
Abinader establece nuevas reglas para supervisar el béisbol, academias y protección de prospectos en República Dominicana
Santo Domingo, 27 agosto.- El Poder Ejecutivo aprobó, mediante el Decreto 601-26, del 26 de agosto de 2026, un nuevo Reglamento para la Supervisión del Béisbol Profesional y Recreativo y de las Academias, Ligas y Programas de Desarrollo en República Dominicana, con el propósito de ordenar la práctica de ese deporte y reforzar la protección de jugadores y prospectos, especialmente de los menores de edad.
La normativa establece reglas de supervisión para prácticamente todos los actores vinculados al béisbol dominicano, incluyendo ligas, equipos, jugadores, academias, agencias, representantes, entrenadores, árbitros, scouts y otras personas u organizaciones relacionadas con esta actividad.
El reglamento designa a la Dirección del Comisionado Nacional de Béisbol, órgano funcionalmente desconcentrado del Ministerio de Deportes y Recreación, como la autoridad competente para ejercer las funciones de regulación y supervisión contempladas en la disposición.
La nueva normativa se sustenta en principios de legalidad, integridad deportiva, transparencia, debido procedimiento administrativo, protección de los atletas, interés superior de los menores de edad, igualdad de oportunidades, seguridad, prevención de conflictos de interés y buena fe.
Para desarrollar sus atribuciones, la Dirección del Comisionado estará organizada mediante una Dirección Ejecutiva y dos áreas sustantivas: la Dirección Técnica y la Dirección de Regulación del Béisbol.
La Dirección Técnica tendrá entre sus principales responsabilidades la supervisión de los aspectos técnicos de la actividad, las condiciones de las infraestructuras, las academias, los programas de entrenamiento, la seguridad y las disposiciones relacionadas con el dopaje.
La Dirección de Regulación del Béisbol, en cambio, estará encargada fundamentalmente del registro y la supervisión administrativa de las personas, organizaciones y demás actores que integran el sector.
Crean Registro Nacional del Sistema de Béisbol
Uno de los principales instrumentos introducidos por el reglamento es el Registro Nacional del Sistema de Béisbol, concebido para inscribir, certificar, verificar y dar seguimiento a ligas, equipos, jugadores, academias, agencias, representantes, entrenadores, árbitros, scouts y otros participantes.
Las personas físicas y jurídicas incorporadas al registro estarán obligadas a mantener actualizada la información suministrada a las autoridades.
El decreto aclara, sin embargo, que la inscripción en ese registro no sustituye las licencias, permisos o autorizaciones que corresponda emitir a otras instituciones públicas conforme a las leyes y reglamentos vigentes.
Contratos y transferencias de jugadores
En lo relativo al béisbol profesional, la disposición establece mecanismos para supervisar las ligas y organizaciones, así como para registrar jugadores y equipos.
También incorpora regulaciones relacionadas con las transferencias de jugadores y el depósito de contratos, estableciendo condiciones mínimas destinadas a garantizar protección contractual, transparencia y consentimiento informado.
La normativa crea además un consejo consultivo honorífico, que tendrá funciones de asesoramiento en las materias vinculadas con el desarrollo, regulación y funcionamiento del béisbol.
Otro capítulo está dedicado a preservar la integridad de las competiciones. Para ello se incorporan disposiciones sobre prevención de la manipulación de resultados, conflictos de interés y dopaje.
Asimismo, quedan sometidas a reglas específicas las actuaciones de agencias, representantes, intermediarios y scouts, sectores que desempeñan un papel particularmente importante en la identificación, preparación y contratación de prospectos dominicanos.
Regulaciones para el béisbol recreativo
El reglamento también extiende la supervisión estatal al béisbol recreativo, incluyendo las ligas y organizaciones que desarrollan actividades en esa modalidad.
La normativa contempla el registro y categorización de jugadores y equipos, organización de eventos, certificación de entrenadores, registro y capacitación de árbitros y requisitos relacionados con las condiciones de seguridad de las instalaciones deportivas.
Los equipos deberán contar, además, con una póliza de responsabilidad civil, como mecanismo de protección frente a determinados incidentes que pudieran producirse durante sus actividades.
El decreto promueve igualmente programas de formación y desarrollo deportivo y establece mecanismos de coordinación con la Federación Dominicana de Béisbol.
Mayor control sobre las academias
Una parte importante del nuevo reglamento está dedicada al funcionamiento de las academias de béisbol, la formación de prospectos y la protección de los atletas.
Todas las academias alcanzadas por la normativa deberán registrarse y cumplir requisitos relacionados con seguridad, salubridad, higiene y mantenimiento de sus instalaciones.
Cuando las academias proporcionen alojamiento, alimentación o transporte a los jugadores y prospectos, tendrán que garantizar condiciones adecuadas de habitabilidad, nutrición, supervisión y trato digno.
También se establecen requerimientos relacionados con la idoneidad del personal que trabaja con los atletas, los programas de entrenamiento, la atención médica, la protección de la salud y el respeto de los derechos de los jugadores.
Protección especial para prospectos menores de edad
El Decreto 601-26 dedica especial atención a los menores de edad, uno de los grupos más vulnerables dentro del sistema de desarrollo del béisbol dominicano debido a que numerosos prospectos comienzan su preparación para una eventual carrera profesional desde edades muy tempranas.
El reglamento establece una protección reforzada y exige la autorización de los padres, madres, tutores o responsables legales para determinadas actividades relacionadas con los menores.
Las academias y demás organizaciones tendrán la obligación de adoptar medidas destinadas a prevenir situaciones de abuso, explotación, acoso, discriminación, negligencia, sobreentrenamiento y abandono escolar.
La normativa dispone además que la preparación deportiva de los menores no podrá desarrollarse en detrimento de su educación, salud, descanso o desarrollo integral.
El proceso de reclutamiento y evaluación de los prospectos deberá efectuarse bajo criterios de transparencia, quedando prohibidas las prácticas engañosas o abusivas.
Inspecciones, quejas y medidas preventivas
Para garantizar el cumplimiento de las nuevas disposiciones, la Dirección del Comisionado Nacional de Béisbol estará facultada para realizar inspecciones, recibir quejas y denuncias y requerir la corrección de irregularidades.
También podrá disponer medidas administrativas preventivas cuando determine la existencia de un riesgo grave o inminente para la salud, la seguridad o los derechos de los jugadores y demás participantes.
Las actuaciones de la autoridad deberán desarrollarse respetando los principios de legalidad y proporcionalidad, así como el debido procedimiento administrativo y el derecho de defensa de las personas u organizaciones involucradas.
La normativa incorpora igualmente disposiciones destinadas a garantizar la confidencialidad de las informaciones y la protección de los datos personales manejados por las autoridades durante los procesos de registro, supervisión e investigación.
Finalmente, el reglamento promueve la coordinación interinstitucional, así como la elaboración de estadísticas e informes que permitan conocer con mayor precisión la realidad del béisbol dominicano.
También contempla mecanismos alternativos para solucionar controversias mediante conciliación, mediación o arbitraje, cuando la naturaleza de los conflictos permita recurrir a esas vías.
El Decreto 601-26 preserva la validez de los registros y certificaciones expedidos anteriormente conforme a las normas que se encontraban vigentes, al tiempo que deroga las disposiciones de igual o inferior jerarquía que resulten contrarias al nuevo reglamento.
La normativa entrará en vigencia a partir de su publicación en la Gaceta Oficial, iniciando así un nuevo esquema de regulación y supervisión del béisbol profesional, recreativo y del sistema de academias y formación de prospectos en República Dominicana.
