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viernes, 9 de octubre de 2026
Acusación contra Maduro y Cilia Flores recoge denuncias de tortura similares a las documentadas por la ONU

Acusación contra Maduro y Cilia Flores recoge denuncias de tortura similares a las documentadas por la ONU

·9 de octubre de 2026·10
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Caracas, Venezuela, 9 oct.— Los testimonios incluidos en una nueva acusación presentada por la Fiscalía estadounidense contra el derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, describen presuntas prácticas de tortura, desaparición forzada y represión política que coinciden con patrones documentados durante años por la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de Naciones Unidas, según un análisis de CNN en Español.

El escrito, presentado el jueves 8 de octubre, consta de 35 páginas y contiene señalamientos que amplían lo expuesto por la misión de la ONU en su informe de 2020. Entre los aspectos destacados figura la acusación de que Maduro habría intervenido personalmente en decisiones relacionadas con detenciones, interrogatorios y torturas.

La misión de Naciones Unidas había establecido en 2020 que existían motivos razonables para considerar que Maduro y otros altos funcionarios conocían los crímenes investigados y habían contribuido a su ejecución mediante la coordinación de actividades y la provisión de recursos para desarrollar los planes y políticas bajo los cuales se cometieron.

El equipo de la ONU comenzó sus labores en 2019, aunque sus investigaciones abarcan hechos ocurridos desde el primer semestre de 2014, cuando Venezuela registró las primeras grandes manifestaciones contra Maduro. El dirigente había asumido la presidencia un año antes, tras la muerte de Hugo Chávez. Los primeros hallazgos detallados de la misión se publicaron en 2020.

Barry Pollack, abogado de Maduro, declaró que su representado rechaza el nuevo cargo de conspiración para cometer tortura y espera su próxima comparecencia judicial. El exmandatario también se ha declarado inocente de las acusaciones de narcoterrorismo y tráfico de drogas.

El Gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente las conclusiones de los informes de Naciones Unidas. Sin embargo, de acuerdo con la comparación realizada por CNN, los nuevos señalamientos de la Fiscalía coinciden con denuncias de víctimas y defensores de derechos humanos que han descrito un aparato represivo destinado a perseguir a la disidencia y mantener a la pareja presidencial en el poder.

Según la acusación, Maduro y Flores encabezaron un sistema sostenido en la violencia contra adversarios políticos, las detenciones arbitrarias y la tortura de personas bajo custodia, entre ellas ciudadanos estadounidenses.

El documento sostiene que algunos estadounidenses detenidos en Venezuela fueron sometidos a descargas eléctricas, asfixia, golpizas, secuestro, aislamiento prolongado en celdas de castigo y tortura psicológica. También recoge amenazas de agredir o matar a sus familiares, incluidos niños.

La investigación de Naciones Unidas había documentado igualmente el empleo de métodos de tortura para obtener confesiones forzadas destinadas a incriminar a otras personas.

Tres testimonios de ciudadanos estadounidenses, cuyas identidades no aparecen reveladas en el escrito, ilustran las prácticas denunciadas por los fiscales.

El primero, identificado como la “víctima 7”, habría sido detenido en enero de 2022 cuando ingresaba a Venezuela y permaneció ocho meses y medio en prisión. Según la acusación, durante su cautiverio le negaron alimentos y le inyectaron una sustancia que le provocó convulsiones.

El segundo estadounidense, mencionado como la “víctima 8”, fue detenido en agosto de 2023 mientras viajaba al país para visitar a sus familiares. El documento señala que funcionarios de inteligencia militar lo golpearon hasta causarle una lesión grave en la espalda que requirió hospitalización.

Posteriormente, según el relato recogido por la Fiscalía, fue trasladado en una ambulancia a la sede del organismo de inteligencia con un arma introducida en la boca y sometido a descargas eléctricas.

Uno de sus captores le habría comunicado que seguía con vida porque, al comprobar que era estadounidense, un alto funcionario había considerado que podía ser utilizado en un intercambio de prisioneros con Estados Unidos.

Ese señalamiento se presenta en un contexto de negociaciones entre Caracas y Washington que, entre 2022 y 2025, condujeron a la liberación de varios detenidos.

CNN sitúa uno de esos intercambios en octubre de 2022, cuando Venezuela liberó a estadounidenses vinculados con la empresa Citgo a cambio del perdón presidencial concedido por el entonces mandatario Joe Biden a dos sobrinos de Cilia Flores condenados por narcotráfico.

En diciembre de 2023 se produjo otra negociación: Alex Saab recibió clemencia del Gobierno estadounidense, mientras las autoridades venezolanas dejaron en libertad a diez ciudadanos de Estados Unidos.

Posteriormente, en enero de 2025, el enviado especial estadounidense Richard Grenell negoció la liberación de otras seis personas en el marco de un acuerdo que incluyó la reanudación de vuelos de deportación desde Estados Unidos hacia Venezuela, según el reporte.

El tercer testimonio corresponde a la “víctima 9”, quien habría sido detenido alrededor del 29 de enero de 2025, cuando agentes llegaron a su vivienda en busca de otra persona. De acuerdo con la acusación, permaneció privado de libertad durante un año.

Tras su detención, fue llevado encapuchado al sótano de una instalación que describió como perteneciente a un cuerpo policial. Allí habría recibido golpes durante 48 horas, los cuales, según la Fiscalía, le ocasionaron una lesión permanente en un ojo.

La acusación también detalla el presunto papel de funcionarios venezolanos no identificados que habrían participado en las torturas. Los cargos contra Maduro y Flores deberán ser probados durante un juicio que, según CNN, comenzaría en junio de 2027.

Al cierre del reporte, el Gobierno venezolano no había reaccionado a los nuevos señalamientos. El artículo recuerda que, durante su comparecencia inicial ante la justicia estadounidense en Nueva York, el 5 de enero, Maduro se declaró inocente de los cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, tampoco se pronunció inmediatamente sobre la nueva acusación, mientras anunciaba que las celebraciones de Navidad comenzarían el 1 de noviembre.

Fuente: CNN en Español

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