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jueves, 10 de septiembre de 2026
Alertas ignoradas y decisiones aplazadas: la trama previa al ataque de Hamás del 7 de octubre

Alertas ignoradas y decisiones aplazadas: la trama previa al ataque de Hamás del 7 de octubre

·9 de septiembre de 2026·6

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Jerusalén, 9 sept.- Una investigación del diario israelí Haaretz, reseñada por France 24, reconstruye una cadena de advertencias, negociaciones secretas y decisiones pospuestas durante las semanas anteriores al ataque de Hamás contra el sur de Israel, ocurrido el 7 de octubre de 2023.

El reportaje plantea como interrogante central qué sabía el primer ministro Benjamin Netanyahu y por qué determinadas alertas no fueron compartidas con los principales responsables de la seguridad israelí. La oficina del gobernante rechaza categóricamente esas conclusiones y sostiene que nunca recibió la advertencia principal atribuida al presidente de Emiratos Árabes Unidos.

Según la investigación, el mandatario emiratí, Mohamed bin Zayed, estaba preocupado desde meses antes por el deterioro de la situación en Gaza y Cisjordania. El presidente israelí, Isaac Herzog, afirmó que el emir le transmitió reiteradamente la necesidad de reducir las tensiones y llegó a enviar un representante especial a Israel.

Una semana y media antes del ataque, bin Zayed habría mantenido una conversación telefónica de 45 minutos con Netanyahu. Tres fuentes extranjeras de alto nivel aseguraron a Haaretz que el gobernante emiratí le advirtió que Yahya Sinwar, entonces líder de Hamás en Gaza, preparaba una operación de gran magnitud.

Netanyahu habría respondido que los servicios israelíes consideraban que Hamás pretendía actuar principalmente en Cisjordania y que Israel estaba preparado para cualquier escenario. Sin embargo, la supuesta advertencia emiratí no fue comunicada a los directores del Shin Bet y el Mossad ni al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa.

Negociaciones secretas con Hamás

Durante 2023, Israel y Hamás mantuvieron contactos clandestinos, conocidos y autorizados por Netanyahu, para negociar una posible tregua temporal que pudiera convertirse en un acuerdo más amplio para Gaza.

En las conversaciones participaron Ghazi Hamad, miembro del buró político de Hamás; un alto funcionario de Fatah identificado con el seudónimo de “Ojos de Carbón”; y Adi Rotem, representante del Shin Bet encargado de rehenes y desaparecidos.

Las propuestas incluían reducir el bloqueo sobre Gaza, aumentar la entrada de alimentos y materias primas, crear zonas comerciales, generar miles de empleos, facilitar los viajes de los gazatíes a través del aeropuerto egipcio de Sharm el-Sheikh y desarrollar el proyecto “Gas para Gaza”.

El principal obstáculo era el intercambio de prisioneros. Sinwar reclamaba inicialmente la liberación de 500 presos palestinos a cambio de dos civiles israelíes y los cuerpos de dos soldados. Después de varias negociaciones, el Shin Bet aceptó considerar la excarcelación de 30 prisioneros, 20 de ellos condenados a cadena perpetua.

Netanyahu habría aprobado la propuesta a finales de agosto de 2023, pero faltaba la autorización del comité ministerial sobre rehenes y desaparecidos. Según el reportaje, el primer ministro pospuso reiteradamente la reunión por temor a que las conversaciones se filtraran.

La advertencia del “terremoto”

A comienzos de septiembre, Sinwar abandonó repentinamente el canal de negociación. Luego convocó a “Ojos de Carbón” y le ordenó advertir a Israel que preparaba “la madre de todas las sorpresas”, una operación “aterradora” y “extraordinaria”.

El dirigente de Hamás utilizó la palabra árabe “zilzal”, traducida como “terremoto”. El intermediario comunicó el mensaje a un asesor palestino de bin Zayed residente en Abu Dabi, quien concluyó que Sinwar hablaba de una guerra.

El 15 de septiembre, la advertencia llegó al Shin Bet. Su director, Ronen Bar, informó a Netanyahu y dos días después se celebró una reunión con representantes de las principales instituciones de seguridad.

Inicialmente, algunos analistas interpretaron que Sinwar podía estar preparando el secuestro de la investigadora israelí Elizabeth Tsurkov, retenida en Irak. Bar, no obstante, advirtió que Israel estaba perdiendo su capacidad de disuasión y recomendó reforzar las defensas alrededor de Gaza y Cisjordania. También planteó una ofensiva preventiva contra objetivos importantes, pero no se adoptó ninguna decisión.

En esos mismos días, según una publicación del diario Yedioth Ahronoth citada en el reportaje, el entonces jefe de la inteligencia egipcia, Abbas Kamel, alertó a Netanyahu sobre una operación inusual y aterradora que Hamás preparaba. La respuesta atribuida al primer ministro fue que Gaza estaba bajo control y que el problema principal se encontraba en Cisjordania.

El 1 de octubre, Ronen Bar volvió a recomendar atacar a dirigentes de Hamás, incluido Sinwar. Netanyahu pidió preparar los planes para considerarlos, pero ordenó mantener la calma.

El ataque y las primeras decisiones

A las 6:29 de la mañana del 7 de octubre llegó el “terremoto” anunciado por Sinwar. Miles de combatientes de Hamás atravesaron la frontera, atacaron comunidades y posiciones militares israelíes, asesinaron civiles y trasladaron rehenes hacia Gaza.

Horas después, cuando todavía se desconocía la dimensión de la ofensiva, el gabinete de seguridad israelí estimaba que al menos 14 soldados y 28 civiles habían sido secuestrados, mientras decenas de personas permanecían desaparecidas.

Esa misma noche, el primer ministro de Qatar, Mohammed bin Abdulrahman al-Thani, llamó al entonces jefe del Mossad, David Barnea, y ofreció mediar para obtener la liberación de los civiles retenidos.

De acuerdo con fuentes cataríes, Hamás estaba dispuesto inicialmente a entregar a todos los civiles sin recibir nada a cambio, bajo la condición de que interviniera un mediador aceptado. La versión israelí sostiene que la propuesta contenía exigencias consideradas inaceptables.

Funcionarios y negociadores israelíes recomendaron aceptar temporalmente un intercambio amplio de prisioneros para recuperar a los rehenes y reanudar posteriormente las operaciones militares. La oficina del primer ministro descartó esa alternativa al considerar que no debía alcanzarse ningún acuerdo con una organización equiparada al grupo Estado Islámico.

El conflicto se prolongó durante otros dos años, hasta alcanzarse un acuerdo que permitió recuperar a los últimos rehenes, vivos o muertos, mientras Hamás continuó existiendo como organización.

Netanyahu niega haber recibido la alerta

La oficina de Netanyahu calificó la investigación de Haaretz como una “mentira absoluta”. Aseguró que el primer ministro no habló con Mohamed bin Zayed durante el período señalado y que nunca recibió una advertencia del gobernante emiratí.

Ronen Bar y el exjefe del Estado Mayor israelí Herzl Halevi también afirmaron que desconocían la alerta atribuida a Emiratos Árabes Unidos. Haaretz intentó obtener una reacción directa de bin Zayed, pero no recibió respuesta.

El reportaje, por tanto, contrapone testimonios de funcionarios y mediadores con la negativa oficial del Gobierno israelí. Su principal interrogante permanece abierto: si las advertencias conocidas por diferentes actores hubieran sido compartidas, relacionadas y evaluadas conjuntamente, ¿habría podido Israel anticipar o reducir la magnitud del ataque del 7 de octubre?.
Fuente: France 24

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