La guerra como caos…
Francisco S. Cruz
Creo que a nadie le gusta la guerra, excepto que a los que fabrican armas no importa de qué bando, generación o tecnología. Sin embargo, históricamente, ha sido difícil cambiar algún mapa o situación desigual sin algún tipo de violencia pasiva o frontal -Gandhi-Mandela-.
Ahora mismo se libra una guerra que, a simple vista, parece ser por petróleo o por derrumbar viejos atavismos políticos, libertarios, religiosos o de control geopolítico-comercial; unos en manos de castradores de libertades públicas y otros de fanáticos-fundamentalistas religiosos; mientras, detrás de bambalinas, China, Rusia y otras potencias, aunque fingen no estar implicadas en la guerra, también lo están, solo que prefieren no ser la mecha o el epicentro…
Jamás la guerra fue tan cruda y desalmada como esta, pero al mismo tiempo tan patética como inevitable, pues era como dejar la suerte de todos en manos de creencias ciegas, fanatismo extremista o de hombres caducos -“comunistas de derecha”, como les llamó un caro amigo-, mientras esas sociedades se caen a pedazos -por ejemplo, Cuba- y otra -Irán- una amenaza latente global donde el martirologio o kamikazes es la redención lunática. Entonces, ¿de qué guerra hablamos? ¿De la que no queremos ver ni enfrentar?
Está humanidad, si cabe la categoría, ya no debería regirse por instituciones caducas o decadentes que ni siquiera pueden fijar límites igualitarios, sino ejercitar el ocio o la diplomacia de hipocresía cuando el presupuesto de su existencia y su propia razón histórica ya se venció -bien lo dijo Bukele, y ya veremos si el 2029 lo desmiente o lo desnuda-. Porque nadie, ningún país, debería tener el derecho -por ubicarse en algún punto estratégico-geográfico- de cerrar o minar un pedazo de mar que podría alterarlo todo. Es esa soberanía la que no debería existir….(y mucho menos, en manos de fanáticos religiosos -otrora, Sha o dictador- ).
Entonces, finalmente, que nadie diga que la guerra que se libra en Medio oriente es por petróleo o que solo EE.UU. e Israel la libran, porque ahí están otras potencias, soterradamente, jugando sus cartas, asistiendo en claves y gestos; o tan sencillo, como si ven un final desfavorable a sus intereses, queriendo entrar, ya no de refilón, sino como dolientes-beneficiarios. !Que jodidos estamos! !No, es la vieja doble moral política, y punto!
El Caribe

