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Trump sopesa paquete de armas para Taiwán tras cumbre destinada a estabilizar lazos EEUU- China

BEIJING, 15 mayo. — El presidente estadounidense Donald Trump dijo el viernes que aún no ha decidido si seguir adelante con un importante paquete de armas para Taiwán tras escuchar las preocupaciones al respecto del presidente chino Xi Jinping.

Los comentarios de Trump sobre Taiwán —una isla autogobernada que China reclama como su propio territorio— se produjeron cuando volaba de regreso a Washington tras concluir unas conversaciones cruciales en que ambos presidentes afirmaron que se lograron avances importantes en la estabilización de las relaciones entre Estados Unidos y China, a pesar las profundas diferencias que persisten entre las dos mayores potencias del mundo en cuestiones como Irán y Taiwán, entre otras.

“Tomaré decisiones”, dijo Trump. “Pero, ya saben, lo último que necesitamos ahora mismo es una guerra que está a 9.500 millas de distancia”.

En diciembre, el gobierno republicano de Trump autorizó un paquete récord de armas de 11.000 millones de dólares para Taipéi, pero aún no se ha materializado. Los legisladores también aprobaron en enero una venta de armas de 14.000 millones de dólares a Taiwán, pero la venta no puede avanzar hasta que Trump la envíe formalmente al Congreso. China se opone a tales ventas y ha sugerido que la relación de Washington con la isla autogobernada es el factor clave en las relaciones entre Estados Unidos y China.

“Lo escuché”, dijo Trump. “No hice ningún comentario”.

Según analistas, la consulta de Trump con Xi sobre las ventas de armas a Taiwán podría violar las llamadas Seis Garantías, un conjunto de principios de política estadounidense no vinculantes formulados en 1982 bajo el presidente Ronald Reagan que han ayudado a guiar la relación de Estados Unidos con Taipéi.

La segunda de las Seis Garantías establece que Estados Unidos “no acuerda consultar con la República Popular China sobre las ventas de armas a Taiwán”.

Trump señala que el tema de las garantías de 1982 surgió en las conversaciones con Xi.

Trump comentó que Xi es “muy positivo” sobre posible acuerdo nuclear

Trump indicó también que planteó un posible acuerdo nuclear tripartito entre Estados Unidos, Rusia y China. Quiere que cada uno firme un pacto que limite el número de ojivas nucleares en su arsenal. En el pasado, Beijing se había mostrado reacio a la idea de entrar en un pacto de ese tipo.

El arsenal chino, según estimaciones del Pentágono, supera las 600 ojivas nucleares operativas y está lejos de la paridad con Estados Unidos y Rusia, que se cree que tienen más de 5.000 ojivas nucleares cada uno. Pero Trump sugirió que Xi se mostró receptivo a la idea.

“Obtuve una respuesta muy positiva”, dijo Trump. “Este es el comienzo”.

El último pacto sobre armas nucleares —el tratado New START, entre Rusia y Estados Unidos— expiró en febrero, eliminando cualquier limitación a los dos mayores arsenales atómicos por primera vez en más de medio siglo. Cuando el acuerdo estaba a punto de finalizar, Trump rechazó un exhorto de Rusia para extenderlo por otro año y pidió un pacto “nuevo, mejorado y modernizado” que incluyese a China.

El Pentágono estima que China tendrá más de 1.000 ojivas nucleares operativas para 2030.

Impresiona a Trump residencia presidencial china

Xi recibió a Trump en su residencia oficial, Zhongnanhai, el viernes para el último compromiso de la cumbre antes del regreso del estadounidense a Washington. Los dirigentes dieron un breve paseo por los jardines, que cuentan con árboles antiguos y rosas chinas, y recorrieron un pasadizo cubierto con columnas verdes y arcos pintados con aves y paisajes montañosos tradicionales chinos.

Durante el té y el almuerzo, Trump y Xi —acompañados por sus principales asesores y traductores— se reunieron durante casi tres horas antes de que el estadounidense cerrara su visita de tres días a China.

Trump pareció impresionado por los bucólicos jardines y comentó que las rosas eran las más hermosas que había visto. Xi prometió enviarle algunas semillas de rosas.

“Han sido unos días realmente estupendos”, dijo Trump a reporteros.

Xi, por su parte, calificó la visita como un “hito”. “Hemos establecido una nueva relación bilateral, o más bien una relación constructiva, estratégica y estable”, afirmó.

Pero esta perspectiva optimista choca con algunas verdades difíciles en torno a los asuntos más delicados entre las dos superpotencias.

Beijing ha mostrado poco interés público en los pedidos de Washington para que se involucre más en la solución del conflicto en Irán, aunque Trump afirmó en una entrevista con Sean Hannity, de Fox News, que Xi se había ofrecido a ayudar en sus conversaciones.

En las últimas semanas, el Departamento de Estado estadounidense ha acusado a empresas chinas de proporcionar imágenes satelitales al gobierno iraní y el del Tesoro ha tomado medidas contra refinerías chinas acusadas de comprar crudo a Teherán, así como a responsables del transporte de ese petróleo.

Xi advirtió el jueves a Trump durante sus conversaciones privadas que sus diferencias con relación a la isla autogobernada de Taiwán, si se gestionan mal, podrían poner a las dos potencias dominantes del mundo en el camino hacia “choques e incluso conflictos”, según funcionarios del gobierno chino.

Pero durante su regreso a Estados Unidos, Trump dijo que no le preocupaba que la relación entre Estados Unidos y China estuviera en peligro.

“Creo que estaremos bien”, señaló.

Taiwán sigue siendo el asunto más importante para China

El lenguaje tajante de Xi con relación a Taiwán quedó de manifiesto durante la visita, y funcionarios del gobierno chino insistieron en que las diferencias sobre la isla autogobernada representan el mayor riesgo para las relaciones entre Washington y Beijing.

Pero el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, dijo a NBC News que la política de la Casa Blanca hacia Taiipéi “no ha cambiado” y advirtió que será “un terrible error” que China intente tomar la isla por la fuerza. También describió los comentarios de Xi como una práctica habitual.

“Ellos siempre lo plantean. Nosotros siempre dejamos clara nuestra posición y pasamos a otros temas”, manifestó Rubio, que fue uno de los asesores de alto nivel que acompañaron a Trump en las conversaciones.

Algunos republicanos en el Congreso expresaron su descontento por la declaración de Trump de que aún no ha decidido si seguir adelante con el paquete de armas para Taiwán.

“Tenemos que apoyar a Taiwán, igual que tenemos que apoyar a Ucrania”, dijo el representante Brian Fitzpatrick, republicano de Pensilvania. “Estas son las fortalezas de la democracia, y están en la primera línea, y tenemos que protegerlas y defenderlas”.

El representante republicano Michael McCaul dijo que no le sorprendía que Xi adoptara una postura agresiva sobre Taiwán.

“Tenemos que armar a Taiwán para que puedan defenderse como disuasión”, subrayó McCaul.

China quiere que se reabra el estrecho de Ormuz

Trump dijo que él y Xi también hablaron extensamente sobre Irán.

Los dirigentes coincidieron en que el estrecho de Ormuz —que está prácticamente cerrado desde el inicio del conflicto con Irán— debe reabrirse para satisfacer la demanda energética global. Aproximadamente el 20% del petróleo que se comercializa en el mundo pasaba por el estrecho antes del comienzo de la guerra el 28 de febrero.

“Tenemos una visión muy similar sobre (cómo) queremos que termine”, dijo el presidente. “No queremos que tengan un arma nuclear”.

Funcionarios de la Casa Blanca dicen que Xi también está en contra de la implementación de cualquier tipo de peaje a los buques que crucen el estrecho y manifestó su interés en que China pueda comprar más petróleo a Estados Unidos para reducir su dependencia futura del crudo del golfo Pérsico.

A principios de semana, Trump había restado importancia a las conversaciones con Xi sobre la guerra en Irán, que dura ya 11 semanas, ha disparado los precios de la energía y amenaza con hundir a la economía mundial en una recesión si no concluye pronto. (AP)

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