Vuelve el Festival de Viña del Mar tras dos años suspendido por la covid-19

Santiago de Chile, 17 feb (EFE).- El Festival Internacional de la Canción de la ciudad chilena de Viña del Mar vuelve después de dos años suspendido por la pandemia de la covid-19, desplegando este viernes la alfombra roja con una gala inaugural, la previa de una semana de conciertos de talla internacional como Christina Aguilera y Fito Páez.

Artistas mundiales invitados, comediantes de renombre, y dos competiciones de música folclórica e internacional: el Festival de Viña del Mar es el exponente más notable de la cultura latinoamericana en Chile, y se celebrará durante seis jornadas, del 19 al 23 de febrero.

La medellinense Karol G y la chilena Paloma Mami serán las artistas que abrirán el festival en la noche del domingo, acompañadas por la humorista chilena Pamela Leiva.

En los seis días del festival, pasarán por el escenario artistas de renombre internacional como Christina Aguilera, Alejandro Fernández o Nicki Nicole, aunque también habrá representación chilena, como el histórico grupo de rock Los Jaivas.

Por parte de los humoristas, esta edición presenta por primera vez una oferta paritaria, tres hombres y tres mujeres, con personajes como Fabrizio Copano, que vuelve frente al público chileno tras una exitosa carrera de comediante en Estados Unidos, o Belén Mora, con una larga trayectoria en la televisión.

CAMINO TORTUOSO

El Festival de Viña del Mar vuelve tras dos años de suspensión por la pandemia, en 2021 y 2022, y otra edición, la de 2020, que se celebró a medio gas y entre manifestaciones sociales por la ola de protestas del denominado «estallido social» que sacudieron el país a partir de octubre de 2019 y se alargaron durante varios meses.

La organización del festival tampoco lo ha tenido fácil este año, ya que diversas bajas de su cartel obligaron a buscar a nuevas figuras a última hora: el 7 de febrero se retiró el grupo mexicano Maná, por problemas de salud de su cantante y, una semana después, renunció el humorista que acompañaba a los mexicanos, Yerko Puchento, por los cambios en la noche en la que actuaba.

Puchento había pedido al festival tener un público adulto para su espectáculo, pero la organización substituyó a Maná con la música urbana de la argentina Tini, lo que, para el comediante, fue un «incumplimiento de la única condición» de su contrato.

La marcha del humorista chileno precipitó, horas después, la dimisión del productor ejecutivo del evento, Mauricio Correa, aunque, al fin, el festival pudo completar su cartel con un nuevo humorista, el chileno Diego Urrutia, un comediante con una fuerte presencia en las plataformas Twitch y TikTok, con un público mayoritariamente joven.

ESCENARIO DE GRANDES NOMBRES

El Festival de Viña del Mar ha sido históricamente un escenario imprescindible para todo artista con influencia en Latinoamérica, siendo un amplio altavoz para su música o el lugar idóneo para presentar un nuevo trabajo.

Así fue con artistas tan conocidos como Shakira, que participó en Viña del Mar, aún desconocida, representó a Colombia en la competencia internacional del festival en 1993. No ganó, pero volvió al escenario cuatro años después, ya como invitada fuera de la competición, para reencontrarse con el público chileno.

Este viernes, la noche inaugural retomará el festival más histórico Chile, que en esta edición invita a respirar la naturaleza y el mar que caracterizan la región de Valparaíso, donde se sitúa la ciudad de Viña del Mar, acompañados por la identidad de sus gentes, con su lema: «Aire, agua, tierra».

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