
Aprendamos a ser agradecidos
Por Euri Cabral
El apóstol Pablo en Colosenses 3:17, nos llama a que aprendamos a ser agradecidos. En ese hermoso versículo nos dice: “Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él”.
Teniendo presente esa orientación del apóstol Pablo, quiero expresar mi profundo agradeciendo a Jesús, mi Señor y Salvador, por el éxito que alcanzamos el pasado jueves 6 de agosto en el acto de lanzamiento de nuestro libro “Juan Luis Guerra, compromiso y poesía”. Damos gracias a nuestro Padre Celestial por haber bendecido esa actividad y haber permitido que se convirtiera en un momento pletórico de amistad, de amor, de solidaridad, de honra y gloria al Creador.
Agradezco profundamente a mi esposa Zinayda, el mejor regalo que Dios le ha dado a mi vida, que ha sido siempre la ayuda idónea para que todos mis proyectos, sueños y anhelos se hagan realidad. Ella fue el soporte principal de todo lo que se hizo en esta actividad. Agradezco a mi hija mayor, Amelia, que fue la responsable del protocolo de la actividad, y a mis tres nietos dominicanos, Ianna, Juanfer e Isabella, que estuvieron presentes dándome aliento y apoyo. También agradezco a mi cuñado Yuri Rodríguez, a mi sobrinos Yuri Enrique, Zinayda Nais, Maxely, Lucelys y Amely, que con su presencia dignificaron el valor de la unidad familiar.
Agradezco de corazón a mis pastor y guía espiritual, Raffy Paz, por sus palabras y su oración de bendición de la actividad. Expresó mi agradecimiento al director de la Biblioteca Nacional, Rafael Peralta Romero, por haber dedicado su tiempo y atención a esta actividad; al vice ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Caraballo, por su presencia y sus hermosas palabras de valoración de la dimensión internacional de Juan Luis. Un agradecimiento muy especial para mi hermano de siempre y destacado intelectual Marino Beriguete, por su brillante presentación del libro.
La actividad contó con la asistencia de una gran cantidad de hermanos y hermanas de todas las áreas de mi trabajo y vida social. El calor de la amistad y la solidaridad se sintió ampliamente en la sala Aída Cartagena Portalatín de la Biblioteca Nacional. Agradezco con profundo amor la presencia importantes funcionarios públicos como mi gran hermano Opinio Díaz, viceministro de Relaciones Exteriores, Milciades Franjul, Enlace del Poder Ejecutivo con la comunidad cristiana, Roberto Herrera, Director de Infraestructura Escolar e Ivan Hernández Guzmán, Director de Intabaco, quienes tomaron tiempo de sus apretadas agendas para darme su apoyo.
De igual manera, agradezco la presencia de grandes amigos de siempre como Josefina Navarro, Vicepresidenta de Comunicación y Responsabilidad Social del BHD, Marivel Contreras, actual presidenta de Acroarte, los comunicadores Máximo Jiménez, Wanda Sánchez, Kali Michel, Dania Goris, Aridio Castillo, Alfonso Quiñones, Pedro Jiménez, Rosendo Tavarez, Virgilio Feliz y Manuel Cruz.
Juan Luis Guerra, a quien va dedicada la obra, no quiso dejar de mostrar su apoyo a la misma, y desde Mallorca nos envío un video, que se proyectó en el acto, con un mensaje donde agradece la publicación del libro, valora el aporte que representa y pide al Dios Todopoderoso que llene de amor a todos los que lean esta historia sobre su vida. ¡Gracias por ese hermoso gesto de solidaridad, querido Juan Luis!
No puedo dejar de agradecer al equipo técnico y de apoyo al desarrollo de todo el proceso de la actividad, garantizando su desarrollo exitoso. A Miguel Susana, Elvira Almonte, Saulo Constanzo, Jancarlos Taveras, Adonais de All Studios, Miguel Martínez, Angie Hernández, Paola Martinez, María Parra, Dislandy de los Santos, Marina Angomás y Andrés Galán, a todos, gracias del alma por su gran trabajo.
Al hablar en la actividad de lanzamiento, dije que aunque el libro contiene elementos biográficos de la vida de Juan Luis, no es propiamente una biografía sino un ensayo en torno a la significación y alcance de él como artista, y del proceso de transformación que se dio en su vida para cambiar el rumbo hacia la fe. Y con profunda convicción afirmé que por encima de todos los éxitos artísticos y de la dimensión internacional alcanzada por Juan Luis Guerra, “su mayor logro y su mayor fortaleza es ser un siervo musical de Jesús”. Esa es una gran verdad. Y es la esencia del libro.
En la publicación analizo el proceso vivido por el artista para llegar a Jesús. Hubo un momento donde Juan Luis a pesar de ser uno de los artistas más populares del mundo, de poseer riquezas, fama y tener todo a sus pies, tuvo que frenar su carrera artística porque se sentía vacío, sin paz, y tenía que ingerir pastillas para dormir. Es justo en ese momento donde asume a Jesús como su Señor y Salvador. Su vida se transforma. Y se da un hermoso proceso donde “la fe vence la fama”.
Finalicé mis palabras diciendo que lo importante del libro no es Juan Luis Guerra, ni es quien lo escribe, sino que lo más importante y trascendente es Jesús y cómo el transformó la vida de Juan Luis. Mi deseo es que todos los que lean el libro comprendan que lo que Jesús hizo con Juan Luis, lo puede hacer con cualquiera de nosotros si decidimos asumirlo como Señor y Salvador de nuestras vidas.
Euri Cabral
Economista y Comunicador
euricabral07@gmail.com
