
Aplazan para octubre juicio contra oficial del Ejército acusado de violencia de género y trata
Santo Domingo, 28 agosto.– El Tribunal Colegiado de San Pedro de Macorís aplazó para el próximo 2 de octubre el conocimiento de la acusación presentada por el Ministerio Público contra el oficial del Ejército Orlando Ramírez Medina, procesado por presuntos actos de violencia de género e intrafamiliar y trata de personas en perjuicio de su expareja.
La procuradora adjunta María del Carmen de León, integrante de la Dirección de Dictámenes y Litigios ante las Altas Cortes y del equipo que representa al Ministerio Público, explicó que la audiencia fue pospuesta debido a la falta de cuórum, porque el tribunal no pudo ser conformado en su totalidad.
“Es un tribunal colegiado y solo vino una jueza, entonces ella reenvió para el 2 de octubre el conocimiento de esta causa”, declaró De León a periodistas a su salida del tribunal.
La representante del Ministerio Público recordó que en una audiencia anterior, celebrada el 27 de mayo, la víctima no fue trasladada al tribunal. Deploró esa situación y los constantes aplazamientos que, según dijo, han impedido el avance del proceso judicial.
Indicó que en mayo la audiencia fue suspendida para el 27 de julio, fecha en la que los jueces se inhibieron bajo el argumento de que ya habían conocido otro proceso penal relacionado con la víctima.
“El Ministerio Público está listo para conocer su acusación. Siempre estamos listos; ya lo demás escapa a una respuesta de nosotros”, manifestó De León al referirse a la decisión adoptada de oficio por el tribunal.
La procuradora adjunta calificó el caso como delicado, al señalar que involucra presuntas violaciones de derechos fundamentales relacionadas con la violencia de género y la trata de personas.
“Estamos hablando aquí de violación de derechos fundamentales que están bien garantizados, no solamente por la Constitución, sino también por los pactos internacionales, como la Convención de Palermo”, sostuvo.
Además de De León, el equipo del Ministerio Público está integrado por la procuradora de corte Yoanna Bejarán, titular de la Procuraduría Especializada contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas (PETT), y la fiscal América Ramírez, representante de la Fiscalía de San Pedro de Macorís.
Acusaciones contra el militar
De acuerdo con la acusación, Ramírez Medina, quien también se desempeña como empresario, habría agredido físicamente en diferentes ocasiones a su expareja, una ciudadana venezolana.
El Ministerio Público asegura que el imputado ha recurrido reiteradamente a tácticas dilatorias para entorpecer el desarrollo del proceso penal, iniciado hace aproximadamente seis años.
La investigación fue desarrollada conjuntamente por la Fiscalía de San Pedro de Macorís, la Unidad de Atención a Víctimas de Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales y la Procuraduría Especializada contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas.
Según el expediente acusatorio, el militar agredió física, verbal y psicológicamente a su expareja en reiteradas ocasiones.
Uno de los hechos se habría producido el 13 de noviembre de 2019, alrededor de las 7:10 de la mañana, en la residencia del procesado, ubicada en el sector Hazim, de San Pedro de Macorís.
La acusación establece que Ramírez Medina golpeó y amenazó de muerte a la mujer, causándole múltiples traumas en el antebrazo y la pierna derecha. Las lesiones figuran en un informe médico emitido ese mismo día por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), incorporado al conjunto de pruebas del caso.
La denuncia fue presentada ante la Unidad de Atención a Víctimas de Violencia de Género de San Pedro de Macorís. Durante las investigaciones se determinó, conforme al expediente, que el acusado habría golpeado a la mujer en otras ocasiones y continuaba amenazándola de muerte y con gestionar su deportación de República Dominicana.
Los exámenes físicos practicados a la víctima constataron múltiples traumatismos, abrasiones y heridas contusas en la región parietal del cráneo, ambos brazos, la pierna derecha y la parte posterior del tórax. También presentó la pérdida de las uñas de los dedos índice y mayor de la mano derecha.
Las evaluaciones psicológicas determinaron que la mujer presentaba niveles muy altos de ansiedad, reflejados en tensión, preocupación constante, irritabilidad, inquietud por su estado de salud y dificultades para dormir. Asimismo, los especialistas identificaron una elevada sintomatología depresiva.
El Ministerio Público también sostiene que, conforme a los registros obtenidos durante la investigación, la mujer fue víctima de trata de personas y que su presunto tratante y agresor era su entonces compañero sentimental.
El órgano persecutor afirma que Ramírez Medina contactó a la mujer mediante las redes sociales y le facilitó los medios para trasladarse a República Dominicana. Una vez en el país, alegadamente la sometió a explotación laboral mediante la fuerza y el abuso de poder, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad.
La acusación agrega que el procesado estableció una relación servil con la víctima, limitando su libertad de desplazamiento y vulnerando su derecho a la intimidad.
