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lunes, 21 de septiembre de 2026
Agente del ICE hiere de bala a inmigrante venezolano durante operativo en Austin

Agente del ICE hiere de bala a inmigrante venezolano durante operativo en Austin

·21 de septiembre de 2026·4

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AUSTIN, Texas, EE.UU, 21 sept..— Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) disparó e hirió gravemente a un inmigrante venezolano durante un operativo realizado el domingo en el norte de Austin, informaron autoridades locales y federales.

El hombre, identificado por la abogada de su familia como Wilber Rafael Garces Pérez, de 28 años, recibió un disparo en el torso. Fue trasladado a un hospital en estado grave, aunque estable.

El Departamento de Seguridad Nacional, organismo encargado de supervisar al ICE, confirmó posteriormente que el venezolano permanecía estable y bajo custodia federal mientras se desarrollaba un proceso para su posible expulsión de Estados Unidos.

Investigaciones de Seguridad Nacional, con asistencia del FBI, abrió una pesquisa sobre el incidente. El Departamento de Seguridad Nacional describió a Garces Pérez como un inmigrante venezolano que ingresó ilegalmente durante el Gobierno del expresidente Joe Biden y aseguró que existía una orden definitiva para su deportación.

La abogada migratoria Kate Lincoln-Goldfinch, representante de la familia, puso en duda esa versión. Inicialmente declaró que, según la información disponible, el joven no tenía antecedentes penales ni una orden final de expulsión. Posteriormente reconoció ante The Associated Press que todavía desconocía cuál era su situación migratoria exacta.

El tiroteo ocurrió después de una parada vehicular, según explicó la jefa de la Policía de Austin, Lisa Davis, durante una conferencia de prensa en la que estuvo acompañada por el alcalde Kirk Watson y otros funcionarios municipales.

Davis aclaró que ningún agente de la Policía de Austin participó en la operación migratoria ni en el uso del arma de fuego. Indicó que todavía existían pocos detalles confirmados sobre las circunstancias que condujeron al disparo, aunque la unidad de investigaciones especiales de su departamento se presentó en el lugar.

Alcalde exige una investigación independiente

El alcalde Kirk Watson, del Partido Demócrata, reclamó que la Policía de Austin tenga participación directa en la investigación, con el propósito de aportar una mirada independiente y garantizar transparencia.

Watson consideró inapropiado que el ICE investigue por sí solo una actuación en la que estuvo involucrado uno de sus agentes. Señaló que los residentes tienen derecho a sentirse seguros dentro de la ciudad y sostuvo que una pesquisa rigurosa fortalecería la credibilidad de sus resultados.

El Departamento de Seguridad Pública de Texas informó que recibió alrededor de las 12:50 de la tarde una solicitud del ICE para colaborar en una persecución vehicular. Sin embargo, cuando los agentes estatales llegaron al lugar, el tiroteo ya había ocurrido.

La familia del venezolano enfrentó dificultades para obtener información sobre su estado y paradero, según denunció Lincoln-Goldfinch. La abogada indicó que los parientes no recibieron oportunamente respuestas del hospital.

Poco antes de las 7:00 de la noche, la esposa de Garces Pérez fue informada por un abogado del centro médico de que su esposo había sido entregado varias horas antes a la custodia del ICE.

La representante legal criticó que nadie avisara previamente a la mujer sobre el traslado. No quedó claro de inmediato si el inmigrante continuaba hospitalizado bajo vigilancia federal o si había sido llevado a otro lugar.

Manifestantes se concentran en el lugar

Después del tiroteo, cerca de un centenar de manifestantes contrarios a las operaciones del ICE se congregaron en las inmediaciones.

En el lugar permanecía estacionado debajo de un paso elevado un Toyota Corolla azul oscuro, con daños en una de sus puertas del lado del pasajero y marcas que parecían corresponder a impactos de bala. El vehículo fue retirado en una grúa durante las primeras horas de la noche, tras lo cual comenzó a restablecerse el tránsito.

El área permaneció ocupada por numerosos agentes policiales. Algunos manifestantes insultaron a miembros de las fuerzas del orden que portaban escudos antimotines, mientras otros gritaban consignas. Varios conductores hicieron sonar las bocinas de sus vehículos para expresar respaldo a la protesta.

Uno de los asistentes sostenía un cartel con la frase “Nadie está seguro” en uno de sus lados y un mensaje que comparaba al ICE con los nazis en el reverso.

Cuando se le preguntó si las autoridades locales conocían el paradero del agente federal que efectuó el disparo, el alcalde respondió que no disponían de esa información.

Watson expresó su esperanza de que el oficial involucrado permaneciera en Austin y no abandonara Texas mientras se realizaba la investigación, especialmente después de que agentes federales implicados en otros tiroteos salieran de los estados donde ocurrieron los incidentes.

La oficina del fiscal del condado Travis, José Pompa Garza, también solicitó que la Policía de Austin y los fiscales locales sean incluidos en las investigaciones. Asimismo, reclamó al Gobierno federal acceso a las evidencias recopiladas.

El representante demócrata Greg Casar, cuyo distrito incluye zonas de Austin, pidió transparencia en el esclarecimiento del suceso y calificó como lamentable que este tipo de episodio llegara hasta la ciudad.

Casar sostuvo que, para garantizar la seguridad de Austin, el ICE debe poner fin al aumento de sus operaciones migratorias en esa comunidad.

Aumento de arrestos y tiroteos relacionados con el ICE

El incidente ocurre en medio de un incremento significativo de las operaciones del ICE en distintas partes de Estados Unidos. Durante julio y agosto, la agencia efectuó por primera vez en su historia más de 50,000 arrestos mensuales.

La intensificación de los operativos migratorios también ha estado acompañada por varios tiroteos protagonizados por agentes federales.

En julio, un agente del ICE mató a tiros a Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, residente de Houston. Agentes federales que se desplazaban en vehículos sin identificación lo persiguieron cuando transportaba a trabajadores de su cuadrilla de construcción hacia una obra.

También en julio, Johan Sebastián, un colombiano de 25 años, fue baleado por un oficial del ICE en Maine. Familiares cercanos del agente dijeron posteriormente que se trataba de un veterano del Ejército con un historial de graves problemas de salud mental desde su niñez y que nunca debió recibir una placa ni un arma para patrullar las calles.

Las operaciones migratorias del Gobierno de Trump ya habían recibido amplias condenas durante el invierno por las muertes de Alex Pretti y Renee Good, ocurridas en Minnesota.

El tiroteo de Garces Pérez aumenta los cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de los agentes migratorios y la necesidad de que las investigaciones sobre estos casos incluyan autoridades independientes.
Con información de The Associated Press.

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