fiscal, se había iniciado una investigación “desde hacía dos o tres meses entre la agencia estatal de investigación y Sedena (la Secretaría de Defensa) y cuando ya tuvimos la certeza mediante drones de la ubicación del lugar, acudimos en conjunto a realizar el aseguramiento de las instalaciones”.
Al regresar de ese operativo la madrugada del domingo, en plena noche y por las escarpadas montañas que unen el sur de Chihuahua con el estado de Sinaloa, la camioneta en la que viajaban los funcionarios de la embajada y dos miembros de la fiscalía estatal, que encabezaba un convoy de cinco vehículos, “parece ser que derrapó en alguna zona y se cayó por un barranco, estallando”, agregó el fiscal en conferencia de prensa.
Los instructores “se encontraban haciendo labores de entrenamiento, en el intercambio que tenemos generalmente y en forma normal, con las autoridades norteamericanas”, explicó Jáuregui.
En el operativo de Chihuahua se encontraron toneladas de productos para la fabricación de drogas sintéticas pero no personas, que previsiblemente fueron alertadas previamente y huyeron, agregó el fiscal.
La Secretaría de Defensa no contestó de manera inmediata a si participó o no en esa acción.
El embajador Ronald Johnson lamentó el domingo en sus redes las muertes y, aunque no mencionó cuáles eran las labores de sus empleados, reconoció “su dedicación y sus incansables esfuerzos para enfrentar uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo”.
Entredichos en la cooperación bilateral
El gobierno de Estados Unidos tiene en la lucha contra contra los cárteles y el tráfico de drogas uno de sus principales objetivos y su presidente Donald Trump no ha dejado de presionar a México para que ofrezca más resultados en seguridad ni de lanzar insinuaciones sobre su deseo de actuar militarmente contra las organizaciones criminales mexicanas a las que calificó el año pasado de terroristas.
La presidenta insistió el lunes en que “no hay operaciones conjuntas en tierra, ni en aire” sino intercambio mutuo de información con el gobierno de Trump, una colaboración que se realiza dentro de un marco jurídico “bien establecido” y con todo el respeto a la soberanía mexicana.
Ese intercambio de inteligencia fue, por ejemplo, clave para lograr la ubicación exacta del líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación, que murió en febrero en una operación de las fuerzas especiales mexicanas.
Sheinbaum agregó que el gobierno contactó el mismo domingo al embajador Johnson y que este lunes pediría una reunión del diplomático con el secretario de Relaciones Exteriores para aclarar el tema.
El entrenamiento de distintos cuerpos de seguridad mexicanos por parte de Estados Unidos es algo habitual, pero sus actividades en territorio mexicano han sido objeto de un debate, agudizado en esta administración después de las acciones militares lanzadas por Trump en Venezuela e Irán.
La polémica más reciente, en enero, fue el cruce de versiones sobre si uno de los fugitivos más buscados por Estados Unidos, el ex deportista canadiense Ryan Wedding, fue arrestado tras entregarse en México o en un operativo binacional. (AP)

