
Amplio despliegue policial y militar marca protestas de 48 horas en San Francisco de Macorís y Salcedo
San Francisco de Macorís, 21 de octubre de 2026.— Un amplio despliegue de policías y militares acompañó las jornadas de protestas iniciadas este martes en las provincias Duarte y Hermanas Mirabal, donde organizaciones populares convocaron paros de 48 horas para exigir agua potable, reparación de calles, terminación de obras comunitarias y soluciones a problemas sanitarios y al elevado costo de la vida.
En San Francisco de Macorís, las demandas incluyen la reparación y pavimentación de vías, la construcción de aceras y contenes y la conclusión del salón comunal Mamá Tingó, cuyos trabajos llevan dos años paralizados. Los convocantes también reclaman que se retomen otras obras viales que quedaron inconclusas en diferentes comunidades.
José Mercado, representante del colectivo de grupos populares, aseguró que durante el primer día de huelga no hubo docencia en los centros educativos públicos ni privados de la provincia Duarte. Según su balance, una elevada proporción del comercio suspendió sus actividades y el transporte quedó completamente paralizado.
El dirigente denunció que los comerciantes reciben altas facturas de electricidad pese a los apagones, que afectan la conservación de alimentos y otros productos que necesitan refrigeración. Asimismo, vinculó el respaldo del sector transporte a la protesta con los elevados precios de los combustibles.
Otra de las principales exigencias es la reconstrucción del mercado municipal, que, de acuerdo con los manifestantes, permanece entre escombros y basura un año después del incendio que lo afectó. Mercado cuestionó que el Ayuntamiento cierre establecimientos de venta de alimentos por razones sanitarias mientras el mercado continúa en condiciones de insalubridad.
Los organizadores también expresaron su preocupación por el alto costo de la vida y criticaron la presencia de policías y militares en la ciudad. Sostuvieron que la convocatoria se hizo de manera pacífica y consideraron que los recursos destinados al operativo de seguridad debieron emplearse en atender las necesidades de las comunidades.
En la provincia Hermanas Mirabal, la Coalición de Movimientos Populares de Salcedo mantuvo igualmente su convocatoria a un paro de 48 horas, en demanda de respuestas concretas de las autoridades. La jornada estuvo marcada por un fuerte despliegue policial y militar, disparos, lanzamiento de bombas lacrimógenas y obstrucción de calles en distintas poblaciones.
Héctor Bloise, vocero de la coalición, afirmó que la protesta recibió un amplio respaldo ciudadano y estimó que alrededor del 90 % de los establecimientos comerciales se sumó a la paralización.
Bloise denunció que agentes policiales y militares lanzaron gases lacrimógenos en barrios donde residen niños, adultos mayores y personas con discapacidad. Según explicó, algunos de los afectados necesitaron la asistencia de otros comunitarios.
El portavoz reiteró el carácter pacífico de la convocatoria, pidió a las autoridades prestar atención a los problemas denunciados y exhortó a la población a permanecer en sus hogares. También llamó a los agentes a actuar con prudencia durante la jornada.
Entre los reclamos de las comunidades de Salcedo figura la construcción del puente de La Caoba, cuyo primer picazo se dio hace cinco años. También exigen mejoras en la recogida de basura y una solución al deterioro del sistema cloacal en la parte baja del municipio y al vertido de aguas residuales al río.
La coalición demanda, además, la reanudación de los trabajos de la carretera de Palmarito, paralizados desde hace más de cuatro meses debido, según lo denunciado, a una deuda con los contratistas. Los dirigentes insistieron en que esperan compromisos concretos para resolver estas necesidades.
