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lunes, 10 de agosto de 2026
Abinader asume control del PRM en medio de pactos que reacomodan fuerzas para la carrera presidencial de 2028

Abinader asume control del PRM en medio de pactos que reacomodan fuerzas para la carrera presidencial de 2028

·10 de agosto de 2026·14

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Por Manuel Jiménez

Santo Domingo, 10 agosto.– La elección del presidente Luis Abinader como nuevo presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) ha provocado diversas lecturas en el escenario político, principalmente por el papel que podría desempeñar el mandatario como árbitro de la competencia por la candidatura presidencial de 2028 y por la distribución de los principales cargos de la organización entre sectores vinculados a los aspirantes que buscan sucederlo.

La XXIV Convención Nacional Ordinaria Orlando Jorge Mera, celebrada este domingo 9 de agosto, aprobó por unanimidad y aclamación una plancha de consenso encabezada por Abinader, acompañado de Deligne Ascención como primer vicepresidente ejecutivo; Juan Garrigó Mejía como secretario general; y Gloria Reyes como secretaria nacional de Organización.

La selección de esas figuras, lejos de ser observada únicamente como un relevo administrativo, ha sido interpretada en medios políticos como un complejo ejercicio de equilibrio entre los principales grupos que comienzan a disputar espacios de poder dentro del oficialismo con la mirada puesta en las elecciones de 2028.

Abinader, impedido constitucionalmente de optar por otro período presidencial consecutivo, pasa ahora a controlar formalmente la principal posición política del partido y se coloca en condiciones de desempeñar un papel decisivo en la preservación de la unidad durante el proceso para escoger al próximo candidato presidencial.

Tras su elección, el mandatario agradeció públicamente la decisión de los delegados y aseguró que la nueva etapa estará orientada a fortalecer la organización y mantener su unidad. “Agradezco a mis compañeros el honor de elegirme como presidente del PRM”, expresó Abinader a través de sus redes sociales, donde manifestó que trabajará junto a la militancia para continuar fortaleciendo el partido.

El hijo de Carolina y nieto de Hipólito llega a la Secretaría General

Uno de los movimientos que más atención ha generado es la escogencia del joven economista Juan Garrigó Mejía como secretario general, en sustitución precisamente de su madre, Carolina Mejía.

Garrigó Mejía es hijo de la alcaldesa del Distrito Nacional y nieto del expresidente Hipólito Mejía. Su llegada permite que el sector históricamente vinculado al exmandatario conserve la Secretaría General, una de las posiciones con mayor influencia en la estructura territorial y política del PRM.

Antes de la convención, el propio Hipólito Mejía había confirmado públicamente que su nieto sería parte de la fórmula consensuada. Al ser preguntado sobre quién ocuparía la Secretaría General, respondió directamente que sería Juan Garrigó y definió el entendimiento alcanzado como un arreglo democrático destinado a evitar conflictos internos.

El nombramiento adquiere especial significado porque Carolina Mejía ha ratificado sus aspiraciones de competir por la candidatura presidencial del PRM en 2028. Por esa razón, aunque Garrigó deberá ejercer institucionalmente como secretario general de toda la organización, políticamente su elección fortalece la presencia del grupo Mejía dentro de la dirección partidaria.

Garrigó había competido por la posición frente a dirigentes como Gloria Reyes y Jean Luis Rodríguez. Este último, considerado cercano políticamente a David Collado, declaró antes de la convención que mantendría sus aspiraciones, pero que respaldaría cualquier consenso alcanzado por los organismos del PRM.

Gloria Reyes y el eje Yayo-Collado

El otro movimiento que ha provocado particular interés es la designación de Gloria Reyes como secretaria nacional de Organización, posición estratégica porque tiene una relación directa con las estructuras territoriales y la maquinaria electoral del partido.

Reyes mantiene desde hace tiempo vínculos políticos con Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón. En septiembre de 2024 llegó incluso a promover públicamente a Sanz Lovatón como una figura con condiciones para representar el relevo presidencial del PRM.

El escenario posteriormente cambió. Sanz Lovatón confirmó este año un acercamiento con David Collado y explicó públicamente que ambos equipos habían sostenido reuniones dirigidas a construir consensos y preservar la unidad interna del partido.

El periódico elCaribe, en un análisis publicado este lunes sobre la nueva correlación interna, sostiene que el entendimiento entre Sanz Lovatón y Collado permitió al sector colocar a Gloria Reyes en Organización y representa el surgimiento de una tercera fuerza dentro de la estructura partidaria. El medio también señala que Sanz Lovatón habría comprometido respaldo a una eventual candidatura presidencial de Collado.

Ese elemento debe ser presentado como una lectura política publicada por ese medio, y no como una decisión institucional del PRM ni como una declaración de Gloria Reyes anunciando apoyo presidencial a Collado.

De hecho, antes de la convención Reyes declaró que su prioridad era respaldar a Abinader y al PRM y que aceptaría la decisión que adoptaran los organismos partidarios.

Collado y Carolina, dos grupos que miden fuerzas

La composición de la nueva dirección se produce en momentos en que dentro del PRM se hace cada vez más visible la competencia entre los grupos vinculados principalmente a David Collado y Carolina Mejía, aunque existen otros aspirantes y corrientes con capacidad de incidencia.

Las diferencias ya habían quedado expuestas durante reuniones anteriores del Comité Nacional. En junio, cuando Collado llegó a una actividad partidaria, dirigentes presentes corearon “Llegó David”, mientras otro grupo respondió con consignas que fueron interpretadas como respaldo a Carolina Mejía. En aquella ocasión, Abinader llamó a manejar las diferencias internamente y recordó que ningún dirigente está por encima del partido.

La distribución resultante de la convención parece diseñada precisamente para impedir que uno solo de esos sectores controle toda la maquinaria partidaria.

El sector de Hipólito Mejía y Carolina conserva una posición fundamental mediante Juan Garrigó en la Secretaría General, mientras el espacio asociado políticamente a Sanz Lovatón y al acercamiento con David Collado gana terreno con Gloria Reyes en Organización.

También Wellington Arnaud obtiene presencia importante: Luis Delgado, identificado por elCaribe con su corriente, fue seleccionado secretario nacional Electoral, otra posición relevante para los procesos internos y electorales.

Deligne, hombre clave de Abinader

En el centro de ese equilibrio aparece Deligne Ascención, hasta ahora secretario nacional de Organización y uno de los dirigentes de confianza del presidente.

Ascención fue seleccionado primer vicepresidente ejecutivo, una función fortalecida por las modificaciones estatutarias y que tendrá responsabilidades operativas dentro del partido, permitiendo que Abinader concentre mayor atención en la conducción política.

La estructura establece así una especie de distribución de funciones: Abinader ejerce el liderazgo político; Ascención tendrá un papel ejecutivo relevante; Garrigó manejará la Secretaría General y Reyes estará al frente de Organización.

Los demás cargos

La reforma aprobada amplió de tres a cinco las vicepresidencias y también de tres a cinco las subsecretarías generales, aunque en la información divulgada tras la convención fueron identificados inicialmente cuatro subsecretarios generales.

Además de Deligne Ascención como primer vicepresidente, fueron escogidos Milagros Ortiz Bosch, segunda vicepresidenta; Eddy Olivares, tercero; Nelson Arroyo, cuarto, y Salvador Ramos, quinto.

Como subsecretarios generales fueron anunciados Kelvin Cruz, primer subsecretario; Lía Díaz, segunda; Jean Luis Rodríguez, tercero, y Rosa Santos, cuarta.

Gloria Reyes ocupará la Secretaría Nacional de Organización y Luis Delgado la Secretaría Nacional Electoral.

La Comisión Nacional de Elecciones Internas quedó encabezada por Deligne Ascención, con Dionicio de los Santos como vicepresidente ejecutivo, además de Salvador Ramos, Rafael Santos Badía, Sigmund Freund, Edgar Batista, Darío Castillo Lugo, Íñigo Larrazábal, Jaime Marte Martínez, Sarah Paulino, Scarlet Benzán, Carlos Valdez, Daris Sánchez y Eddy Arango.

Autoridades estarán hasta 2030

Otro de los elementos importantes surgidos de la convención fue la modificación del período de las nuevas autoridades nacionales.

Aunque inicialmente se había informado que serían escogidas únicamente para 2026-2028, finalmente se estableció que la dirección nacional permanecerá durante cuatro años, hasta 2030. El período de dos años será aplicado a las estructuras territoriales y a las circunscripciones del exterior.

La decisión resulta políticamente significativa porque significa que Abinader permanecerá como presidente del PRM durante todo el proceso electoral de 2028 y continuará encabezando formalmente la organización durante los primeros dos años del próximo período constitucional.

Las nuevas autoridades serán juramentadas el próximo 5 de septiembre.

Paliza y Carolina entregan el mando

José Ignacio Paliza cerró ocho años como presidente del PRM defendiendo la unidad como uno de los principales activos que deja su gestión. Reconoció que durante ese período existieron diferencias internas, pero sostuvo que la organización logró manejarlas sin fracturarse.

Carolina Mejía también destacó el trabajo realizado durante su período como secretaria general y expresó confianza en Abinader, Ascención y Garrigó, asegurando que continuarán preservando la unidad de la organización.

La próxima etapa del reordenamiento interno será igualmente importante. Antes de la juramentación del 5 de septiembre, el Comité Nacional deberá escoger 15 nuevos integrantes de la Dirección Ejecutiva, lo que abrirá otro espacio de negociación entre las diferentes corrientes.

Entre los nombres mencionados para ingresar a ese organismo figuran Guido Gómez Mazara, Sigmund Freund, Eilyn Beltrán, Adolfo Pérez y Luis Miguel de Camps, aunque esas incorporaciones todavía deberán ser formalizadas por los organismos correspondientes.

La convención del domingo, por tanto, cerró la disputa inmediata por las principales posiciones, pero no terminó la lucha política interna.

Abinader queda colocado en la cúspide de la organización; Hipólito Mejía y Carolina conservan influencia mediante Garrigó; el entendimiento entre Sanz Lovatón y Collado obtiene una posición estratégica con Gloria Reyes; Wellington Arnaud consigue presencia en el área electoral, mientras otras figuras como Guido Gómez Mazara, Raquel Peña y dirigentes con aspiraciones propias continuarán buscando espacios.

Hasta ahora no existe una decisión oficial del PRM sobre quién será su candidato presidencial en 2028 ni puede afirmarse que la distribución de cargos constituya por sí sola un respaldo institucional a ninguno de los aspirantes.

Lo que sí deja claramente establecido la asamblea es que la carrera por la sucesión de Abinader ya tiene expresión dentro de la estructura de poder del PRM, mientras el propio presidente pasa a ocupar la posición desde la cual deberá administrar las diferencias y procurar que la competencia por la candidatura presidencial no rompa la unidad que permitió al partido alcanzar y conservar el poder.

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