
Apto paladín de la sostenibilidad turística
Por Juan Llado
Lo “escalable” es aquello que tiene capacidad de crecer y desarrollarse por poseer mérito propio. En nuestro sector turístico, sin embargo, no son muchas las iniciativas sociales de los agentes privados que merezcan ese calificativo. Excepto por algunas intervenciones de responsabilidad social, prevalecen los estrechos intereses de los inversores individuales y pocas veces se abordan los problemas comunes. Una loable excepción, sin embargo, es el trabajo que lleva a cabo la Fundacion Punta Cana. Sus iniciativas para confrontar algunos de los más álgidos problemas del desarrollo turístico merecen no solo reconocimiento, sino también escalarse para que irradien, eventualmente, a todos los polos turísticos del país.
La Fundación es la ong del Grupo Punta Cana que desarrolla sus iniciativas ambientales. Creada en 1988 como Fundación Ecológica, refleja la extraordinaria conciencia ambiental de Frank Rainieri, el cabeza del Grupo Punta Cana y la mesiánica labor de Jake Kheel, su principal ejecutivo.
En efecto, la mencionada entidad se ha convertido en una faro de luz del turismo sostenible. (Mediante su libro, Kheel promueve la gestión ambiental de las empresas). A través de sus iniciativas de conservación marina, gestión de residuos, investigación ambiental y participación comunitaria se está sentando un meritorio ejemplo de atención a los retos de la sostenibilidad de la industria turística. Su misión declarada “es generar soluciones innovadoras y colaborativas para el desarrollo sostenible de los destinos y sus comunidades.”
Un “buque insignia” de la Fundacion es el programa “Descarga Cero”. Este consiste en un sistema integrado de manejo de residuos sólidos provenientes de las operaciones del Punta Cana Resort y de Punta Cana Village. El programa recoge los residuos “mediante separación en origen, recolección diferenciada, clasificación y reciclaje”. Estos son llevados a un Centro de Reciclaje para ser entregados a empresas recicladoras. Por tanto, “el modelo no se limita a recoger basura: intenta integrar reducción de residuos, reciclaje, educación ambiental y generación de ingresos.” Para lograr esto último, un Taller de Artesanías capacita a mujeres para que usen material reciclado en la fabricación de productos artesanales, incluyendo fundas plasticas y madera. La Fundación ha establecido protocolos para la separación de residuos y guías de buenas prácticas para establecimientos y comunidades.
.
Otro importante renglón de las actividades de la Fundación es la restauración de arrecifes coralinos a través de su Centro de Innovación Marino (CIM), el cual se concentra en labores de conservación, investigación y restauración ambiental. En co-manejo público-privado este opera el Santuario Marino Arrecifes del Sureste, el cual posee muchas especies de corales, peces, moluscos y macroalgas. Entre las técnicas utilizadas están la propagación asexual mediante micro-fragmentación y la reproducción sexual asistida mediante recolección y fertilización de gametos. La Fundación plantea esta actividad no solamente como conservación de la biodiversidad, sino como una estrategia de adaptación al cambio climático basada en los ecosistemas. El CIM funciona además como plataforma de investigación, capacitación y transferencia de conocimiento, con la intención de que las técnicas desarrolladas en Punta Cana puedan reproducirse en otros lugares.
Una de las iniciativas ambientales más innovadoras de la Fundación es la que concierne al sargazo. Ha trabajado durante más de una década en la búsqueda de soluciones al problema del sargazo pelágico, cuya llegada masiva al Caribe afecta las playas, el turismo, la pesca y los ecosistemas costeros. La estrategia ha evolucionado desde la simple protección de las playas hacia un enfoque de intercepción en el mar, aprovechamiento de la biomasa y creación de cadenas de valor. Inicialmente se empleó a pescadores locales equipados para recolectar el sargazo directamente en el mar utilizando pequeñas embarcaciones. Luego se montó un proyecto para convertir el sargazo en un insumo para la agricultura sostenible, transformándolo con otros residuos orgánicos mediante el compostaje, la biodigestión y la producción de biogás. “Cerca de 35 pescadores fueron capacitados en su recolección y unos 100 agricultores, especialmente mujeres, recibieron capacitación en compostaje del sargazo.”
En una etapa más reciente, el proyecto del sargazo ha adquirido una dimensión nacional. En febrero de 2026, la Fundación y la Red Interuniversitaria de Investigaciones de Sargazo (SARGARD) presentaron siete proyectos de investigación orientados a desarrollar aplicaciones de la biomasa del sargazo en economía circular, energía, agricultura, monitoreo predictivo y usos industriales. La Fundación cuenta además con el Biomass & Sargassum Laboratory (BIO-S Lab), creado con apoyo del Centro Alemán de Investigación de la Biomasa (DBFZ), GIZ y otros socios académicos.
“La principal característica del modelo de la Fundación es, por tanto, que no aborda la sostenibilidad exclusivamente como conservación, sino como una combinación de investigación aplicada, innovación tecnológica, participación comunitaria, generación de empleo y protección del recurso turístico. El Centro de Sustentabilidad y el CIM sirven como plataformas para desarrollar y probar soluciones que eventualmente puedan ser replicadas en otros destinos dominicanos y caribeños.”
En términos de política pública, la experiencia de la Fundación resulta especialmente relevante porque demuestra que la gestión ambiental puede pasar de ser un costo operativo del destino a convertirse en un ámbito de innovación, investigación y nuevas actividades económicas. Esa demostración debe estimular a la adopción de una acción colectiva de parte de los hoteleros de nuestro principal polo turístico (Costa Este) y, posteriormente, a abrazar la Costa Norte, Samana y, eventualmente, Pedernales y Montecristi. Ahí está ASONAHORES para demostrar su pasión por la sostenibilidad y por la calidad de nuestros servicios turísticos. El proyecto de escalamiento deberá también ser apoyado por nuestro MITUR.
