Tokio se blinda y las protestas se intensifican en víspera del funeral de Abe

Tokio, 26 sep (EFE).- Japón prepara con un gran despliegue de seguridad el funeral de Estado del ex primer ministro Shinzo Abe que se celebrará este martes, durante el que se movilizará a unos 20.000 agentes y militares, mientras siguen las protestas contra su celebración.

Unas 4.300 personas, incluidos unos 700 representantes de 217 países y organizaciones internacionales, asistirán al acto que tendrá lugar en el pabellón Nippon Budokan de Tokio.

Entre los invitados hay representantes de los órganos legislativos y judicial del país, responsables de gobiernos locales, líderes empresariales y dignatarios extranjeros.

Algunos de los asistentes foráneos de mayor perfil son la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris; el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel; el primer ministro de Cuba, Manuel Marrero; el primer ministro indio, Narendra Modi; o los cancilleres de México y El Salvador, Marcelo Ebrard y Alexandra Hill, entre otros.

Aunque las inmediaciones del Nippon Budokan serán inaccesibles para cualquier persona que no se encuentre entre los invitados o el personal acreditado, se instalará un área de ofrenda de flores para el público en general en el cercano parque Kudanzaka que permanecerá abierto entre las 10:00 y las 16:00, hora local.

MEDIDAS DE SEGURIDAD

Los cuerpos de seguridad, que desde hace días vigilan junto a patrullas caninas estaciones de metro como la concurrida estación de Tokio o los aeropuertos del área capitalina ante la prevista llegada de los dignatarios, estrecharon su nivel de alerta en la víspera del acto.

Las taquillas y papeleras de estaciones céntricas han sido selladas para evitar intentos de atentado, al igual que en ocasiones como la entronización del emperador Naruhito en 2019 o el encuentro en Tokio el pasado mayo de los líderes del Quad, el diálogo de seguridad que aúna a Japón, Estados Unidos, la India y Australia.

Desde hoy y hasta el miércoles, varias autopistas, carreteras y calles estarán cortadas con el fin de que puedan ser usadas de manera exclusiva por los invitados al encuentro y garantizar así su seguridad, según informó la Policía Metropolitana de Tokio.

HORA Y MEDIA DE CEREMONIA

La ceremonia fúnebre se prolongará aproximadamente una hora y media, en torno a la mitad de lo que duró el funeral de Estado por Shigeru Yoshida en 1965, el primero y hasta hora único de este tipo de acto financiado con dinero público para un ex primer ministro.

El acto comenzará con una intervención del portavoz del Gobierno, Hirokazu Matsuno, seguido por el himno nacional y un minuto de silencio.

Tras ello se proyectará un vídeo sobre Abe, seguido de varias intervenciones de la esfera ejecutiva y judicial del país, entre ellos el primer ministro, Fumio Kishida, y el ex primer ministro Yoshihide Suga, quien cogió el testigo de Abe tras su dimisión en 2020 y era uno de sus principales aliados políticos.

De acuerdo a la tradición, y pese a la excepción que hicieron con el funeral de la reina Isabel II, los emperadores Naruhito y Masako no asistirán al funeral de Abe, sino que enviarán representantes, al igual que los emperadores eméritos Akihito y Michiko.

PROTESTAS CONVOCADAS

El funeral de Estado por Abe ha generado controversia desde que el primer ministro Fumio Kishida anunció los planes de celebrarlo.

Las manifestaciones, donde han llegado a concentrarse más de 13.000 personas, se han intensificado conforme se acercaba la fecha y este mismo lunes se celebró una movilización en Tokio contra el evento.

Los críticos del evento, en torno a la mitad de la población, según encuestas de los medios locales, rechazan el desembolso público anunciado (unos 12 millones de euros) y el hecho de ensalzar a la polarizante figura de Abe, que cuenta con una alta estima a nivel internacional pero es más divisiva en el país.

Este mismo martes hay convocadas varias manifestaciones antes y durante la celebración del funeral.

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