Un muerto y cinco sobrevivientes tras estrellarse un jet privado en una autopista de Texas
Laredo, Texas, 18 junio.– Una persona murió y otras cinco sobrevivieron luego de que un jet privado se estrellara la noche del martes sobre la autopista estatal Loop 20, en la ciudad de Laredo, Texas, accidente que también dejó una persona herida en tierra y obligó al cierre prolongado de una de las principales vías de la localidad mientras las autoridades federales iniciaban una investigación para determinar las causas del siniestro.
De acuerdo con informaciones ofrecidas por el Departamento de Policía de Laredo y la Administración Federal de Aviación (FAA), la aeronave transportaba a seis personas al momento del accidente. El investigador y portavoz policial José Baeza confirmó que cinco ocupantes lograron sobrevivir al impacto.
El funcionario informó además que cinco agentes policiales tuvieron que ser trasladados a centros médicos tras sufrir inhalación de humo durante las labores de rescate realizadas en medio del incendio que se produjo después del choque.
Según las autoridades, el accidente ocurrió poco antes de las 10:00 de la noche, cuando la Policía recibió una llamada de emergencia procedente de la torre de control del aeropuerto local alertando sobre una aeronave con problemas en vuelo. Minutos después, se notificó que el avión había realizado un aterrizaje de emergencia sobre la autopista.
La magnitud del accidente obligó al cierre de la carretera Loop 20 en ambas direcciones durante toda la noche y gran parte de la mañana siguiente, mientras los equipos de emergencia y los investigadores trabajaban en la escena.
Informaciones divulgadas por medios estadounidenses indican que la aeronave había reportado problemas mecánicos severos y bajos niveles de combustible antes del accidente. Gilberto Sánchez, director del Aeropuerto Internacional de Laredo, explicó que el avión perdió contacto con la torre de control y terminó descendiendo de emergencia sobre la vía.
Datos de rastreo aéreo identificaron la aeronave como un Cessna Citation Latitude, matrícula N523QS. El jet había despegado la tarde del martes desde San José del Cabo, México, con destino a Austin, Texas, pero fue desviado hacia Laredo antes de que se produjera el accidente.
Según registros de vuelo, la aeronave partió del Aeropuerto Internacional de Los Cabos a las 6:19 de la tarde. El aparato, fabricado en 2016, formaba parte de la flota de la empresa NetJets y tenía capacidad para transportar hasta siete pasajeros.
Las autoridades confirmaron que fragmentos del avión impactaron un vehículo que circulaba por la autopista en dirección sur, provocando lesiones a una persona. Sin embargo, los investigadores aún no han determinado qué parte específica de la aeronave golpeó el automóvil.
Baeza explicó que una gran cantidad de combustible de aviación quedó derramada sobre la carretera, lo que obligó a ampliar el perímetro de seguridad debido al alto riesgo de incendio y explosión.
“Los peritos tienen que revisar cada centímetro de la escena”, indicó el portavoz policial al explicar la prolongación del cierre de la autopista.
Testigos describieron momentos dramáticos tras el accidente. Según relataron, la aeronave se incendió al impactar y quedó prácticamente partida en dos, inclinada sobre uno de sus costados.
Conductores que transitaban por la zona abandonaron sus vehículos para intentar ayudar a los ocupantes atrapados, mientras otros grababan videos de la escena o corrían hacia la aeronave en llamas.
Entre ellos se encontraba Zayra Garza, una esteticista que regresaba a casa junto a varias compañeras de trabajo y que logró captar imágenes del siniestro.
“Parecía parte de una película. Estaba en shock”, declaró la mujer, quien aseguró haber observado a una persona dentro de la cabina intentando romper el parabrisas para escapar.
Garza relató que dos ciudadanos acudieron al lugar con un mazo y una pala para tratar de romper el cristal de la cabina y mantener abierta una de las puertas del avión. También afirmó haber visto salir a tres personas que aparentaban ser adolescentes, seguidas por alguien que parecía formar parte de la tripulación o ser el piloto.
Según su testimonio, otro miembro de la tripulación intentaba rescatar a una persona inconsciente mientras las llamas consumían parte de la aeronave.

“Lo que más me preocupaba era el fuego. Pensaba que podía explotar en cualquier momento”, expresó.
El portavoz policial indicó que varios de los primeros agentes en llegar al lugar ingresaron a la aeronave cuando todavía estaba envuelta en humo y fuego para sacar a los sobrevivientes, acción que provocó que varios de ellos sufrieran inhalación de humo.
La investigación del accidente está siendo encabezada por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), con el apoyo de la Administración Federal de Aviación. Agentes del FBI también acudieron al lugar la misma noche del accidente para colaborar en las pesquisas.
Por su parte, la empresa NetJets confirmó que la aeronave siniestrada formaba parte de sus operaciones y aseguró que está cooperando plenamente con las autoridades.
El alcalde de Laredo, Víctor Treviño, expresó sus condolencias a los afectados por la tragedia.
“Nuestros pensamientos y oraciones están con las familias y seres queridos afectados por el reciente accidente de un jet privado”, manifestó el ejecutivo municipal en un comunicado.
Hasta el momento, las autoridades no han divulgado la identidad de la persona fallecida, debido a que el proceso de notificación a los familiares aún no había concluido.
