Abundan llamados a venganza en funeral de asesinado líder supremo de Irán

TEHERÁN, 5 julio. — Los principales funcionarios de Irán y los hermanos del nuevo líder supremo del país aparecieron en público el domingo para asistir a oraciones fúnebres por el ayatolá Alí Jamenei. Su aparición indicó confianza en su seguridad mientras Irán rechaza las exigencias de Estados Unidos en las negociaciones para poner fin a la guerra.
Cientos de miles de personas corearon “¡Muerte a Estados Unidos!” y “¡Muerte a Israel!”, mientras pedían venganza por el ataque del 28 de febrero que mató al líder supremo de 86 años y a otros altos funcionarios, lo que desencadenó la guerra. Algunos sectores de línea dura pidieron el asesinato del presidente estadounidense Donald Trump.
El nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Moytabá Jamenei, aún no ha aparecido en las ceremonias fúnebres, que se desarrollan durante varios días. Aparentemente está escondido y cunden reportes de que resultó herido en el ataque aéreo que mató a su padre.
En el punto álgido de la guerra, antes del alto al fuego de abril, Israel había atacado a líderes de alto rango y, al menos en un caso, probablemente utilizó su aparición pública para fijar su posición. También ha amenazado con matar a Jamenei hijo.
Mientras tanto, Estados Unidos sigue adelante con negociaciones con Irán destinadas a reabrir por completo el estrecho de Ormuz y a revertir su disputado programa nuclear.
Ziba Naderi, una enfermera de 42 años que asistía al funeral el domingo, dijo que Irán debía cumplir lo que ordenara Moytabá Jamenei. “Escuché el llamado a la venganza, pero nuestro líder debe decir qué tenemos que hacer”, dijo. “Y debemos escucharlo”.
Aparición de principales funcionarios iraníes
El ayatolá Jafar Sobhani, un clérigo chií de 97 años, encabezó las oraciones en el Gran Mosalla de Teherán por el fallecido Jamenei y sus familiares muertos en el ataque.
Estuvieron presentes los otros hijos de Jamenei, Masoud, Meysam y Mostafa, quienes no habían sido vistos desde la guerra. Periodistas de Associated Press vieron entre la multitud al jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Ahmad Vahidi, que fue fotografiado el jueves por primera vez desde que comenzó la guerra, flanqueado por fuerzas de seguridad de civil y con una gorra de béisbol negra.
También asistieron el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf —quien ha encabezado las negociaciones con Estados Unidos— y Esmail Qaani, quien dirige la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria.
La multitud había crecido con respecto al día anterior. Dolientes vestidos de negro llevaban pancartas y banderas en honor a Jamenei.
Carteles y grafitis piden muerte de Trump
Carteles y grafitis en el Gran Mosalla pedían la muerte de Trump y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
“¿Por qué el hombre más bastardo del mundo sigue vivo?”, exclamó a la multitud por altavoces Mohammad Rasouli, un poeta que fue maestro de ceremonias del evento antes de las oraciones, en referencia a Trump. “El mundo ya no es un buen lugar para” Trump, añadió, mientras la multitud vitoreaba.
“Vine aquí a gritar y buscar venganza”, declaró Gholamreza Sabooni, un hombre de 29 años que trabaja en una tienda de comestibles. “Mataron a nuestro imán, deberíamos matar a su líder, Trump”.
El mandatario norteamericano pronunciaba un discurso al mismo tiempo en Washington por el 250º aniversario de la fundación de Estados Unidos.
“Hemos tenido un éxito tremendo”, indicó Trump sobre las fuerzas armadas estadounidenses. “Miren a Venezuela, miren a Irán. Lo borramos, borramos a sus fuerzas armadas”.
Las autoridades federales de Estados Unidos llevan años rastreando amenazas iraníes contra Trump y otros funcionarios del gobierno. Eso deriva de que Trump ordenó en 2020 la muerte del general Qassem Soleimani, quien había dirigido la Fuerza Quds. Irán ha negado repetidamente estar conspirando para matar a Trump, aunque desde hace tiempo imágenes de propaganda de línea dura han sugerido que Trump estaba en la mira de Teherán.
Trump, por su parte, prometió destruir la civilización de Irán durante la guerra, entre otras amenazas.
El funeral pone en pausa las conversaciones con EEUU
El cuerpo de Jamenei será transportado por ciudades de Irán y del vecino Irak, y las autoridades planean llevar su ataúd y otros por las calles de Teherán el lunes. Las autoridades han cerrado calles, el espacio aéreo y la vida diaria por el duelo, que terminará el jueves cuando sea enterrado en el santuario del Imán Reza en Mashhad, el lugar de nacimiento de Jamenei.
Las autoridades no ofrecieron un conteo de asistencia para el evento del sábado y el domingo. Otras ciudades de Irán también celebraron funerales.
Las conversaciones para alcanzar un fin permanente de la guerra parecen estar en pausa hasta el final del funeral.
El funeral fue en parte una muestra de unidad y desafío mientras Irán exige una medida de control sobre el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para la energía mundial que cerró durante la guerra. Estados Unidos ha rechazado esas exigencias, y las partes están divididas en otros asuntos clave, incluido el conflicto entre Israel y Hezbollah en Líbano y el programa nuclear de Irán.
Estados Unidos asistió 70 tránsitos por el estrecho de Ormuz en las últimas 72 horas, incluidos 18 el sábado, señaló el domingo un organismo marítimo multinacional supervisado por la Marina de Estados Unidos. Señaló que el tráfico se mantenía estable a lo largo de rutas cerca de Omán e Irán, pero aún por debajo de los niveles previos a la guerra. El nivel de amenaza seguía siendo “sustancial” y continuaban los trabajos de despeje de minas y de reconocimiento.
“Nuestra política exterior no debe moldearse de una manera que permita que la sangre de nuestro líder mártir sea deshonrada y que otros países puedan permitirse hacer tales cosas, sin ninguna respuesta seria de nuestro gobierno y sistema diplomático”, dijo Mohammad Reza Sharifi, uno de los dolientes. (AP)
